Rubén Darío y el Brasil

23 Febrero 2016

Por José Carlos Brandi Aleixo
Profesor Emérito de la Universidad de Brasilia

El Centenario de la muerte del insigne poeta nicaragüense Rubén Darío, ocurrida el 6 de febrero de 2016, es una oportunidad excelente para evocar trazos de su luminosa vida y de su relacionamiento cordial con el Brasil.

Cabalgando sobre los siglos XIX y XX (1867-1916), en menos de 10 lustros de fascinante trayectoria, nos heredó más de 1,000 páginas en verso y 4,000 en prosa. Su estatura internacional se comprueba por los aplausos calurosos recibidos en vida y por las investigaciones y estudios sobre su obra, no solo en castellano, como en otros idiomas, como en: alemán, francés, inglés, italiano, portugués y ruso. Entre sus muchas obras primorosas están: Azul (Chile, 1888), Prosas Profanas (Argentina 1896) y Cantos de Vida y Esperanza (España 1905). La buena acogida de sus escritos en la patria de Cervantes recuerda el regreso de los galeones que transportaban oro y plata de América a España.

Darío supo enaltecer los hechos notables de los pueblos que conoció, así como alentarlos a la unidad y la solidaridad. Sus exhortos a la unidad de los pueblos centroamericanos son válidos para los de todos los continentes.

En la última década del siglo XIXD Darío se familiarizó con el idioma de Camões. Su trabajo Eugenio de Castro y la Literatura Portuguesa fue publicado en 1986 en Buenos Aires. En el resaltó: ʺHay en el Brasil una literatura digna de la universal atención y del estudio de los hombres de pensamiento y arteʺ.

Estando en Chile, escribió el elogioso artículo ʺEl Crucero Brasileño Almirante Barroso en Valparaísoʺ publicado el 03/02/1889 en el periódico argentino La Nación.

Río Janeiro fue escogido como sede, en 1906, de la Tercera Conferencia Internacional Americana. Esta fue precedida por las de Washington (1889-1990) y la de México (1901-1902). La bella capital del Brasil se encontraba debidamente saneada gracias, particularmente, a la eficiente gestión de Osvaldo Cruz, que se valió de las pioneras y exitosas experiencias del médico cubano C. Finlay para el combate a la fiebre amarilla.

Rubén Darío, miembro de la Delegación de Nicaragua; Joaquim Nabuco, jefe de la Delegación del Brasil; y otros participantes, se embarcaron en Lisboa en el vapor Inglés ʺThamesʺ con destino a la Bahía de Guanabara. Nabuco fue electo Presidente de la Conferencia.

Comentó el renombrado escritor mexicano Jaime Torres Bodet: ʺRío Janeiro fue un oasis para Darío. Nabuco, Fontoura Xavier, Elysio de Carvalho y otros escritores brasileños lo acogieron no solo con fraternal simpatía sino con respeto y entusiasmoʺ (Rubén Darío: Abismo y Cima. México: Fondo, 1966, p. 12).

Darío escribió esmerados artículos sobre los brasileños don Pedro II, Santos Dumont, Graça Aranha, Fontoura Xavier, Joaquim Nabuco. Labró inspirados versos dedicados al Presidente de la Academia Brasileña de Letras, Machado de Assis, y a la linda niña, Ana Margarida, hija del diplomático Fontoura Xavier. Entre las colactáneas de tales producciones literarias sobresale la del Embajador nicaragüense Ernesto Gutiérrez. Preseça do Brasil na obra de Rubén Darío (1985).

Darío regresó al Brasil en la primera semana de junio de 2012. Era director literario de las revistas publicadas en París: Mundial Magazine y Elegancias. El punto más alto de su estadía en Río Janeiro fue la conferencia que escribió sobre Joaquim Nabuco. Para escucharla comparecieron el Presidente de la República, Hermes da Fonseca, y otras autoridades. Habiéndose enfermado antes de la Conferencia, el texto fue leído por otra persona. Con rara perspicacia, retrató, no sólo al egregio escritor y diplomático, más también su grandeza interior, humana y religiosa.

Después de este viaje, Darío aseveró:

ʺEl Brasil Intelectual es de una fuerza e intensidad dignas de la mayor fama del mundo. La lista de sus hombres eminentes ocuparía más de una página nuestra. Basta citar a Joaquim Nabuco, Rui Barbosa, Machado de Assis, João Ribeiro, José Verissimo, Araripe Junior, Taunay, Graça Aranha, Galvão, Olavo Bilac y tantos otros dignos de figurar en cualquier nación europea [...]ʺ.

Hay en el Brasil numerosos homenajes al ʺPríncipe de los poetas hispánicosʺ. Con su nombre hay numerosas plazas y avenidas, escuelas y colegios, En 1966, en el cincuentenario de su muerte, Correos del Brasil emitió un sello postal de Darío. En febrero de 2016, en el centenario, se prepara otro homenaje de la misma naturaleza, a quien supo pregonar la paz y la solidaridad entre los pueblos.

La Asociación Nacional de Escritores dedicará a él su 5ª Literaria del 14 de abril. Para Darío, el Escritor clásico y contemporáneo de todas las épocas. Ese es el caso de él mismo.

Artículo publicado en Correio Brasilienze.

Brasilia, 20 de febrero 2016.

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