De los límites y profundidad de la Revolución: Cristiana, Socialista y Solidaria

18 Marzo 2016

Por José Gabriel Moya.

En Latinoamérica y el Caribe, desde el 14 de Abril del año 2013, después del fallecimiento del Comandante Hugo Chávez Frías (05/03/2013) y, en particular, con la primer elección presidencial encabezada por el compañero Nicolás Maduro Moros, los resultados fueron bastante ajustados, y si bien, de conformidad al sistema electoral de la República Bolivariana de Venezuela, se gana con un voto de diferencia, en la mente de los electores opositores quedo la percepción maliciosa de que los resultados no dotan al sistema político de la confianza esperada, decimos maliciosa, porque si los resultados fueran al revés, un voto bastaría para proclamar la legitimidad de la victoria de la oposición.

No obstante, desde la Revolución Bolivariana, se hicieron múltiples análisis y reflexiones para entender el ¿Por qué de las cosas? y ¿qué hacer? Desde luego, a consecuencia de los resultados del triunfo parlamentario de la oposición venezolana del 6 de Diciembre del año 2015, la situación se ha empeorado; y después de la victoria del conservador Mauricio Macri en las elecciones presidenciales del 22 de Noviembre del año 2015 en la República de Argentina; y la derrota del compañero Evo Morales, en el Referendo Constitucional del 21 de Febrero del presente año para reformar el Artículo 168 de la Constitución Política del Estado y permitir la reelección por dos veces de manera continua, cuyo resultados fueron adversos –aunque con dos puntos de diferencia-, la victoria del No se impuso. Si a todos estos acontecimientos políticos, le agregamos, los múltiples problemas que presenta la compañera Dilma Rousseff, presidenta de la República del Brasil, que atentan en contra de su permanencia en la Magistratura Presidencial, hay muchos analistas y políticos opositores, que señalan que el declive de las Revoluciones latinoamericanas y Caribeñas está ”en pleno desarrollo”.

No cabe la menor duda que las razones que explican tales fenómenos son diversos, múltiples, y de muchas complejidades, los cuales operan simultáneamente, pero a mi juicio, existe un fundamento simple, estas revoluciones no lograron transformar la mente de las mayorías de la población y convertirse –en términos ideológicos y políticos-, en votos duros. San Pablo dijo: “Somos transformados por la renovación de nuestras mentes”. Las semillas de las Revolucionas han caído en tierra fértiles, germinan, nacen, y comienzan a crecer tierna y delicadamente; y si no la cuidamos, esas plantitas pueden ser aplastadas, arrasadas, destruidas; pero si la cuidamos, las irrigamos, la aporcamos, la abonamos, entre otros aspectos, tendremos flores y frutos.

Así de sencillo es el problema; en términos de la Ciencia Política el problema se traduce a considerar que la mayoría de la población no alcanzo a madurar Ideológica y políticamente. Todo es mente, porque la mente es fundamental. Quienes adoran al capitalismo creen en la mano invisible del mercado y, a pesar de la destrucción de la vida humana, desperdicios de los recursos materiales, pobreza y extrema pobreza, que provocan las élites dominantes del capitalismo, las quebrantadas y dominadas almas, aceptan el dogma de la existencia natural del capitalismo, como único y eterno sistema de realización de la vida humana. Inocentes, Pobres y Ricos, son creyentes de esta demencia. Tengo la certeza que las élites no son creyentes de esa demencia. Todo es Negocio, nada personal contra la humanidad, puro negocio, ansias de codicias, idolatría por el dominio total y global de la humanidad. Ansias de Superioridad, Supremacía y Poder.

No obstante y afortunadamente, existe lo contrario, existen lo que diametralmente, están convencidos de que todo lo que acontece en el desarrollo de la sociedad y el pensamiento es un producto humano. Todo es perfectible, todo se puede cambiar, modificar, transformar o transmutar, absolutamente, todo. Se trata sencillamente de sembrar la semilla en la tierra fértil de la conciencia humana, optimizando las oportunidades de su crecimiento y desarrollo hasta lograr que de flores y frutos. Es un Proceso. No se pueden evitar los procesos. Y ahí, está el milagro. El proceso es tiempo. ¿Disponemos del tiempo para el proceso metodológicamente adecuado al objetivo, propósito y contenido?

Puede ocurrir, a como suele suceder, que las pretensiones hegemónicas de las élites dominantes no admitan contrarios, en particular, cuando se definen independientes, soberanos, socialistas, o llámese revolución ciudadana o del poder ciudadano. Y este factor está presente en Latinoamérica y el Caribe. Derribar un árbol maduro es muy difícil, pero aplastar la plantita cuando está recién nacida es fácil. Ellos son maestros en el arte de aplastar y destruir revoluciones y de todo aquello que huela a progreso o independencia. Pero pueden ejecutar sus planes, si y solamente si, sus pares internos están dispuestos a realizar el papel de quinta columnas.

En Latinoamérica y el Caribe, aún no ha habido tiempo de consolidar una mayoría creyente en el cambio, en la necesidad indubitable e impostergable del Socialismo o de Socializar (no estamos hablando del socialismo científico), y si a lo anterior le agregamos, el terrorismo ideológico y político que desatan en contra de las fuerzas emergentes –son emergentes aunque estén el poder-, es lógico pensar, que aquellos que aún no han alcanzado cimentar y desarrollar su Poder Consciente socialista, darán un paso atrás, en esas circunstancias de violencias, se mueven hacia lo que según, su leal saber y entender, le da seguridad, es decir, instinto de seguridad humana. Una conducta normal.

En este macro contexto, qué podemos esperar en Nicaragua y, en concreto, del modelo de una Revolución Cristiana, Socialista y Solidaria. En Nicaragua ya se tiene experiencia, y en vista de la misma, se han consagrado los mecanismos de alianza, diálogo y concertación en todos los aspectos de la vida económica, social y política. Quizás tenga su mayor expresión en la Comisión Nacional del Salario Mínimo en la cual están el Gobierno, Empresa Privada y Trabajadores, asimismo, la labor que se ha venido desarrollando en las Comisiones Tripartitas de Zona Francas, y en particular, de consensuar los Impuestos con la empresa privada (sólo en Nicaragua se hace esto último). Esta Comisión Nacional del Salario, a nuestro juicio, toma decisiones pensando en todos los trabajadores de Nicaragua, de los que están en el sector formal e informal, en el área urbana y rural, y de todos los trabajadores por cuenta propia.

Desde luego, no es fácil desarrollar esta visión y menos fácil operac|ionalizarla. Los principios rectores del modelo cristiano, socialista y solidario, implican que los nicaragüense tenemos que aprender tres principios de vida: Igualdad, compartir y a realizarnos en familia y comunidad. Entonces ¿cuál es el supuesto básico e imprescindible en esta plataforma? Es un punto sencillo, se llama Unidad. Más allá de las contradicciones de clases que genera el Capital, hemos aprendido que si hay arte en la política, éste es el del arte de la Unidad Económica - Social y Política en la construcción de un nuevo modelo.

En este contexto, nadie esta excluido. La empresa privada tiene que aprender que en los actuales momentos sus tareas fundamentales son tres: Rendimiento Económico, Responsabilidad Social Total y Redistribuir socialmente en la medida de sus posibilidades. Toda empresa privada tiene que tener rendimiento económico, en tanto, que producir y no tener resultados es una irresponsabilidad social que contraviene su naturaleza y razón de ser. Toda empresa privada esta llamada a desarrollar y ejecutar de manera inexorable y radical planes de eliminación y erradicación de todo aquello que contribuya a dañar el medio ambiente –si para ellos tiene que concertar esfuerzo entre empresas privadas del mismo orden, pues que lo hagan-, en virtud de que estamos consciente de las causas, efectos y de los alcances de los mismos y, finalmente, redistribuir parte de las utilidades en beneficio de sus trabajadores y de la sociedad en general; ya no es posible creer en juego de control y poder mediante pequeñas y publicitadas acciones sociales. Las grandes Empresas transnacionales y nacionales pueden aportar a un Fondo Social para la Educación, Salud o Seguridad Alimentaria Nacional. Estamos hablando de millones de dólares y no de dádiva potenciadas publicitariamente.

No le estamos pidiendo a la Empresa privada que se traicionen asimismo como Empresa Privada, sino que asuman la responsabilidad de sus actos y de los efectos empresariales que también, en muchos casos, dañan al medio ambiente y al ser humano, pero que también, haga algo más, que comparta sin lesionar sus intereses, que devuelva a la sociedad lo que le pertenece a la sociedad. Todo pertenece a la humanidad. No le estamos pidiendo a la Empresa privada nada que no se pueda hacer dentro del sistema capitalista. Estamos hablando de asumir los grandes valores de la humanidad y principios sagrados de la vida –y en ella también la del planeta tierra-.

De igual forma, a los trabajadores en general, sean privados o públicos, corresponde trabajar con eficiencia y productividad. Tampoco corresponde hacer juego de control y poder –en su nivel-, que se expresen, entre otros aspectos, en parodias de trabajar sin trabajar, hacer sin hacer. Todos los servidores públicos privados y públicos propiamente dicho, tienen intereses en común, preservar sus trabajos es quizás, uno de los más elementales para la realización humana y familiar; los servidores públicos del estado tienen un compromiso ineludible con el Plan Nacional de Desarrollo Humano y los planes particulares conforme los objetivos que se han propuestos las instituciones públicas en las cuales laboran; de igual forma, los trabajadores de empresas privadas deben cumplir con los planes institucionales de cada empresa, y por lo tanto, al logro de sus metas de rendimiento económicos.

Todos por igual están sometidos a la constitución y las leyes. Todos los trabajadores están radicalmente obligados a cumplir productiva y eficientemente sus labores. En la medida que desarrollen conocimientos, imaginación, iniciativas, creatividad, destrezas y habilidades, dominio y manejos en sus labores, se estará devolviendo a la sociedad lo que corresponde a la sociedad. Ciertamente, no hay ninguna virtud en ser pobre, pero tampoco la hay ni la habrá en salir de ella a cualquier precio, en este sentido, es imprescindible una vida laboral impoluta. Cumpliendo a cabalidad con los compromisos contraídos.

Finalmente, es al estado a quien le corresponde rectorar la capitalización del esfuerzo colectivo socialmente y la redistribución equitativa de los recursos. En Nicaragua, donde la naturaleza nos ha prodigado de tantas riquezas y tantas bellezas–y sin esos recursos con mucha más razón-, requerimos desde el Estado y por el Estado del Arte de la Administración Armónica de todos sus componentes, en particular, de la población. La sabiduría popular es una gran maestra: “Quien Siembra vientos cosechas tempestades” “Las conductas extremistas producen resultados extremistas”. Entonces de lo que se trata es de armonizar la ley de la unidad y lucha de los contrarios.

El modelo Cristiano, Socialista y Solidario, tiene los ingredientes fundamentales para continuar desarrollando grandes cambios en la vida social de Nicaragua, los extremos se tocan, en consecuencia, todas las paradojas pueden reconciliarse. Como nadie experimenta en cabeza ajena y la experiencia es intransferible, se hace una poco difícil interpretar adecuadamente –en particular desde afuera-, la naturaleza del proceso económico-social y político en Nicaragua. Si todos los nicaragüenses por distintos caminos nos conducimos a una misma cima, a un mismo objetivo, ahí nos encontraremos, lo lograremos. La verdad nunca está en los extremos, es una cuestión de simple sentido común, pues, entonces, no alcanzaríamos la unidad. La verdad esta justo en el medio.

Nosotros, podríamos afirmar que la única manera de avanzar socialmente hacia un extremo es que lo hagamos todos juntos, a sabiendas, que en ese extremo está la felicidad de la nación, pero es un error, pues, el amor no está en los extremos, está justo en el medio. Caminemos todos juntos justo en el medio y el amor está ahí, la felicidad está ahí. La verdad y el amor es lo mismo y están justo en el medio. Justo en el medio significa el punto de equilibrio. Los mecanismos de alianza, diálogo y concertación tienen una dirección y poderosa razón: tolerancia y buena voluntad. Jesús dijo ―Paz a los hombres de buena voluntad-. Con la tolerancia y la buena voluntad se busca el equilibrio de la balanza, es decir, la paz.

A modo de conclusión, la Biblia dice: ―Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Si sembramos en tierra fértil, y cuidamos del crecimiento de la planta, al final de cierto tiempo tendremos frutos; si sembramos semillas, en la tierra fértil de la conciencia humana, y lo hacemos con dedicación progresiva y permanente, obtendremos los resultados esperados. Todo en esta vida pasa inevitablemente por un proceso de gestación, nacimiento, crecimiento y desarrollo, todo tiene su tiempo, es un proceso dialéctico. En política nadie vota por agradecimiento aunque se tenga agradecimiento. En lo general se vota por conciencia o seguridad. Si es por seguridad lo lógico seria entonces, votar por aquello, que garantiza seguridad a la humanidad, no obstante, para ello, se necesita del Poder Consciente. “Nadie va más allá de su Visión”.

Aquí no se trata de hacer una Apología del modelo Cristiano, Socialista y Solidario. Se trata de aportar para perfeccionar. Los que creen estar excluidos anatemas son de sí mismos. Desde luego, a veces, si es necesario traicionarse así mismo, traicionar nuestro ego que sólo piensa en sí y para sí, traicionar la arrogancia, la altivez, la idolatría por el dinero y el poder; preciso es, por lo tanto, comprender que: “En esta sociedad nada somos individualmente, de igual manera, que nuestra salvación espiritualmente hablando, sólo se logra con nuestros hermanos, con su colaboración, pues sin ella, todo es nulo”. Gracias Padre que ya nos oíste.

José Gabriel Moya

Moyagabriel21@yahoo.es

01 de Marzo de 2016

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