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Consolidar monolíticamente al sandinismo, tarea permanente

02 Febrero 2020
Consolidar monolíticamente al sandinismo, tarea permanente

Por Manuel S. Espinoza Jarquín

La oposición nacional, bajo las recomendaciones y el financiamiento extranjero, está implementando a pasos acelerados cuatro grandes ejes de ataque contra el gobierno sandinista que logren impedir el triunfo electoral en el 2021.

En un orden relativo estos son:

1) La desaparición física del Comandante Daniel Ortega

2) La división del sandinismo como base inicial para su debilitamiento y su desaparición como la fuerza política en los próximos cinco años

3) El levantamiento masivo a través de la política de cobros de la energía eléctrica

4) La manipulación religiosa a través de la llegada de la Virgen de Fátima.

Por ser tan intensas cada una de estas líneas de actividad enemiga, es necesario dedicarle esta entrega a la segunda estrategia letal. Esta no es nueva pero tiene muchos ejes de ataque que corresponden a esta etapa de la coyuntura política nacional preelectoral. La estrategia abarca al sandinismo en grupos separados según la diversidad del sandinismo, tal y como este existe hoy.

Ya harto sabemos que el primer objetivo de las acciones encubiertas psicológicas en su primera etapa fue calar en el sector psicológico de la población y atontarla, convertirla en zombi, en actitud grotesca contra los dirigentes máximos del partido y funcionarios del Gobierno Sandinista.

Esa primera etapa tuvo como segmento de mercado principal a los nicaragüenses pasivos en materia de compresión política; sobre todo a los jóvenes que carecen de memoria histórica y a los nicaragüenses adversos al sandinismo con el fin de aglutinar toda una fuerza multitudinaria para el Día "D" (de la desestabilización o golpe suave) que vimos iniciar en abril de 2018.

Esa primera etapa de preparación del estado de opinión ciudadana o, mejor dicho, ablandamiento psicológico, duró diez años. Su eje principal fue "lo inconstitucional" del cargo de Presidente Comandante Daniel Ortega. Con esto la oposición logró atacar de manera directa y permanente al estadista, al líder y a su gobierno. En segundo lugar, era culpar al gobierno de todo problema estructural real que presenta el país y la sociedad. De ahí que toda política pública y los funcionarios gubernamentales debían estar bajo la óptica de sub ejes de ataque sobre las supuestas ineficiencia y corrupción.

Una vez conquistado sicológicamente el sector de la población atontada la oposición logró que marchara con ellos, que ya estaban decididos a derrocar al presidente y destruir al gobierno, para lo cual estaban dispuestos a asesinar a los que le defendieran, si era necesario. A tal nivel de atontamiento llegaron, que toda medida u acción que la oposición emprendió, por muy cruel e inhumana que fuera, estaba permitida y justificada por ese sector atontado y alentada por la iglesia católica.

Segunda etapa después de la derrota del golpe

El golpe ha sido elaborado, financiado y dirigido vía el formato de la mal llamada sociedad civil, por las agencias secretas de Estados Unidos y desde sus laboratorios para la desestabilización de naciones y regiones enteras en el planeta. Tras haber sido derrotado por el pueblo nicaragüense, culmina una etapa e inicia una nueva encaminada a impedir la victoria electoral del FSLN en noviembre del 2021.

Sin embargo, prácticamente esa primera etapa se mantiene con mayor intensidad su perorata mediática difamadora, mentirosa y continua, apoyada tangiblemente por una serie de "sanciones" a funcionarios del gobierno y familiares del Presidente, dictadas por Estados Unidos con el fin continuar el desprestigio y el debilitamiento del círculo de poder gubernamental a su mayor nivel.

En esta segunda etapa, el segmento social a atacar ahora no es a sus dirigentes máximos Daniel, Rosario y más cercanos, sino a todo el sandinismo en general. Aquí la estrategia tiene como objetivo principal enfrentar al sandinismo no solo con varios sectores de la sociedad sino entre nosotros mismos. De nuevo utilizan todos aquellos problemas internos reales del FSLN, que me atrevo a decir no son solo de esta nueva etapa de la revolución, sino de siempre. Lo importante aquí es entender ¿por qué justamente ahora los enemigos aprovechan el debate interno?

Es tan sutil la implementación de la "medida activa", que muchos militantes se reúsan a ver y entender quiénes se esconden tras bastidores y con qué propósito, en función de implementarla. Prefieren lanzarse en las redes contra los sandinistas de las nuevas generaciones, o contra el de su propia generación que tiene un empleo, demostrando una inmadurez y pedantismo total, fuera de todo tipo de fraternidad.

No todos ven el ablandamiento psicológico al que estamos sometidos porque piensan igual que el primer sector social atontado en la primera etapa. Algunos aseguran que "no hay tal enemigo externo. Eso es paranoia o salida de baño". "Todo es para tapar los graves errores de la nomenclatura". "Todos los problemas estructurales del sandinismo son reales y se deben discutir ya y en las redes".

Pero basta realizar un monitoreo meticuloso de las redes para ver a través de los comentarios y el debate mismo la estructura y componentes de los ejes de nuestros enemigos políticos, así como sus rutas y objetivos finales. Hagámonos la primera pregunta. ¿Por qué justo ahora entramos o nos metieron en este debate? ¿Es solo endógeno y no exógeno? ¿El actual debate dentro del sandinismo es político- ideológico o económico social? ¿Realmente son los sandinistas históricos los culpables de reclamar más ahora que antes? ¿O es la nueva generación de sandinistas los que cargan con cierto grado de culpabilidad? ¿Fue la desatención y la falta de la formación política ideológica la que ocasionó hoy este intenso debate? ¿Los norteamericanos y el MRS están o no implementando esta estrategia? ¿Qué han logrado y pretenden lograr en esta nueva etapa pre electoral? ¿Cómo lo están haciendo?

En todo caso una separación de los vectores direccionales del nuevo eje de ataque se requiere para aproximarnos a conclusiones menos ingenuas y sobre todo en la guerra política en la que estamos sumergidos.

1. El pueblo desempleado vs los empleados del estado

Nuestros adversarios no te dicen ni mucho menos reconocen, que por culpa de su intentona golpista más de cien mil empleos se perdieron. No reconocen que fueron los empresarios privados que bajo su gula de ganar-ganar mandaron a la calle a todo aquel que le afectaba su balanza de ingreso. Más bien presentan como injusto el hecho, que unos si tienen empleos y otros no. No valoran, ni reconocen el peso, que tuvo que cargar la balanza fiscal del Estado al mantener a los más de 130 mil empleados públicos en una economía fuertemente debilitada por el golpe suave, donde se perdieron casi mil quinientos millones de dólares de ingresos.

Si alguien tiene 5 dedos de frente puede imaginarse qué haría un gobierno neoliberal en una situación de debacle económico como la que tuvimos que enfrentar. La respuesta es sencilla: manda a todos los servidores públicos a la calle a "remangarse las mangas". Este eje tuvo mayor peso psicológico en los meses de gran consumo como diciembre 2018 y aun diciembre 2019 y enero 2020, cuando todos pegamos carreras para alistar a los chavalos para el colegio y ya ni se diga a la hora de querer comprar medicamentos para nuestros familiares.

Es más, a veces las discusiones se dan en el mismo seno familiar entre los empleados y desempleados. Si tenés un empleo es porque sos sandinista o sos afín al sandinismo. No sos patriota o en todo caso es malo trabajarle a un gobierno sandinista pues te convierte en uno de ellos.

2. Sandinistas empleados vs sandinistas desempleados

Este tema es de cajón en los barrios y es alimentado a gritos entre los vecinos y también en las reuniones de los CLS. Sobre todo, porque no todos los sandinistas que tienen un empleo están integrados en su territorio. Más bien en el territorio aseguran que no asisten los que están empleados porque están integrados en su lugar de trabajo. Aquí la lógica es que se vea una lucha clara que marque la diferencia entre los supuestos privilegiados, vividores y oportunistas vs los que aunque desempleados, sí están dando la batalla en el territorio.

3. Entre los mismos sandinistas empleados

En este esquema se trata de enfrentar a aquellos que tienen empleo por mérito por trayectoria y no ven bien a aquellos que cayeron por la suerte del contacto y el vínculo familiar y a saber cuántas formas más de la suerte, pero que aun gozando del empleo no son sandinistas y nada más fingen serlo a mas no poder mientras están empleados. Además, que esos empleos los deberían de tener los sandinistas históricos porque se lo ganaron y porque fueron víctimas de 17 años de gobiernos neo-liberales donde el revanchismo político claramente se manifestó en el desempleo y en el empobrecimiento de los sandinistas.

4. Sandinistas de los 70 y 80 vs la nueva generación

Esta actividad enemiga es tal vez la más peligrosa porque trata de dividirnos en la base a la fuerza viva naciente del FSLN. A veces, una parte de las nuevas generaciones de militantes, por falta de formación política e ideológica, no siempre sabe valorar correctamente lo construido hasta ahora, porque disfrutando de paz y trabajo sin esfuerzo propio alguno. Al contrario, de manera irrespetuosa y nada fraterna se lanza contra los del sandinismo histórico asumiendo que poseen mayor moral que las generaciones anteriores.

5. En el seno del Sandinismo Histórico

En este segmento se discute desde las fechas de ingreso a las filas del Frente hasta en cuántos combates estuvo antes de la caída de Somoza y en la década de los 80. No se permite la crítica porque podés ser un traidor, infiltrado y hasta contrarrevolucionario y no se acepta que otros defiendan a capa y espada el actual proyecto político porque te acusan de oportunista de este tiempo. Producto de la ausencia permanente de la formación político – ideológica todos pecamos de inmaduros. Por eso decía el Comandante Tomas Borge Martínez "que más valía la crítica de un contra arrepentido, que la de un sandinista resentido".

Y podemos seguir agrupando a los segmentos que quieren dividir los especialistas del diversionismo ideológico y de las operaciones psicológicas, extranjeros y locales como los del MRS, que diseñaron la estrategia de división, debilitamiento y desaparición del sandinismo. Recordemos que ellos son sociólogos, antropólogos, psicólogos, lingüistas, periodistas y politólogos pero que además algún día estuvieron en el FSLN en todos los niveles de mando político y militar y conocen muy bien los problemas internos. Porque además, ellos son parte de los oportunistas y los que se aseguraban "el buen vivir" en tiempos de la guerra de los 80, y luego traicionaron tras la derrota electoral de 1990.

Es correcto que muchos ciudadanos no vean esta estrategia. Es más: es comprensible que muchos de las nuevas y viejas generaciones de sandinistas tampoco la vean. La verdad es que, así como los miles de atontados que marcharon y protestaron en 2018, en base a la manipulación perniciosa de los problemas estructurales reales del país, algunos sandinistas están sumergidos en el debate interno, sin tomar en cuenta que hay de por medio otra operación psicológica del enemigo.

Los enemigos, sean extranjeros y nacionales, son los mismos. A veces sus artimañas son sutiles y lamentablemente eficaces. Pero se equivocan como siempre, porque enorme favor nos están haciendo ya que el debate se está dando ampliamente y eso democratiza más a nuestro partido. Nos educa, nos fortalece. Nos hace más humildes y visionarios. Se quedarán pues decepcionados al ver que sus grandes temas seleccionados como punta de lanza perderán la fuerza al igual que su mala intención. Nos obliga a mejorar nuestro actuar, a entender las cosas y  discernir con más claridad las artimañas de nuestros adversarios político-ideológicos.

Al final, como hijos de Sandino y de Carlos, como militantes del FSLN bajo la dirección de Daniel, la militancia se robustece en la lucha. El sandinismo sale fortalecido en cada etapa de lucha por muy difícil que esta sea.

Por eso, hermanos que construirnos a diario, nuestra formación política-ideológica nos hará comportarnos a todos como verdaderos militantes del FSLN y además de proteger la vida del Comandante Presidente Daniel Ortega, consolidar monolíticamente al sandinismo y mantenernos en unidad popular, es una tarea urgente para continuar la senda de la victoria y ganar las elecciones de 2021.

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