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Ni como traidores sirven

19 Marzo 2019
Ni como traidores sirven

Por Ramón E. Matus

 

Septiembre es para los nicaragüenses el mes de la Patria. Es el mes de nuestra independencia del imperio colonial español.

 

Es el mes cuando un humilde coronel nandaimeño, con su aún más humilde tropa de jornaleros, aborígenes, militares de medio tiempo, armados más de coraje que de verdaderas armas, enfrentó al temible enemigo yanqui para liberar a nuestra joven y pobre república de la intervención y la esclavitud.

 

Es el mes en que el General Sandino fundó el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, para (¡otra vez!) expulsar al invasor yanqui.

 

Septiembre también es el mes en que el primero y el último dictador, ambos Somoza, dos traidores y asesinos de su pueblo, fueron ajusticiados. Es el mes de la primera insurrección nacional del pueblo, conducido por su vanguardia, el FSLN.

 

Turno de los traidores

 

Pero también es el mes de la traición.

 

Un día de septiembre de 1993, veintiocho traidores abandonaron a la bancada del FSLN, dejándola tan solo con nueve diputados leales a nuestro Partido. Pensaron que así destruían la obra del Comandante Carlos y fácilmente entregarían sus despojos a nuestros enemigos. Brutus se les quedó corto. Dos años después fundarían su propio partido, queriendo robarnos nuestra historia, dignidad y uno que otro vacilante miembro.

 

Hay quienes ni para traidores sirven. Y el MRS es el mejor ejemplo.

 

Un triste remedo de organización política, sin un proyecto que ofrecer, retórico, acomodaticio, sin ideología clara, sin dignidad, que muy pronto se sumó –como rémora o vagón de cola– al proyecto de la oligarquía. Antes (después de su estrepitoso fracaso en la urnas), fingió arrepentimiento y se alió temporalmente (con el único propósito de recuperar su personería jurídica con los votos ajenos) al FSLN. Luego volvió a lo mismo: al transfuguismo y la nadería.

 

El Frente Sandinista, con la fuerza y mística de su militancia y la sabia conducción del comandante Ortega, arribó al Poder a través de elecciones claras y justas y entonces... el MRS, volvió al puñal. Pero esta vez para clavarlo en la espalda de la Patria, queriendo truncar el duro, pero exitoso camino de progreso y paz iniciado en el año 2006 con el empuje de todo el pueblo y su buen gobierno sandinista.

 

Sigilo para la traición mayor

 

Trabajaron duro los traidores. En silencio, como el pirata que avanza con velas negras en la noche, con el cuchillo entre los dientes, para abordar a su desprevenida víctima. Si antes fue por envidia o falta de consistencia revolucionaria, ahora fue por los pinches dólares y la promesa de una rebanadita del Poder.

 

Ya a finales de los años noventa, sus miembros y simpatizantes "intelectuales", crearon ONG (inicialmente dedicadas a ordeñar a la cooperación europea con supuestos proyectos para el campesinado, las mujeres, niños, personas en riesgo, etc.) que luego –cuando el neoliberalismo se fue entronizando con los gobiernos de derecha– algunos de ellos migraron a crear micro financiares de usura y finalmente: ¡Taraaaán! Dieron con la veta, la billetera abierta de las organizaciones fachada de la CIA, las Fundaciones ultraconservadoras, "tanques de pensamiento" y los fondos legales y clandestinos del gobierno yanqui para reclutar voluntades y crear ejércitos de jóvenes manipulados, prestos a traicionar a sus propio pueblo por intereses oscuros, tanto de los grupos de poder local como exógenos.

 

El MRS se sumó al sostenido esfuerzo de la oligarquía y la pigmea burguesía nacional por crear Institutos, seminarios, becas, etc. (con el concurso de la embajada yanqui, la cúpula de la Iglesia católica, algunas universidades, medios de comunicación, partidos políticos, bancos privados y personalidades influyentes), donde se "capacitaba" a jóvenes de todas las capas de la sociedad, utilizando manuales de subversión y manipulación social, uso de redes sociales, para detonar en la población desprevenida comportamientos hostiles al gobierno, generando por caminos inconstitucionales (inclusive, violentos), un cambio de manos del poder político y la administración pública y a ser posible, el aniquilamiento del Frente Sandinista y sus líderes.

 

Violencia, terror, muerte

 

Tres meses de violencia y muerte y casi ocho de sabotajes y amenazas, encuentran hoy en día a un MRS colapsado, desprestigiado (si es que alguna vez tuvo prestigio), con una dirigencia sin ideas, en riña por asuntos de dinero y táctica y que a falta de militancia formal tienen a su servicio a grupos de lumpen a sueldo y a personas –sin oficio claro– de la pequeña burguesía. Son rechazados por los grupos empresariales, que pretenden "cogerse el mandado", negociando solos con el gobierno.

 

Excluidos por los que siempre los han visto como "gatos" advenedizos y quinta columna, sus aliados de ocasión desconfían de sus ya lejanos antecedentes izquierdistas. El MRS y un microscópico grupo que se hace llamar "Rescate del Sandinismo", apuestan a descarrilar las negociaciones, con la esperanza vana de pescar en el caos. Quieren reeditar aquella experiencia de 1990, cuando una veintena de micro partidos e individuos anodinos, se montaron al cayuco de la UNO y lograron diputaciones y puestos gubernamentales, que nunca hubieran podido alcanzar "en su perra vida" en condiciones de normalidad.

 

Claque de oportunistas

 

Es decir, el MRS y su claque persistirán en torpedear, aunque sea con sus pedos y eructos (léase marchas violentas, shows mediáticos, exigencias irracionales, etc.) utilizando a lo más vende patria y recalcitrante (no importa que sean hoy solo un puñado), pero con la valiosa y vil colaboración de los medios de la derecha, políticos oportunistas y fracasados y la oficiosa vocería de extranjeros intervencionistas.

 

La traición en el trascurso de la historia ha sido más que deleznable, pero tal vez (desde la óptica del traidor) haya tenido su razón de ser y por eso (cuando el amor no tiene nada que ver) aún se habla de ella, porque quizá, cambio el curso de los acontecimientos, el rumbo de un país, de un hecho importante, la vida de millones,…

 

En el caso del MRS, estamos seguros, no quedara ni un amable recuerdo, ni un chiste perverso, porque su puñal esta mellado o porque no tienen talento ni para ser traidores.

 

Como siempre: ¡Venceremos!

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