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El interés superior es la paz

21 Marzo 2019
El interés superior es la paz

Por Margine Gutiérrez (*)

En muchos comentarios en Facebook se expresa estupor –cuando no dolor– por la liberación de todos los encarcelados, algunos de los cuales cometieron crímenes horrendos. Así estamos todos, porque siempre hemos sabido que justicia es que quien delinque, pague por sus crímenes y más aún cuando estos son contra la vida.

 

Difícil dejar de pensar en estos momentos en Francisco Pineda, Lenin Díaz, en Bismarck así como en todas las tropelías que cometieron. Yo espero que a los que atentaron contra la vida de nuestros compañeros no los saquen, aunque también recuerdo que los autores intelectuales, los que azuzan, los que reciben los dólares, están libres. Pero si los sacaran también a los asesinos, sobre la base de la capacidad que tiene el Estado nicaragüense de perdonar o de amnistiar, sepamos que lo está haciendo en nombre de un interés superior que es la paz en Nicaragua, la paz que los sandinistas anhelamos y hemos estado defendiendo todos estos meses, hasta con la vida.

 

No se está asumiendo esta dura medida, que también tiene sus costos políticos para el gobierno, para conseguir prebendas o privilegios sino para asegurar que Nicaragua no vuelva a caer en las guerras fratricidas que siempre nos han impuesto desde afuera. Es para preservar la paz. Ya vimos que cuando nos arrebatan la paz la vida se vuelve oscura, difícil, perdemos la esperanza. Pues eso es lo que busca el gobierno. Que no haya guerra.

 

Pero eso no significa que los sandinistas perdamos el derecho a expresar nuestras inconformidades y desacuerdos ante hechos con los que no estamos de acuerdo ni entendemos. Porque la disciplina no es ciega ni la confianza política tampoco. No porque alguien me diga que tengo que confiar, automáticamente voy a hacerlo. Se requieren hechos, evidencias, información para poder confiar. Y los hechos y las evidencias ya las hemos tenido en todo lo que vivimos.

 

La paciencia dio sus frutos

 

¿Recuerdan cuánto sufrimos cuando el Comisionado General Ramón Avellán estuvo sitiado y acuertalado por los criminales en Masaya? En ese entonces nos enojamos porque no comprendíamos cómo, con la capacidad de combate que tenemos los nicaragüenses, no les caíamos con todos los hierros. Hubiera sido cosa de horas, pero las consecuencias políticas hubieran sido terribles y las humanas peores. Y nosotros no somos criminales. Se nos pidió paciencia y la tuvimos.

 

Se empezaron a tomar medidas como parte de una estrategia que buscaba el menor costo político, social y económico, pero sobre todo en vidas humanas. El asunto se fue resolviendo. Se empezaron a tomar acciones. Avellán salió del cuartel de Masaya. Los tranques empezaron a ser asediados para liberar a los pueblos secuestrados y a cada victoria nosotros jubilosos. Llegó un momento en que ya no hubo un solo tranque en Nicaragua y empezamos a vivir de nuevo con relativas paz y seguridad.

 

Esos son los hechos que nos deben servir de base para confiar en que, este trago amargo de hoy, también va a rendir buenos frutos.

 

Ciertamente, la disciplina nace y se fortalece cuando todos formamos parte de la toma de decisiones, cuando se nos consulta la estrategia y la táctica. Cuando recibimos información precisa y de fuentes creíbles. Esto, tan necesario en la vida de un partido revolucionario, en esta coyuntura no es posible por la gravedad de la situación y la rapidez con la que hay que actuar.

 

Pero eso no significa que no podamos expresar nuestras inquietudes y temores. Si no lo hacemos se acumula y se convierte en rencor. La actitud crítica también forma parte de la disciplina consciente y eso es lo que nos ayuda a ser cada vez mejores y cada vez más fuertes.

 

La conducta fascinerosa de la oposición

 

Van por más y más porque no se les puede acabar la jodedera. Dejarían de ser útiles al imperio.

 

A los que están sentados en la mesa de negociación y a los politiqueros profesionales, les importan poco los presos. Esos importan a su familia. Ellos los ponen como punto primero porque creen que el Estado se va a cerrar en ese tema y eso les va a oxigenar su desprestigiado accionar. Sueñan con que sea una bandera que movilice y enardezca al pueblo, pero nada. Ya quisieran ellos aquellas movilizaciones populares y estudiantiles pidiendo "libertad para los presos políticos" que a diferencias de los encarcelados de hoy, aquellos sí lo eran.

 

La contraparte estatal acepta liberarlos y ellos pierden su argumento central para hacer sus rabietas. Y eso es grave porque no pueden quedarse sin fundamento para la desestabilización. Les puede pasar las de Guaidó que ya casi volvió a la nada y los gringos, buscarían nuevos peones.

 

Cuando todo lo que pidan como prioridad número uno les sea concedido, van a exigir la luna. Para seguir en el negocio.

 

Y recuerden, ellos no han ganado. Todo les está siendo concedido por un gran sentido de responsabilidad, ante la nación, de parte del Gobierno así como por expresa voluntad política de encauzar el diálogo y la negociación para salvar y desarrollar la patria. Para desmontar sus planes golpistas proimperialistas y alcanzar una paz duradera que impida retroceder a los meses de terror en que nos secuestraron, difamaron, torturaron, mataron y destruyeron el patrimonio cultural y arquitectónico de la nación.

(*). Periodista y militante del FSLN residente en Matagalpa.

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