La politica de la cruz, los clavos y la corona de espinas

22 Mayo 2015

Por José Gabriel Moya.

Dios Padre, en su infinita sabiduría, creó únicamente a la especie humana con la capacidad de razonar, reflexionar y, de resolver los designios de la vida conforme nuestro Libre Albedrío. Eso significa que ni siquiera Él se interpone entre tu voluntad, tus pensamientos y resultados, no interfiere en tu voluntad porque tu voluntad es tan Libre y en perfecta igualdad como la nuestra en Él. No obstante, después de conocer nuestros antecedentes históricos como humanidad, no queda más que darle las Gracias por su misericordia. Imagínate, históricamente, a dos o tres especies con Libre Albedrío sobre la Tierra. Aunque no podemos ser nunca pesimistas porque la luz siempre prevalece sobre la oscuridad, es obvio, que las consecuencias podrían haber sido aún más complejas o dramáticas.

Desde luego, para comprender el Ahora o sea el presente, aquí donde estamos, los científicos han desarrollado muchas teorías, interpretaciones diversas, a partir de datos informativos y la capacidad de percepción de los mismos. Sin embargo, desde una perspectiva ética y moral y –aunque parezcan preguntas ingenuas-, a nuestro juicio, es saludable preguntarse: “Por qué y cuál es la razón o fundamento que nos permite, nos autoriza a apropiarnos de las bondades que nos ofrecen los recursos naturales, la tierra, los conocimientos, las tecnología, los medios de producción, los cielos y los planetas –porque ya no basta con este planeta-, y más aún, queremos destruirlo”.

Este es un tema que en distintas épocas de la historia, la humanidad se ha hecho, y en cierta forma, es una pregunta resuelta. Federico Engels, en su célebre libro “El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado”, y Carlos Marx, expusieron magistralmente, como se dio el proceso de desarrollo de la humanidad desde su inicio, pasando por el surgimiento de la propiedad privada y en consecuencia, del Estado. Independientemente de los modos de producción y de los procesos –en cierta forma naturales-, “independientemente de la voluntad de los hombres”, el surgimiento y desarrollo de la propiedad privada de los medios de producción, ha sido en esencia la misma, el despojo de todos los recursos naturales y, en particular, de los factores de producción, lo cual se manifestó en el modo de producción esclavista y en el feudalismo, de manera cruda y violenta; posteriormente, el modo de producción capitalista necesitó, además, de la política del despojo que le es inherente a los modos de producción que le antecedieron, singularizar la explotación del hombre por el hombre, por medio de la plusvalía, según lo explicó Carlos Marx, en su fundamental obra “El Capital”. Cada modo de producción, en su secuencia histórica, en su dialéctica, se extinguió cuando las nuevas “relaciones de producción” se hacían dominantes y predominantes.

Marx, en una frase célebre dejó dicho: “Si el dinero, como dice Augier, viene al mundo con manchas de sangre en una mejilla, el capital lo hace chorreando sangre y lodo, por todos los poros, desde la cabeza hasta los pies” (ob. cit., p. 950), y desde luego, la reproducción ampliada del capital, finalmente, se impuso, y la dinámica del desarrollo del capitalismo derivó, en lo que Lenin definió “El imperialismo Fase Superior del Capitalismo”. Siempre sucedió en la historia que las nuevas relaciones de producción surgen en el seno de las viejas relaciones de producción, hasta que las nuevas se imponen. Las contradicciones entre el desarrollo de las Fuerzas Productivas y las nuevas relaciones emergentes se resuelven mediante el desarrollo de las nuevas relaciones de producción.

No obstante, en temas anteriores hemos manifestado, que nos encontramos en el marco de una situación particular, en la cual por primera vez, es el Poder Consciente, el que establecerá de manera definitiva las diferencias en las nuevas relaciones de producción, pero el Poder Consciente no es exclusivo y, por lo tanto, lo usamos nosotros como lo usan las élites en sus pretensiones de imponer su dominio mundial pleno y total. El Sistema Socialista Internacional fue un intento, en esa dirección del Poder Consciente, es decir, un esfuerzo eminentemente consciente, transformador –esto es tan cierto que no hubo en el seno del capitalismo relaciones sociales de producción emergentes a como fue el tránsito del feudalismo al capitalismo-, pero la historia demostró que la Superestructura ideológica y política –en el marco de la guerra fría-, al final, no soportó los embates del capitalismo mundial. No es el tema especificar en detalles los factores que explican este fenómeno político, no obstante, tenemos que aceptar que fueron los factores internos, las contradicciones internas de orden material y, sobre todo, ideológicas, las que determinaron la caída del Sistema Socialista Soviético.

Hoy en día, la dialéctica del desarrollo de la sociedad y el pensamiento, y sobre todo, la dialéctica de la vida, está demostrando que el Imperio de la libertad, de la igualdad, de Luz y del Amor, es razón bastante y suficiente, para desarrollar un Sistema de Relaciones Sociales Económicas centrado en el Amor, en la Igualdad y la Solidaridad, sea este un Socialismo del Siglo XXI, un Socialismo Comunitario, o un Sistema Cristiano, Socialista y Solidario, o de cualquier otra índole, en el cual se desenvuelvan los sentimientos más hermosos y soberano del Ser Humano. En la base de estas relaciones económicas de producción está la palabra clave, radicalmente clave: compartir y compartir sosteniblemente. Desde luego, se requiere de la movilización de conocimientos, inteligencia y creatividad para encontrar dialécticamente las metodologías que se correspondan adecuadamente con ese nuevo contenido. No puede existir contradicción entre metodología y contenido, como no la existe entre cristianismo y marxismo, si de construir un sistema más justo y equitativo se trata.

Este tipo de pensamiento avanzado es rechazado per se, por quienes concentran el monopolio del poder económico y político-militar de los Centros Hegemónicos de Capitalismo Mundial. Estados Unidos de América, presume de predestinados, presume de todo, y así, han desarrollado su “política” erigiéndose no solamente como Gendarme del Mundo, sino también, como un Estado-Nación con supremacía y preponderancia Ético-Moral, al cual, en nombre de estos altos valores de la humanidad se le he permitido crucificar a la humanidad misma.

Indudablemente, y gracias a Dios, para el pueblo norteamericano, no han sufrido guerra alguna en su propio territorio después de la guerra civil de 1861-1865 y, tampoco han sufrido invasión alguna a su territorio, de manera que la primera guerra mundial y la segunda, se libraron en Europa occidental y oriental, así definidas en ese tiempo; ésta particular situación, dio una gran ventaja a Estados Unidos, y más aún, para reafirmar su poderío militar lanzó bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, no porque fuera necesario, sino porque a su juicio, era preciso demostrar a todos los países del orbe – y en particular a Rusia-, quien tiene el poder en ese momento. Este hecho no tuvo ninguna diferencia en cuanto a los crímenes de lesa humanidad llevada a cabo por los nazis en los campos de concentración y la aniquilación masiva y total de los pueblos mencionados en este párrafo llevada a cabo por el gobierno de Estados Unidos de América.

Históricamente, ocurrió un relevo histórico, de La política de la Cruz, los Clavos y la Corona de Espina perpetrada por la Alemania Nazis en contra de la humanidad a Estados Unidos de América y, desde luego, han pretendido perpetuarla y extenderla para establecer su hegemonía mundial. Este relevo no tiene nada de extraño, pues la estructura económica de Estados Unidos de América y Europa era en ese tiempo, y lo es ahora en lo sustancial, una estructura económica capitalista e imperialista. Recuérdese que muchos de los oligarcas financieros que colaboraron con el Estado Fascista de Alemania provenían de países como Francia, Inglaterra y Estados Unidos de América.

Definitivamente, no sienten en su mente o pensamientos el crujir de la corona de espinas rompiendo el cráneo y la frente de sus hermanos(as). Nadie ama lo que le hace daño; y a ellos les hace daño la verdad, el amor y la libertad, por eso pretenden quitárnosla, pero al hacerlo, se las quitan a ellos mismos. No cabe duda que son dignos de compasión porque son débiles, pues los fuertes no amenazan, no atacan, pues no tienen necesidad de hacerlo. Es imposible compartir pensamientos que se oponen entre sí, y, la verdad no necesita de explicaciones, pero es conveniente expresarlo, el gran error de Estados Unidos de América y sus vasallos Europeos, es no entender que al crucificar a sus semejantes se crucifican a si mismos y, que jamás tendrán paz mientras persistan en crucificar, es decir, tendrán paz cuando dejen de crucificar y clavar clavos y espinas a sus hermanos(as).

Una vez más tenemos que expresar que el Poder Consciente tiene que prevalecer; el sentido común y el Poder Consciente, tienen que prevalecer sobre un mundo al revés, sobre el infantilismo de los ultras extremistas de las élites del poder. Consciente o no, quienes defienden la locura, o están dementes, o creen que es la verdad. No permitamos que la demencia sea la verdad. No permitamos que la cordura sea tratada como locura. Que el odio sea la verdad y la verdad sea el odio. Por una cuestión de sentido común entendamos que no puede ser verdad que quienes pregonan estar por la democracia y la libertad, lo hagan destrozando, asesinando y esclavizando. El amor no puede producir muerte o asesinar. No puede ser solidaridad quitarle el pan nuestro de cada día a la humanidad. No puede gozar de libertad cuando tienes una bota en el cuello que no te permite ni siquiera respirar. Paz a los hombres y mujeres de buena voluntad.

El 27 de Septiembre de 2013, en la Asamblea General de la ONU, el presidente Estadounidense afirmó que Estados Unidos es un país "excepcional", por lo que debe entenderse que quien tiene, “excepcionalidad” y, por lo tanto, superioridad y supremacía, tiene derechos excepcionales; desde luego, el presidente Vladímir Putin, publicó un artículo en el New York Times, en el cual cuestionó esta singularidad nacional proclamada por Barack Obama. Ese pensamiento de supremacía, de creerse “excepcionales” no es la primera vez que se enarbola y los daños han sido colosales, devastadores y criminales para la humanidad. Los países o naciones que se creen “excepcionales” presupone que están por encimas de cualquier otro pueblo del planeta, es decir, más allá del bien y del mal y, por lo tanto, presupone a priori, un triunfo, y desde esa atalaya de pensamiento y lógica de comportamiento internacional, donde hay victoriosos hay derrotados, y los derrotados –per se-, deben humillarse y rendir reverencia ante los victoriosos y predestinados.

Las raíces del mal está en las relaciones sociales de producción del sistema capitalista, lo cual ha permitido que el colosal desarrollo de las fuerza productivas esté en manos de una élite mundial, que en los países que constituyen los Centros Hegemónicos del Capitalismo Mundial, son los que en realidad gobiernan y, son tan pocos y tan iguales en sus intereses, que les resulta fácil la Unidad y, coordinarse en la búsqueda del tan ansiado control por la supremacía global. Ahí está el dedo sobre la llaga. La única manera de afrontar dicha situación es mediante el Poder Consciente que es la luz que desvanece la oscuridad. Modificar o transformar esta realidad es una actividad fundamental que comienza en la mente –no hay nada que no comience en la mente-, porque la mente es fundamental. Los cambios estructurales comienzan en la mente. No es cierto que los poderosos sean tan poderosos como pretenden demostrar, pues es todo lo contrario, son débiles y, como son débiles atacan y, ahí está doblemente el peligro, porque los que son débiles y viven engañados, pueden ser destructivos al no darse cuenta que destrozando a sus hermanos se destrozan asimismo. Que al someternos a la Cruz también ellos se crucifican asimismo. Que al condenarnos se condenan asimismo.

Hay una verdad indubitable e impostergable, nadie será libre mientras haya una sola persona sometida a la esclavitud, a la esclavitud de la pobreza, del hambre, de la ignorancia, y la esclavitud propia de las élites que es la esclavitud mayor y, consiste en la codicia, la avaricia, y la arrogancia. Todos estos males presuponen ignorancia, pues todos los males provienen de la ignorancia. Quienes tienen la cultura de apropiarse de lo que no le perteneces y, los que están acostumbrados a despojar, creen que sólo apropiando y despojando pueden obtener riquezas. En un discurso en la Asamblea General de ONU, del comandante Fidel Castro Ruz, dijo: “cese la filosofía del despojo y cesará la filosofía de la guerra”. Para reforzar nos viene a la mente lo que expresara el insigne Simón Bolívar: "un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción"

Por hoy, sólo nos resta decir de corazón, Padre Nuestro que estás en los cielos, en la tierra y, en todas partes, danos la verdad del Poder Consciente, de la libertad, de la igualdad, de Luz, del Amor y del Poder. Y en palabra de nuestro gran poeta Universal –el más grande de todos los tiempos-, concluimos diciendo como en su poema, “Yo soy aquel que ayer no más decía”:

La virtud está en ser tranquilo y fuerte;
con el fuego interior todo se abrasa;
se triunfa del rencor y de la muerte,
y hacia Belén... ¡La caravana pasa!

José Gabriel Moya
moyagabriel21@yahoo.es

 

 

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