El basurero de la historia

12 Enero 2019
El basurero de la historia

Por Óscar José Somarriba García (*)

Algunos aplauden la decisión de tal o cual partidario, colega o amigo, cuando optan por traicionar al dirigente, a la revolución, a sus correligionarios, a sus compañeros, pero en la realidad es que al traidor ni Dios los quiere y eso es decir mucho.

Judas Escariote, muy cercano a Jesús, lo vendió por 30 monedas ¿y cómo terminó? Ahorcándose en un árbol. Es tal el desprecio histórico por este personaje, que nadie absolutamente nadie le quiere poner ese nombre a sus hijos.

Atila el Huno, donde su caballo pisaba no crecía yerba. Conquistó casi toda Europa, lo casaron con una mujer romana y ella lo envenenó en su noche de bodas.

León Trosky, otrora jefe del Ejército Rojo de la URSS, hablaba de llevar el socialismo por el mundo de la mano del ejército. ¿Y qué hizo? No lo preparó. Resultado: la guerra nazi los alcanzó, no estaban preparados, 20 millones de soviéticos muertos. ¿Cómo terminó Trotsky? Asesinado de un martillazo en la frente en México.

Huber Mattos, comandante de la Revolución Cubana, desertó y se vendió a los yankis. Antes, Fidel en horas interminables de conversación, lo trató de volver al redil. Con el tiempo fue indultado ¿y cómo terminó? En Miami, con la gusanera, olvidado por la historia; nadie se acuerda de él, hasta tal punto que no estoy claro si está vivo o ya falleció.

Los judas criollos

Ahora hablemos de los traidores criollos:

Humberto Ortega, Jefe del Ejército de la Revolución Sandinista, se quedó con mucha plata de la venta de las BM31 y helicópteros al Perú, y se adueñó de otros recursos. Mandó a reprimir al pueblo en los alos 90. Yo recuerdo haber visto los paracaidistas en el sector de Momotombo, persiguiendo a los toma tierras campesinos y obreros que la demandaban. Pregunto: ¿ahora quién le cree a algo a ese señor?

Los MRS, un grupo de cuadros que realmente estuvo en el poder en los años 80: Sergio Ramírez, vicepresidente; Dora Téllez, ministra de salud; Luis Carrión, Vice Ministro del Interior; Jaime Wheelock Román, Ministro de Reforma Agraria; todos quedaron con muchos recursos, tierras, casas, proyectos, negocios, asignados para que sobrevivieran y aportaran recursos para la lucha. Todos ellos se los apropiaron, se los robaron. ¿Ahora en qué han quedado? Se convirtieron en lo que más combatieron, en imperialistas, porque ahora de eso viven, de los dólares del imperio y de los negocios expoliados a  los recursos del partido.

Por sí solos no son nada; los dólares hablan por ellos. Yo pregunto: si Luis Carrión se parara en una plaza a convocar a la gente, ¿cuántos llegarían? Igual seguirían siendo puchos. Eso es lo que no le perdonan a Daniel, que tiene convocatoria, que tiene pueblo.

Estos majes son los más vivos, unos están escondidos como ratas, como la Dora; otros se fueron a Costa Rica, como la Mónica y otros se hacen los babosos para sobrevivir, pero se han ganado un SE BUSCA en el corazón del pueblo.

Los ex dirigentes asalariados de la JS, firmantes de la carta que pedía la libertad de Ricardo Baltodano, yo leí la lista, todos ellos y ellas, buenos cuadros, los non pros ultra de la JS, las vacas sagradas, todos ellos estuvieron en el poder, no dejaban pasar a otros cuadros que no están en esa lista. Recuerdo que una firmante me regañó porque en un comentario mío dije: "Es que Daniel Ortega...". Y rauda se levantó de su mesa y dejó de comer para increparme y gritarme: "se dice Comandante Daniel Ortega Saavedra". Ahora grita en su Facebook que no es "danielista".

La historia enseña

Por lo demás, todos ellos fueron los que perdieron el poder, porque sí lo tuvieron, aunque quedaron con recursos, camiones, fincas, restaurantes, empresas, ONG, pero algún día se les acabará la gallina de los huevos de oro.

En las filas de los ex asalariados de la JS, CST, estructuras partidarias, etc., hay otros que solapadamente alimentaron el golpe, colaboraron, aunque maman la teta, aunque usaron las relaciones con los "danielistas" para poner la mano y pedir, tierras, recursos, negocios, empresas y como son buenos a las tapas, lograron, sí, lograron mucho, de eso comen, ellos y sus familias y hasta su amigos, pero unos solapadamente y otros más abiertamente muerden la mano del que les dio que comer y como dice el dicho, terminarán lamiendo la bota del opresor.

La historia sabe, enseña, la traición siempre se da del cercano, del amigo, de aquél a quien le diste la mano y comió de ella, luego te la muerde. Todos ellos son firmantes ideológicos del imperio. Todos ellos nos quieren llevar a lo que está haciendo Macri, Bolsonaro, Duque, Alvarado, Juan Orlando Hernández. Todos ellos tendrán que devolver el favor al imperio, entregar nuestros recursos, nuestros negocios a las empresas transnacionales, todos ellos se unirán a la cacería de los sandinistas, igual que hizo Somoza García al asesinar a Sandino y luego mandó a masacrar a las cooperativas de Wiwilí, asesinando a más de 300 miembros del Ejército de Defensor de la Soberanía Nacional. Cuenta la historia que el Río Coco, se tiñó de rojo ese día.

Igual estos ex funcionarios ex sandinistas sueñan en sus noches interminables de odio con asesinarnos a todos. Ya lo intentaron: "no importa rajar cabezas", dijo la Dora; n importa los 400 muertos al asaltar el Carmen dijo Oscar René Vargas; no importan 3 millones de muertos, dijo el MRS asesino de la palabra, Edgar Tijerino Mantilla.

Todos ellos se ofenden y se cagan de odio cuando escuchan la frase de Sandino: "Los tímidos, los vacilantes, por el carácter que toma la lucha nos abandonan, solo los obreros y campesinos llegarán hasta el fin, solo su fuerza organizada logrará el triunfo". Y se indignan cuando escuchan la canción “Por esos muertos, pido castigo”.

Si, porque hemos sido la militancia sandinista, los que no fuimos los non plus ultra en la JS y las vacas sagradas en las estructuras del partido, los que no nos quedamos con recursos y tenemos la conciencia libre, los que no nos calza la frase "piñateros", los combatientes históricos, panzones, cincuentones, achacosos, pero firmes y dignos los que dimos la cara ante la barbarie, ante el horror, ante la profanación de cadáveres, ante la agresión a mujeres embarazadas, pacientes de hemodiálisis, el asedio a hogares, ante la mentira bien elaborada y bien pagada.

Ellos y ellas, los y las traidoras, quedarán ahí en el ocaso de la historia, tal vez no  con un martillazo en la frente, pero sií como Huber Mattos, olvidados por la historia y a lo mejor, cuando se les termine la gallina de los huevos de oro, rogándole a Daniel que los perdone.

(*) Militante del FSLN, residente en León.

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