A propósito de la reflexión ética sobre Sandino

22 Mayo 2015

Por Rafael Casanova Fuertes*
El día 18 de mayo del corriente, el sociólogo y ex ministro de educación Humberto Belli, escribió en la página de opinión de La Prensa, un artículo que denominó “Reflexión ética sobre Sandino”. En este escrito, Belli cuestiona el papel del Héroe Nacional Augusto C. Sandino, a partir de dos situaciones: que cito textualmente “ fue éticamente correcta su decisión de escoger la guerra en lugar de aceptar la paz, propuesta en el Espino Negro? ¿Fueron morales los medios que utilizó en su lucha?”. Con el respeto que se merece esta opinión del ex ministro Belli, vamos a remitirnos a acontecimientos históricos que cimentaron el actual Estado- Nación nicaragüense, cuya existencia no hubiera sido posible, si antes de Sandino en 1927, otras generaciones, no hubieran asumido, el rol de defender la soberanía costa de  entregar hasta sus vidas, si era necesario, es decir, que ante un enemigo que imponía condiciones onerosas, no les quedó más remedio, que escoger el camino de la guerra, para defender  la soberanía amenazada.
1-Se debe de partir ante todo, de dos situaciones que ayudan a equilibrar cualquier análisis, que se realice sobre los hechos pasados: a) primero, que los héroes no son entes divinos o ungidos por naturaleza sobrenatural alguna, sino que por el contrario fueron seres humanos, con virtudes y defectos. Sandino por sus dimensiones no fue exento de esta regla natural; y segundo que ninguna guerra es racional, sino un escenario extremo en donde se enfrentan a muerte, hombres y mujeres con posiciones opuestas. Desde la perspectiva política que se observe, es imposible en mayor y menor grado que se cometan excesos, pero la lectura de estos,- desde una óptica profesional- no debe ser sobre dimensionada para favorecer una determinada posición político ideológica actual. En mi campo, hemos insistido, en alejarse, en la medida de lo posible del método discursivo y mesiánico, he llamado a la intelectualidad nacional, a abordar la reconstrucción de los hechos pasados, con la debida rigurosidad científica. Bien vista esta digresión a manera de aclaración volvamos a la historia del país.
2-En el año de 1855, particularmente en octubre, el filibustero William Walker, ocupó sorpresivamente la ciudad de Granada, que era el centro del poder de uno de los bandos en pugna: el legitimista o conservador, A lo inmediato, el líder esclavista, inició un proceso de negociaciones,  logrando convencer al caudillo militar Ponciano Corral de un pacto para terminar la guerra civil y establecer  gobernabilidad  del país. Este se materializó, el 23 de octubre de ese año, en el mismo Walker conservaba totalmente, el poder militar, mientras en apariencia los nacionales controlarían el político. Sin embargo, -como se conoce-, desde Masaya, otro dirigente legitimista Pedro Joaquín Chamorro Alfaro, unos días antes, del mencionado Pacto, el 19 de octubre, lanzó desde esta población lo que podría considerarse la primera proclama patriótica en el territorio.
2-En la misma llamaba a todos los nicaragüenses a  combatir  con todas sus fuerzas al filibustero, usurpador, sin importar las consecuencias y sacrificios que devinieran, en aras de defender la soberanía. Cito textualmente un fragmento de esta proclama: Nicaragüenses: un suceso desgraciado nada significa cuando el patriotismo no se abate: la toma de Granada no debe anonadarnos, pues no fue por efecto de una acción de armas. Granada había sido ocupada sin disparar un tiro, y Chamorro llamó a las arnas contra el filibustero concluye que Si para lograr tan noble objeto fuese necesario derramar la sangre de mi familia y amigos que allí existen, sangre adorada para mí, en buena hora. A diferencia de Corral y otros políticos, Chamorro tuvo la perspicacia de ver las verdaderas intenciones de Walker, y junto a  los generales Tomás Martínez y Fernando Chamorro, continuaron la resistencia contra el filibustero, logrando la unidad de nicaragüenses y centroamericanos, hasta derrotarlo finalmente, en 1857.
3-El resto de la historia, es todavía más conocida, el Padre Agustín Vigil alzó su voz para defender la intervención extranjera, Corral resultó eliminado por el filibustero, quien tiempo después, en junio de 1856, se proclamó presidente de la República. Si confiáramos que esta actitud maquiavélica de Walker, fue propia de una actitud individual y no de un sistema como trató de justificarlo recientemente el Ex embajador Callagan. La historia nos enseña lo contrario con respectos a la conducta de los norteamericanos. En 1909, ante las presiones, de los círculos de poder de los Estados Unidos, el presidente José Santos Zelaya, entendió incorrectamente que era su persona, la “non grata” como presidente de Nicaragua y renunció en diciembre de 1909 por evitar a Nicaragua humillaciones y ultrajes de un poder extraño y colosal. Sin embargo los Estados Unidos, continuaron su intervención política y militar contra el civilista José Madriz, hasta obligarlo a renunciar en agosto de 1910, para colocar en su lugar un gobierno títere, encabezado finalmente, por los títeres de la Segunda República Conservadora.
4-El ejemplo heroico de Zeledón, en 1912, tampoco debe ser congruente, con quienes desde una perspectiva ideológica muy diferente, concibieron por la época, que el sacrificio por la patria, era algo abstracto y sin sentido. De forma muy sincera, los oligarcas y dirigentes conservadores de la Calle Atravesada, de Granada, encabezados por Adolfo  Díaz, Emiliano Chamorro, Carlos Cuadra Pasos, en plena coincidencia con el General Moncada en 1927, alimentaron y defendieron la idea, que había que desarrollar el país a la sombra de los Estados Unidos. Pero además de ello sostuvieron que esta misma potencia, por razones estratégicas, tenía intereses y derechos sobre Nicaragua, que había que reconocer. Desde esta perspectiva, Sandino quien en la proclama de julio de 1927, dio por iniciada la lucha armada, contra la nueva intervención militar norteamericana, pasa a ser un elemento anómalo, por su convicción de patriota. Sin dejar dudas, el ex ministro  Belli, se ubica dentro de la primera línea, lo ético  para él es que Sandino debió rendirse, a como lo hizo Moncada, para asegurarse la presidencia y permitir que las tropas yanquis a favor de los banqueros, hollaran el suelo patrio. Con el pretexto de  evitar mayores sacrificios al país.
5-El mismo escritor,  nos predica la necesidad de  ser objetivos y que evitemos en lo posible las emociones, nos dice entre otras cosas: Porque la veneración que se les tributa- a héroes como Sandino- va normalmente cargada de elementos emocionales o ideológicos intensos, que dificultan el juicio objetivo. El ex ministro Belli, aunque reconoce la denominación de héroe de Sandino, no puede evitar desde su propia óptica ideológica, -como otros intelectuales y profesionales co*Historiador y escritor.nservadores, que se opusieron al proyecto sandinista de los años ochenta- su plena identificación, con los interventores norteamericanos. Esto es: oponerse al sandinismo actual y a los símbolos que los sustentaron. Esta forma de pensamiento, va enfilada, contra toda forma de proyecto autónomo, nacional, al que siempre verán defectos. Hemos de recordar también, que fue esta misma  generación de intelectuales y políticos quienes apoyaron abiertamente el bloqueo económico, la intervención política y militar norteamericana, de la administración  Reagan, pero más que eso fueron partidarios, de la intervención militar directa de los Estados Unidos en el país.
6-Pues bien, en su crítica a los métodos de lucha, el también sociólogo Belli, recurre al uso unilateral de las fuentes, que vendieron una leyenda negra del Héroe y sus acciones, y principalmente sobre  los hombres que integraron el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional (EDSN). Llegando a compararlos con los métodos utilizados el actual ISIS o Estado Islámico. Estas fuentes, eran los partes de guerra oficiales, del ejército de ocupación norteamericano, que los asumidos a su vez  como propios, por los medios de difusión escritos del país, de filiación libero-conservadora, de franca filiación antisandinista y pro norteamericana. Ellos estaban orientados a presentar una imagen negativa y tenebrosa sobre Sandino y su gesta, justificar la intervención de los marines, aunque en algunos casos, los medios nacionales, se vieron obligados a criticar las evidentes acciones criminales de los marines. En general estos argumentos negativos, fueron repetidos, por Somoza García, el ejecutor material de Sandino, en una obra que denominó: “El verdadero Sandino o el calvario de las Segovias”       
7-A propósito de las decapitaciones, estos periodistas de los medios de difusión local, - en los que se basa Belli- ni se ruborizaron, ni escandalizaron, cuando en junio de 1930, un marino norteamericano, apareció fotografiándose teniendo en su mano, la cabeza cercenada, del combatiente sandinista Silvino Herrera. Es más, además de reproducirla, se remitieron a publicar las versiones oficiales,  para justificar esta barbarie. A pesar de su supuesta objetividad, ninguno de estos corresponsales, agentes mediáticos de la intervención, pudieron presentar a ningún integrante del EDSN decapitando a un marine u otra persona.  ¿A quién se parecen más los actos del Estado Islámico, a la de los marines o a la de los hombres de Sandino? Indudablemente que a los primeros. Demás está decir que el articulista, no se detuvo con la debida serenidad a investigar y concluir, que quienes  inventaron el “corte chaleco” en Nicaragua, fueron los mismos marines. Pero además, que las fotografías presentadas por Somoza en su libro, corresponden en su mayoría a los masacrados de Wiwilí, tras el asesinato de Sandino en 1934 y no a personas ejecutadas por el EDSN.
8-No puede ser curioso, que también Belli cite la misma carta de mayo de 1927, que recientemente, citó el mismo embajador Callagan, para desvirtuar la lucha de Sandino. Es verdad que Sandino escribió dos cartas, que si bien pudieron haber creado confusión, en su momento, los hechos posteriores demostraron la certeza y justeza de su conducta. Una fue la enviada a Moncada, en donde le comunica que va a dirigirse a Jinotega, para concentrar sus tropas y efectuar el desarme de las mismas en esta ciudad. La segunda es la enviada, el 24 de mayo, a un oficial del cuerpo de marines  de Jinotega, en las que afirma estar dispuesto a aceptar el desarme a  cambio de que un gobernador militar estadounidense, hasta después de las elecciones supervigiladas. La primera fue una maniobra acordada con sus hombres de alejarse lo más posible de Moncada, para así enmontañarse e iniciar la guerra de liberación, contra los interventores, Porque de lo contrario quizás hubiera tenido la misma suerte de Ponciano Corral en 1855, cuando fue descubierto por Walker, en un intento de corregir su error y comunicarse con los patriotas, siendo fusilado por orden del filibustero. Moncada un vendido a los interventores, de haber descubierto en 1927, los planes Sandino, lo hubiera hecho reo y hasta asesinarlo. Como los héroes de la Guerra Nacional, Sandino prefirió el sacrificio, que vivir en el oprobio.
9-En la segunda carta, Sandino explicó que ante la propuesta de Moncada, quien ya conociendo su decisión, envió de mensajero a su padre para convencerlo, de que entregara las armas. Él con la venia de sus hombres, hizo una propuesta, que nunca iban a aceptar los marines, ni los personeros norteamericanos, comprometidos con los traidores Moncada y Díaz. Cabe aclarar que esta última, fue dirigida a un jefe departamental de los marinos sin ningún poder para decidir una propuesta de esta naturaleza y Sandino no se detuvo pacientemente a esperar respuesta, Estaba haciendo intensos preparativos, para la guerra que se avecinaba y en julio de este mismo año inició su ofensiva militar contra los interventores, al atacar la ciudad de Ocotal.
 En una aclaración, que años más tarde, hizo Sandino sobre el particular (el 10 de abril de 1929)  expresó: Dos miserables y cobardes intelectuales de Managua, de quienes por sentir desprecio no digo sus nombres, han seguido con minuciosidad los pasos que he dado durante mi vida y no encontrando nada de que acusarme se han detenido frente a dos cartas de carácter político que he escrito en la historia de la guerra constitucionalista.
Estas plumas mercenarias, pasaron de largo el manifiesto patriótico y revolucionario de San Albino, dado a conocer en julio de ese mismo año, y exaltaron estos documentos de mayo de 1927 –como los detractores actuales- para desprestigiar su omnipresente papel de Héroe Nacional. A manera de  conclusión, válida puede ser la sentencia, que  en su tiempo hizo Sandino, sobre la naturaleza de estos dos intelectuales, tal como eran :Alrededor de esas dos notas se han detenido con la lengua de fuera babeantes, los ojos encendidos como un par de reses rabiosas incapaces de comprender ni apreciar el soplo divino que ilumina el cerebro de los hombres que aceptan el sacrificio de su vida en momentos culminantes, para salvar del oprobio aún a las  mismas reses que se dejan marcar y que todo y que todo quieren babearlo  y alejarlo con sus cascos sucios  y asquerosos herrados con el oro que el amo les ha puesto para que con sus servicios reporten más ventajas a las cajas fuertes del Wall Street.
*Historiador y escritor.
 

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