Argentina, huellas de una sangrienta dictadura que aún duele

22 Marzo 2018
Argentina, huellas de una sangrienta dictadura que aún duele

Buenos Aires. Por Maylín Vidal/PL

A dos días de otro aniversario del golpe de Estado que arrastró a los argentinos a una de las épocas más tristes y grises de la historia del país, las voces de los hijos de los desaparecidos se levantan actualmente contra el olvido.

'Soy Victoria Belloni Onetto, hija de Manuel Eduardo David Belloni, militaba en la Juventud Peronista, lo asesinaron a sus 23 años, el terrorismo de estado es el responsable y tiene responsables', señala en la red social twitter una de las tantas víctimas que dejó la última dictadura militar (1976-1983).

Como ella, muchos que quedaron huérfanos durante esos dolorosos siete años cuentan hoy sus historias a través de una convocatoria en las redes sociales hecha por la organización Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia, contra el Olvido y el Silencio (H.I.J.O.S.).

Las historias en las redes cobran nombres y rostros, con el objetivo de visibilizar el dolor que aún sufren, sobre todo al saber que mucho de los responsables de la muerte de sus padres nunca cumplieron condenas y otros viven en la impunidad.

Una de ellas es la de Mariano Colomer, nacido del fruto del amor de Cristina Fernández y Roberto Colomer. Mi mamá era socióloga y mi papá pediatra, subraya en esa red social. Militaron con el padre Mugica y los Curas Tercermundistas y en la izquierda peronista.

El 20 de mayo de 1977, agrega, fueron secuestrados en Mar del Plata junto a mi tío Enrique Colomer. Los tres continúan desaparecidos.

'El terrorismo de Estado fue un plan sistemático de exterminio de todos aquellos que se oponían y se manifestaban en contra de un modelo económico que benefició, como sucede hoy en día, a los grandes grupos económicos (sus cómplices civiles) a costa del empobrecimiento del pueblo y deuda externa', señala el joven en su publicación.

Bajo la etiqueta #HistoriasDeNuestraIdentidad y #24M, muchas de esas personas que cuatro décadas después lloran hoy a sus familiares, se unen en un mismo dolor y un solo grito, el mismo que retumbará, como cada año, en la emblemática Plaza de Mayo este sábado.

Ese día, miles de argentinos saldrán nuevamente a las calles para recordar que, 42 años después, no hay olvido ni perdón, que la memoria vence al olvido y que se necesita verdad y justicia para sanar al menos un poco los corazones de tantas y tantas familias mutiladas por una dictadura que dejó abierta profundas heridas en la sociedad.

Por los 30 mil desaparecidos, por los hijos, por esos jóvenes que aún, en cualquier parte de este país austral, viven con ese peso de saber si son hijos o nietos de un desaparecido y buscan conocer su verdadera identidad. El 24 de marzo es un día de dolor y de lucha en este país.

Ni perdón ni olvido, juicio y castigo y nunca más son las consignas que acompañarán a la manifestación, en la que también sus organizadores convocan a marchar contra el ajuste del actual Gobierno, contra el patriarcado, los femicidios y otras realidades latentes en una Argentina que llora a sus muertos.

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