Escúchenos en línea

Las redes son para animarnos, no para llorar

22 Marzo 2019

Por Joel Alejandro Sánchez Sandino

Compañeros y compañeras: es menester de todo militante expresar de manera respetuosa nuestros puntos de vista. La crítica y la autocrítica son parte esencial del crecimiento de toda organización revolucionaria y el FSLN lo es, por lo que tenemos el deber de ser vigilantes siempre, señalar errores si los hay y plantear soluciones siempre.

 

El militante actual se enfrenta a un momento muy difícil en la actualidad, al final, decía Lenin, el tema es que sie do hijos de este sistema nos toca derrotarlo y el primer paso es reconocer los vicios que de él hemos heredado. Vivimos en tiempos de la post verdad, en tiempos donde la manipulación de sentimientos bloquea el análisis, le creemos más a un post en una red social que a la lectura crítica de la realidad. Nosotros, militantes sandinistas, también caemos en ello.

 

Las últimas decisiones tomadas en el contexto de las negociaciones con la derecha han causado en algunos compañeros confusiones y enojos y rápidamente han corrido a las redes a quejarse, a veces, de manera visceral. Ese comportamiento es nacido precisamente de este momento en donde el análisis es sustituido por la consigna y el grito. El 18 de abril y el resto de días de la crisis nacieron de la manipulación de sentimientos que eliminaron la inteligencia. Fue esa inteligencia puesta en la paciencia y la lectura de lo que ocurría lo que nos permitió vencer.

 

Pero la lucha revolucionaria no se termina nunca, cada paso que se dé se debe estudiar a profundidad y planear el siguiente y el siguiente.

 

Queja, dolor y rabia

 

Quejarnos en redes es infértil, no tiene ningún objetivo y nos convierte en tontos útiles del enemigo. Ahora la derecha ya no tiene excusas para atacar al gobierno, ahora su estrategia es azuzar, burlarse y replicar nuestras quejas y presentarnos como un partido enfrentado a sí y alejado de su liderazgo.

 

El dolor y la rabia están en nosotros y está muy bien, es señal de que no nos han comprado la conciencia y que estamos del lado correcto de la historia, pero la lucha revolucionaria es un hecho racional, objetivo, poco sentimental. Depende de tácticas y estrategias que a veces son de ataque, otras de repliegue y otras de concesiones. Responden a una realidad.

 

Los presos que salgan son la moneda de cambio para desactivar las excusas golpistas, son nuestro tiempo ganado porque nos queda mucho por construir y mucho más por cambiar y para eso se requiere tiempo y no seguir en el desgaste de un enfrentamiento artificial contra un puchito de mediocres fascistas. Ellos si necesitan del enfrentamiento, ellos quieren agotar al pueblo y ver si pueden repetir lo de 1990.

 

La lucha por el cambio de sistema lleva tiempo y mucho esfuerzo y en cada momento se necesita recapitular y corregir caminos. Nuestro deber militante, si de verdad creemos en el Frente y nuestra revolución, es ser mejores que el enemigo, no caer en sus redes, no dejarnos confundir. Tan simple de inicio como no ser quejumbrosos en redes sociales. Por ahí se puede empezar. Y luego formarse a cada instante, nunca dejar de aprender, nunca perder de vista que solo nuestra participación consciente en cuerpo, espíritu e inteligencia nos puede llevar a la victoria.

 

Nuestras dudas y enojos comuniquémoslos a nuestros compañeros, nuestros dirigentes, de forma personal o escrita, pero de manera amplia y explicada y de preferencia acompañada de soluciones y de nuestro compromiso.

 

En tiempos de post verdad, manipulación y ataques, nosotros podemos ser más, cambiar eso, aportar información y verdad. Las redes son para animarnos y desprestigiar al enemigo, no para llorar nuestras penas sin antes ni siquiera haber hecho un análisis.

 

Saludos y un abrazo revolucionario a todas y todos.

 

Por nuestros héroes y mártires, juramos no dejar de luchar.

Comentar     Arriba

Descarga la aplicación

en google play en google play