Jueces de mesta: Asesinos para nunca olvidar

05 Julio 2016

Por Juan Carlos Santa Cruz Clavijo (*)

En estos días de julio que estamos recordando a nuestros héroes y mártires es bueno que nuestros muchachos que no vivieron esta nefasta dictadura conozcan a uno de los peldaños .

Siempre es sano refrescar la memoria con hechos históricos catastróficos para que los que no tuvieron oportunidad de vivir la ferocidad y el cinismo de la dictadura somocista lo tengan presente. Aun en estos días hay gente, como ciertos editoriales de la Prensa, que los recuerda  como una especie de honorables caballeros, íntegros, serviciales y muy humanos.

Los Jueces de Mesta eran elementos civiles de inteligencia somocista encargados de denunciar a cualquier persona que les pareciera sospechosa, la que seguramente terminaría en la cárcel, en el cementerio o en una fosa común.

No dudaban en desaparecer a familias enteras y su actuar represivo no tenía límites.

Cientos y cientos de revolucionarios, gente progresista, colaboradores, sindicalistas y sus familiares caían bajo las garras de estos esbirros y desaparecían como por arte de magia. Eran uno de los pilares de la dictadura porque tenían carta blanca para espiar, denigrar, perseguir y apresar. Es decir que eran sujetos muy peligrosos en todo el sentido del término. Recogían información directamente y a través de toda una red de leales bastante bien organizada, encabezada por los Jefes de Cantón, hasta en los lugares más recónditos.

Honor y gloria a quienes en la lucha guerrillera tuvieron el coraje de enfrentarlos y en muchos casos ejecutarlos. Honor y gloria a todos esos verdaderos héroes que no dudaron en seguir la lucha revolucionaria aún a costa de su vida, perseguidos por estos esbirros.

En suma los jueces de mesta eran asesinos, sicarios, esbirros, criminales de lesa humanidad. Pero nuestros muchachos eran héroes. Honor y gloria a nuestros muchachos y a sus madres que también se la jugaron.

Haremos un gran homenaje a nuestros héroes si desde el hogar y la enseñanza secundaria siempre les recordamos a nuestros hijos que hubo hombres y mujeres que dieron sus vidas enfrentando a estos esbirros y que su sangre los derrotó para que hoy vivamos en paz y con dignidad.

*Sociólogo

 

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