Escúchenos en línea

Seguimos y seguiremos venciendo

17 Mayo 2020
Seguimos y seguiremos venciendo

Por Carlos Fonseca Terán

El odio nace del miedo y éste de la mentira, y los tres se disipan con la fuerza del amor, el valor y la verdad, que siempre está en la acción de los que trabajan por el bienestar de todos, luchan por la felicidad de los seres humanos, y cultivan en su mente, en su alma y en las de los demás las ideas correctas y justas, que son invencibles.

Seguimos y seguiremos venciendo a la pandemia del Covid-19 y a la pandemia de la mentira, el miedo y el odio, porque cumplimos y seguiremos cumpliendo las medidas de precaución orientadas y tomadas por nuestro gobierno. Al mismo tiempo, seguimos manteniendo activa al máximo nivel posible nuestra economía, que es para la vida.

Por eso aquí no se trata de escoger entre la economía y la vida. Nuestra base económica es de carácter eminentemente popular, impulsada por un modelo basado en el protagonismo de los ciudadanos en la vida política del país y en el control de la gestión económica por los trabajadores mediante la propiedad directa sobre los medios de producción, en convivencia con las formas tradicionales de propiedad y gestión económica.

En nuestro país, el 52% del Producto Interno Bruto (PIB) y el 79% de las unidades económicas productivas pertenecen al sector de la economía socialmente gestionada por la micro, pequeña y mediana empresa, trabajadores por cuenta propia, cooperativas y pequeños productores, que en algunos casos son trabajadores asociados en grandes unidades empresariales, sobre todo de carácter agropecuario.

Las medidas de precaución –tales como el distanciamiento social (sin necesidad de cuarentena) o el uso de mascarillas, que reduce la posibilidad de contagios– aumentan al ritmo que se incrementa la cantidad de contagiados, lo cual ya estaba previsto por nuestras autoridades y siempre hemos estado preparados. Nada que ver con las profecías apocalípticas del terrorismo mediático, según las cuales a estas alturas en Nicaragua habría decenas de miles de fallecimientos por Covid-19. El peor escenario lo hemos evitado gracias a nuestro sistema de salud al servicio del pueblo y a las medidas de precaución que hemos venido tomando y promoviendo.

En cambio, en aras de sostener sus mentiras, la derecha golpista ha llevado el repugnante método de la fakenews (noticias falsas) a su máxima expresión, reproducidas por algunos medios internacionales que hasta ahora habían mantenido sus manipulaciones en niveles que no implicaran sacrificar prestigio y seriedad.

En los hospitales muere gente desde que los hospitales existen. Pero ahora cada fallecido que sale de un hospital en su ataúd se convierte en la gran noticia amarillista del alarmismo terrorista de la derecha golpista. Cuando el fallecimiento se debe a una enfermedad respiratoria en el marco de una pandemia causada por un virus que afecta el sistema respiratorio, aunque no esté comprobado que la causa del fallecimiento sea la enfermedad pandémica, en este caso el Covid-19, como medida de precaución se recomienda que el entierro sea expedito. Es de manual.

La necrofilia como táctica terrorista

Pero los necrófilos creadores de fakenews se han dedicado ahora nada menos que al oficio de panteoneros de las redes sociales desde las que pretenden enredar a la gente (nunca mejor dicho). Para su desgracia, aquí ya no es mucha la gente que se enreda. En 2018 muchos perdieron la inocencia en las redes, gracias a ellos mismos.

Según las estadísticas, este año hasta mediados de mayo, la cantidad de fallecidos por enfermedades respiratorias estacionales –o sea propias de esta época del año por la llegada de las lluvias– entre ellas le neumonía, es inferior a la cantidad de fallecidos en años anteriores, precisamente porque en cumplimiento de las precauciones orientadas en las visitas casa a casa y a través de los medios del poder ciudadano, la gente se está cuidando mucho más que antes.

Es decir: aun si la causa por la que perdieron la vida todas esas personas con afecciones respiratorias hubiera sido el Covid-19, este es un año con menos fallecidos que otros años, y esto hace que pierda todo sentido el afán acusatorio del golpismo mediático terrorista en contra de nuestro gobierno. El manejo correcto de la situación por parte de las autoridades queda en evidencia con esta realidad. Incluso, si la cantidad de fallecidos llegara a ser mayor que en otros años, tampoco tendría razón de ser esa campaña absurda de la derecha, dado que estamos enfrentando una pandemia y en todo caso, precisamente porque seguiremos tomando las medidas adecuadas, nuestras cifras ya no serán comparables jamás a las de los países que han sido rebasados por el fenómeno a pesar de contar con muchos más recursos que nosotros.

El ridículo ha llegado a extremos surrealistas al ponerse de moda en los medios de la derecha y en los mensajes del golpismo pandémico en las redes sociales, la "denuncia" de contagios por Covid-19 o la "denuncia" de fallecimientos por contagio. ¿A quién denuncian? ¿Al enfermo por haberse contagiado por el virus, en caso de que sea cierto que padece el Covid-19? ¿Al gobierno porque alguien falleció por una enfermedad a pesar de la atención médica que se reciba? Esa atención que en efecto recibe, es gracias a un sistema de salud al servicio del pueblo y no como los de Europa y Estados Unidos, al servicio de intereses empresariales.

¿O acaso denuncian al virus? En fin, el ridículo que hacen con tales "denuncias" sólo es comparable con el que hicieron los mercenarios que pretendieron invadir Venezuela recientemente. Es que no pegan una. Y así piensan seguir hasta que los barramos en las elecciones de 2021, en las que luego de hacer el ridículo en las urnas lo repetirán acusándonos de fraude, como siempre, con la falta de originalidad (y de cerebro) que les caracteriza.

En el mundo entero, entre los gobiernos que han tomado las medidas más efectivas contra la pandemia están los que como el nuestro, responden a los intereses populares impulsando modelos protagónicos e inclusivos, al servicio del pueblo y basados en el poder popular, con sistemas de salud consecuentes con estos principios.

Y en el mundo entero, los únicos gobiernos que en plena pandemia están bajo asedio mediático de fuerzas opositoras que boicotean los esfuerzos contra la pandemia, son estos gobiernos comprometidos con sus pueblos, y que en consecuencia, no responden a los intereses de las grandes potencias imperialistas.

En cambio, esas mismas potencias que manejan de forma errática la epidemia en sus propios países, en plena emergencia mundial agreden económicamente a los países con gobiernos revolucionarios como Cuba, Venezuela y Nicaragua, a pesar de lo cual seguimos y seguiremos estando entre los que han enfrentado la pandemia de la mejor manera.

Por el contrario, nadie puede decir eso de los países agresores, sobre todo Estados Unidos, cuyo gobierno es uno de los que peor ha manejado la pandemia, que ha puesto en evidencia la incapacidad del capitalismo para enfrentar y resolver los grandes problemas de la humanidad y por tanto, ha puesto también en evidencia la necesidad de un cambio de sistema a nivel mundial, que tarde o temprano será una realidad.

Comentar     Arriba

Descarga la aplicación

en google play en google play