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El Gran Canal en la Ruta de Carlos Fonseca

14 Diciembre 2015

Por Edwin Sánchez.

Esta puede ser la primera fiesta de las ciencias en la Historia Nacional: más de mil 500 artefactos arqueológicos se han localizado en tiempo record.
De ese tamaño son las magníficas noticias que empiezan a soltárseles al Canal Interoceánico en Brito. Y llegan del pasado remoto con los formidables instrumentos del presente que podrían resolver el futuro de la República… bueno, y de cualquier nación que como Nicaragua contara con el suficiente sentido común para aprovechar las condiciones de privilegio con que Dios armó el país hasta dejarlo como está: casi listo para aproximar al mundo.
No es poca cosa dar con la vida de los pueblos Chorotega y Nahoa. Sus voces de barro, desde los vestigios adoratorios, utensilios cotidianos hasta las urnas funerarias, comunican una invaluable información de primera mano sobre las dos culturas mayores.
La Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo, detalló que “la empresa HKND está realizando visitas de trabajo al departamento de Rivas donde se desarrollan labores de Investigación, Exploración y Excavación Arqueológica, junto a científicos nicaragüenses”.
Como es de notar, cada tramo de movimiento constituye una buena nueva por sus implicaciones educativas, económicas y por el aliento espléndido al turismo. Salvar del olvido una era que solo habíamos columbrado por los desperdigados esfuerzos personales de algunos investigadores, anticipa los saldos positivos de la mayor obra de ingeniería mundial.
“Estamos, entonces, también cubriendo este trabajo de contribución a nuestro Patrimonio Cultural, que desarrolla la Empresa que va a iniciar pronto, en el año 2016, los trabajos del Gran Canal”, expuso Rosario.
Por la víspera…
“Por la víspera se saca el día”. Si la academia hoy gana con estas incursiones científicas a las pretéritas páginas de Nicaragua, ¿qué no prosperará el pueblo mismo en el porvenir?
Nada de ello fuera posible sin el liderazgo del comandante Daniel Ortega y la escritora Rosario Murillo, al comprender la importancia del Canal para el país y el comercio global. Y no es retórica. Durante las administraciones de Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños, las posibilidades de una vía entre los océanos se perdieron en las gavetas del poder para nada.
La dirigencia del sandinismo no es improvisada para organizar el despegue económico. El Interoceánico solo es concebible en una República donde se respeta lo más imprescindible para que funcione una nación, después de las familias: la propiedad privada.
A lo largo de estos últimos años el Frente Sandinista ha venido tejiendo la paz integral con la madeja del siglo que le toca y no la corroída de los dogmas inútiles. Reconoce el efectivo rol del empresariado; el indispensable papel de los finqueros y los ganaderos que garantizan el Gallopinto Nacional, la tortilla y la cuajada; el empuje que proporcionan a la economía los trabajadores, el emprendedurismo e inversionistas locales y del exterior. Y también extiende las facilidades para hacer ciencias a la par de los planes de desarrollo.
Se reporta, por ejemplo, que el científico estadounidense, Patrick Werner, participa del levantamiento arqueológico en 1.3 hectáreas en Brito, donde se cavaron 22 pozos exploratorios.
Para medir la seriedad del tema, diremos que no se trata tampoco de ningún improvisado que llegó a Rivas: el académico es una eminencia, al punto que su obra es considerada cardinal en la historiografía nicaragüense.
“El historiador y arqueólogo destacó que estas piezas no hubieran podido ser rescatadas, si no fuera por la ejecución de la construcción del Gran Canal Interoceánico de Nicaragua” (El 19 Digital).
En la ruta
Así está por concluir un 2015 de lujo, al dar forma y contenido al espíritu visionario de Carlos Fonseca, expresado hace 58 años al poeta Guillermo Rothschuh Tablada. El estudioso, junto a sus colegas, recién había establecido el Museo del Clan Intelectual de Chontales, posteriormente bautizado “Gregorio Aguilar Barea”.
Carlos, aunque viendo hacia los nuevos calendarios fundaría cuatro años más tarde al Frente Sandinista, quedó impresionado cuando el bardo le mostró una ocarina, prueba feliz del adelanto musical de nuestros ancestros.
Lo que pronunció el joven fue espontáneo, luego de haber admirado también la cordillera Amerrisque. Es que había llegado “en busca de cosas auténticas”, testimonió el literato, quien le oyó decir estas palabras que deberían fundirse en una placa conmemorativa:  
“Para construir la futura Nicaragua, debemos conocer profundamente el pasado. Edificaremos la verdadera nacionalidad sobre una verdadera investigación arqueológica. Seremos un pueblo firme” (Los guerrilleros vencen a los generales. Homenaje a Carlos Fonseca, p. 28, 1980).
Da la causalidad que el Canal ha dado con el pasado. El mismo Carlos, años después, admitiría: “Debido a la condición ístmica del territorio nicaragüense, es accesible con relativa facilidad desde ambos mares…” (Carlos Fonseca. Obra Fundamental, p.23).
Rubén Darío, Sandino y Carlos, las Grandes Ligas del pensamiento, la cultura y la dignidad de Nicaragua, escribieron del Canal y no dudaron sobre el hermoso sueño-desafío.
El Gobierno Sandinista, ahora como nunca antes, constituye el resumen histórico de estos enormes nicaragüenses al querer actualizar el mapa de nuestros días…  
Y ya nos acercamos a lo que el Comandante Carlos auguró al poeta en 1957, cuando le visitó acompañado de Jorge Navarro y Francisco Buitrago. Un año antes llegó con Tomás Borge. Era parte de la nómina creadora del FSLN. Y su líder no se equivocó:
“¡Qué bello será mañana cuando cambiemos los sueños por las realidades. Los búhos por los pájaros. Las noches por las alboradas!”.

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