Que la paz sea una realidad para Venezuela

08 Febrero 2019
Que la paz sea una realidad para Venezuela

Por Sofía Sánchez

En la reflexión del día de hoy quiero enfocarme un poco más en la lucha por la paz de los países del mundo. El inicio de esta semana fue para mí con mucha desilusión y tristeza al levantarme y leer en los periódicos suecos que la Ministra de Relaciones Exteriores anunciaba que Suecia apoyaba a Guaidó, el desconocido hombre para muchos de nosotros aquí en Europa y que se proclamó presidente de Venezuela hace unas semanas y que directamente recibió el apoyo de Donald Trump y el grupo de Lima. Esto no es extraño porque son los mismos que han estado en contra de Nicaragua y que han pedido de diferentes maneras de que Nicaragua sea invadida.

Mi reacción fue muy grande y llena de tristeza porque tenía otra imagen del país donde por muchos años he vivido y he defendido algunas veces su neutralidad en la política exterior hacia otros países.

Mis preguntas al leer el artículo en la página de la Radio Sueca: ¿conocerá la Ministra Sueca Margot Wallström la situación real de Venezuela? ¿Habrá estado algunas veces en el país y encontrado al pueblo sencillo y trabajador? Porque para tomar una decisión de esta manera significa tener bases y que estas vengan de las opiniones del pueblo, no de las noticias que llegan a través de la derecha.

En esta semana también muchos me han mandado a callar a través de comentarios en diferentes debates en diferentes páginas, que no tengo el derecho de comentar porque no soy venezolana, porque no estoy en Venezuela y no conozco la situación real del país, y que si quiero hablar que me vaya a Venezuela para que vea las cosas de cerca y poder dar mi opinión. Hasta boletos me han ofrecido para que vaya a sufrir la pobreza y las represalias que dicen ellos tienen en Venezuela por parte del gobierno de Nicolás Maduro. Con gusto estaría en Venezuela para poder informar con objetividad lo que vive el pueblo venezolano.

He reflexionado mucho sobre la situación de Venezuela, Nicaragua y otros países que no comulgan la política de los Estados Unidos, es decir del gobierno de Trump. La historia será la misma en cualquier país del mundo que no esté de acuerdo con la política intervencionista de Trump. Pero lo que más me ha llenado de indignación es ver que la Unión Europea, integrada por países que se han llamado democráticos y piden respeto a las políticas de otros, sean los que sin respeto a lo que piensan los venezolanos están también decidiendo el destino de Venezuela. Con excepción de Italia y los que no han apoyado esta absurda decisión de la Unión Europea.

¿Quién le ha dado ese derecho a la Unión Europea? Yo, como ciudadana de un país de la Unión Europea, no apruebo las decisiones tomadas, especialmente la decisión de Suecia, ya que es avalar una intervención de Donald Trump en Venezuela y que con ayuda de los países del Grupo Lima están aprobando la intervención, la guerra en ese país latinoamericano, cobijado por lo que dicen "ayuda humanitaria".

Esto significa muertes de niños, jóvenes y el pueblo venezolano. ¿Es que ya se les olvidó la guerra de Irak, todas las muertes que han habido en Siria y que ha dejado mucho dolor en muchas familias que perdieron todo durante esas guerras? ¿Será que no hay una discusión profunda del gobierno sueco de pensar de lo que puede significar una guerra en Venezuela? Una guerra en Venezuela sería un desastre para toda América Latina que desde toda su historia lucha por su soberanía y sacar a sus pueblos de la pobreza que han dejado los gobiernos de derecha.

Siempre habrá críticas para gobiernos como los de Nicaragua, Venezuela, Cuba y Bolivia porque estos no juegan la política del imperio. Mi critica en estos momentos está dirigida al gobierno sueco que ha dejado su política neutral para condenar a otro país, en este caso Venezuela, ya que anteriormente ha criticado también al gobierno de Daniel Ortega.

El país de Olof Palme ya no es el mismo; desde hace muchos años ha ido perdiendo los valores humanitarios cuando poco a poco el país ha ido dando paso a las empresas privadas, la privatización de la salud, educación, porque en este país también hay escuelas comunales y privadas como también ha habido un crecimiento en clínicas privadas y aún no han logrado reducir el desempleo y se ven personas que viven en la calle y duermen debajo de los puentes. En lugar de meterse en la política de otros países debería de resolver los problemas que tiene Suecia que ya son muchos.

En septiembre del 2018 hubo elecciones en Suecia y nadie ganó. No habían podido resolver el problema de si Suecia tendría un gobierno o se harían nuevas elecciones. Suecia apenas logró hace dos semanas tener un gobierno, después que el Partido Socialdemócrata Sueco, el Partido Verde lograron aliarse al Partido Popular Liberal y al Partido del Centro. Colocaron a Stefan Löfven, líder de los Socialdemócratas a la cabeza de dicho gobierno con la condición de que tendrá que seguir los programas de los partidos liberales y el Centro; se convierte en un "títere" de otros partidos.

¿Tendrá la Ministra Sueca y el gobierno sueco que representan una mezcla de partidos que no tienen la visión política de los Socialdemócratas, la autoridad para meterse en la política de otros países cuando ni ellos pueden lograr ganarse la voluntad del pueblo sueco? Esto es realmente una hipocresía.

Ahora hablan de ayuda humanitaria hacia Venezuela. ¿Por qué no lo hicieron antes? ¿Por qué no buscaron al Presidente Maduro para discutir la situación de Venezuela?

Aquí (en Estocolmo) el gobierno Venezolano ha tenido su representación diplomática. Pudieron haber discutido la pobreza, la economía y los problemas de Venezuela. No, al contrario; es hasta ahora, cuando Donald Trump abiertamente impone a un aliado en Venezuela. que se habla de ayuda humanitaria y todos sus seguidores repiten la misma canción para tener buenas relaciones con Trump. Ahora la canción es: "tenemos que ayudar al pueblo de Venezuela que se está muriendo", para justificar su intervención en la política interna del país.

La hipocresía del régimen sueco

Con Nicaragua no dijo Suecia que enviaría ayuda humanitaria. La decisión del gobierno sueco fue de enviar ayuda para la "democracia" en Nicaragua. Los suecos quieren dar siempre lecciones de democracia a otros países como si son expertos en democracia. Los tiempos de Olof Palme ya terminaron; su Partido Socialdemócrata no va a recuperar sus objetivos y programas.

¿Cómo pueden hablar de democracia cuando el gobierno sueco no está presente en Nicaragua desde 2008 y no conocen la realidad de los nicaragüenses en el campo? Quitaron su embajada y esto fue después de que el Frente Sandinista de Liberación Nacional retomó el poder en Nicaragua. Como no fue la derecha que ganó, entonces la ayuda bilateral desapareció de Nicaragua. Es que ahora hay un embajador que tiene su oficina en Guatemala quien se hace cargo de las relaciones entre Nicaragua-Suecia. Pero todo lo que es apoyo entre gobiernos por parte de Suecia desapareció y solo quedaron en el país algunas ONG suecas que siguen dando apoyo a pequeños proyectos en el país.

Recuerdo que para las elecciones de 2006 Eva Zetterberg, ex embajadora de Suecia en Nicaragua, en ese entonces daba declaraciones como si era parte de algún partido político de Nicaragua y expresaba su descontento con el Frente Sandinista. Creo que los nicaragüenses la recuerdan cuando contestaba pregunta a medios "independientes". Fui testigo de esto y también me enojé mucho por sus declaraciones.

Algunas personas en Nicaragua me decía: "¿Qué le pasa a esta Señora que se mete en los asuntos políticos de Nicaragua?". "Aquí mandamos los nicaragüenses".

Durante estas elecciones hubo mucha propaganda en contra del Frente Sandinista y organizaciones suecas estuvieron dando apoyo a organizaciones que se llaman feministas, las que hoy son las que están luchando por derrocar al gobierno de Daniel Ortega. Hasta la organización sueca a la cual representé le dio apoyo a la organización María Elena Cuadra donde hoy su principal dirigente Sandra Ramos estuvo participando activamente en las manifestaciones y conferencias de prensa durante el fracasado Golpe de Estado en Nicaragua. Así es la política sueca en estos tiempos.

Si Olof Palme viviera se avergonzaría de ver el camino que su partido ha tomado y la política que Suecia tiene. Olof Palme fue un defensor de los derechos humanos, del desarme y la paz de los pueblos. Fue un amigo del pueblo de Nicaragua y defendió la Revolución Nicaragüense. Olof Palme fue un conocer de América Latina.

Y lo que los socialdemócratas hacen actualmente es todo lo contrario de lo que fue la política de Olof Palme, como apoyar a un presidente interino que no ha sido electo y seguir la política del gobierno de los EEUU.

La Unión Europea, Suecia y todos los países que están apoyando al Presidente impuesto por los EEUU, deberían pedir diálogo como lo han hecho otros países para buscar una salida sin derramamiento de sangre, no estar avalando a través de su reconocimiento la intervención de los Estados Unidos a Venezuela.

El grupo de Lima está integrado por gobiernos que no tienen autoridad para estar criticando a otros países del área. Ellos aprueban la política del gobierno de Trump solo por intereses de poder y no piensan en las consecuencias de una guerra. Este grupo es el mismo que ha estado al lado de los llamados "autoconvocados" de Nicaragua que han pedido casi de rodillas que envíen los Cascos azules a Nicaragua. ¿Esto significa querer a su pueblo humilde y trabajador? No se puede poner la sangre del pueblo para quedarse administrando el poder de un país.

En esta reflexión quiero mencionar la posición de Noruega, que no acepta a Guaidó como presidente interino y pide al igual que lo ha hecho México, Uruguay, Papa Francisco, Rusia y otros países, buscar una salida pacífica a los conflictos de Venezuela a través del diálogo.

Aunque no soy venezolana seguiré defendiendo la paz del mundo, porque hoy puede ser Venezuela mañana puede ser otro país, ya que si aparece otro gobierno que no comulga con la política de Trump, ese país estará en la mira del fusil de los Estados Unidos. No voy a dejar de luchar por la paz, la soberanía de los pueblos y nunca seré cómplice de una guerra.

Es por eso que le digo al gobierno de Suecia: si hay una intervención de los Estados Unidos, ustedes son también culpables de esa guerra y aunque quieran justificar, nosotros los que amamos la paz vamos a recordárselos. ¡No a la guerra, Sí a la Paz! ¡No a la intervención en Venezuela y otros países!

Luchemos todos por Venezuela para que se logre parar las muertes de los inocentes que causaría una intervención. Nunca he estado en Venezuela pero como fui testigo de la guerra mediática contra Nicaragua, no me creo todo lo que me dicen. Hoy hay demasiadas fuentes para comprobar las noticias.

Que la paz sea una realidad para Venezuela y todos los países del mundo.

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