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Leonel Rugama y la poesía insurreccional-filosófica

19 Enero 2019
Leonel Rugama y la poesía insurreccional-filosófica

Por Jeremy Cerna (*)

La poesía insurreccional nicaragüense demandó del autor un compromiso activo con sus palabras, es decir, texto, contexto y vida del autor se conjugaron en un solo sentir para lograr el triunfo de la Revolución Popular Sandinista. Leonel Rugama fue uno de esos autores de pragmatismo, de misticismo y de dialéctica revolucionaria incuestionable. Él fue capaz de ofrendar su vida, como muchos otros héroes y mártires, para que nosotros tuviéramos el honor de continuar la defensa de la revolución desde todos los espacios.

La obra de Leonel Rugama no es sólo apreciable desde el punto de vista literario, sino que trasciende las fronteras del conocimiento, ofreciéndonos una perspectiva antiimperialista, histórica, cultural, social y filosófica. Tal es el caso en su poema “La tierra es un satélite de la luna”. 

El Título por sí mismo es sugestivo e irreverente al estrechar el espacio de la realidad desde otro contexto: Sabiéndose que la luna es un satélite de la tierra Leonel Rugama decide establecer lo inverso para connotar que hay otras formas de percibir el mundo. En las primeras tres estrofas del poema hace un recuento algorítmico de los costos del Programa Apolo desde el Apolo 1 hasta el Apolo 4. Cada nuevo lanzamiento de cohetes generó gastos exorbitantes e innecesarios, superando cada uno a su sucesor: “El apolo 2 costó más que el apolo 1 / el apolo 1 costó bastante. / El apolo 3 costó más que el apolo 2 / ...”.

En la cuarta estrofa inicia mencionando al Apolo 8 y su costo económico. Inmediatamente utiliza el elemento contestatario al mostrar la complicidad de los poderes hegemónicos, iglesia vaticana e iglesia protestante y gobierno de los Estados Unidos: “El apolo 8 costó un montón, pero no se sintió / porque los astronautas eran protestantes / y desde la luna leyeron la Biblia, / maravillando y alegrando a todos los cristianos / y a la venida el papa Paulo VI les dio la bendición.”.

Los primeros dos versos de la quinta estrofa rememoran el mal gasto de recursos económicos y científicos desde el Apolo 1 hasta el Apolo 9 y enlazan el espacio externo que se está viviendo hacia el espacio interno literario-filosófico, urbano y contestatario del poema: “El apolo 9 costó más que todos juntos / junto con el apolo 1 que costó bastante.”

Es ese espacio interno llamado Acahualinca, barrio situado al noroeste de la ciudad capital Managua, en donde Leonel Rugama genera una genealogía literaria y contestaría, en la cual establece que las condiciones de vida de los pobladores de Acahualinca, como símbolo de la marginalidad urbana de Nicaragua, se han ido deteriorando a lo largo de la historia: “Los bisabuelos de la gente de Acahualinca tenían menos hambre que los abuelos. / Los bisabuelos se murieron de hambre. / Los abuelos de la gente de Acahualinca tenían menos hambre que los padres. / Los abuelos murieron de hambre. / Los padres de la gente de Acahualinca tenían menos hambre que los hijos de la gente de allí. / Los padres se murieron de hambre. / La gente de Acahualinca tiene menos hambre que los hijos de la gente de allí.”.

A través de la referencia a los bisabuelos, Leonel Rugama logra el efecto de transportarnos al inicio de las intervenciones extranjeras y su efecto devastador en la vida del nicaragüense. En la continuidad de la disertación, la premisa filosófica del poeta contrasta con las políticas de natalidad impuestas en Latinoamérica y el Caribe por la Alianza para el Progreso. Nos muestra que los hijos no son fruto de la pobreza sino del amor y si mueren de hambre es a causa de los generadores de la pobreza, las potencias intervencionistas e imperialistas: “Los hijos de la gente de Acahualinca no nacen por hambre, y tienen hambre de nacer, para morirse de hambre.”.

El verso final, se inspira en la teología al citar de una manera subversiva a las bienaventuranzas recordándole a los oprimidos que todo lo que el rico opresor tiene, inclusive la luna, pasará a manos del proletariado a través de la lucha insurreccional: “Bienaventurados los pobres porque de ellos será la luna.”.

A lo largo del poema, Leonel Rugama, nos mantiene sumidos en diferentes espacios, desde el externo y su contexto global con el Programa Apolo hasta el interno de la urbanidad marginal de la gente del barrio Acahualinca de Managua, pasando por los espacios de indeterminación literaria para que el lector-autor se atribuya el acto de la reflexión. Al final la marginalidad urbana de Nicaragua en tiempos de la dictadura somocista se universaliza a través de la bienaventuranza, mezcla de denuncia y llamado a la acción insurreccional de las masas. Es la pobreza, la misma en todo el mundo: la falta de alimentos, la falta de salud pública sexual y reproductiva, el analfabetismo, los problemas de la tenencia de la tierra que generan las migraciones hacia las ciudades, etc., la que se describe en el poema “La tierra es un satélite de la luna”. Y si bien es cierto es el barrio Acahualinca el espacio urbano utilizado en el poema, este lugar se podría transpolar a cualquier ciudad del mundo donde existan las desigualdades sociales y se requiera de un cambio abrupto que reorganice y redistribuya las riquezas.

Lo mismo podría decirse del Programa Apolo, puesto que podría hacerse uso de cualquier otra de las banalidades ingeniadas por los Estados Unidos y Europa, con su capitalismo salvaje y su política injerencista, para decir que sólo son una distracción para mantener cada vez más latente las diferencias entre pobres y ricos. Aquí se denota la perspectiva filosófica y literaria del poema.

Nuestra Nicaragua actual nada tiene que ver con la Nicaragua que describe Leonel Rugama (durante la dictadura somocista). Ahora nuestros hijos tienen salud y escuela gratuita y de calidad. El obrero y el campesino tienen derecho a vivir de su trabajo honesto. El gobierno del FSLN prioriza los programas sociales para sacar al pueblo de la pobreza. Y todo esto gracias al buen gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional y del liderazgo revolucionario del Comandante Daniel Ortega y de la Compañera Rosario Murillo. Lo que es innegable es la vigencia del imperialismo e injerencia de Estados Unidos y Europa en Nicaragua, prueba irrefutable es el intento de golpe de estado en abril del 2018 y el terrorismo nacional e internacional que promueve Estados Unidos contra Nicaragua. Pero aquí hay un pueblo que ama la libertad, que ama la paz y la reconciliación y no se rinde ante el imperialismo: ¡Que se rinda tu madre!

(*) Poeta y militante del FSLN residente en Alemania.

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