Evocación de Gabriel Aguirre, Gabrielón

11 Agosto 2010
Evocación de Gabriel Aguirre, Gabrielón Por Carlos Aguirre Marín, 8 de agosto de 2010. Evocación leída en la Misa de primer mes. Te fuiste en Julio, a una semana de haber pasado tu cumpleaños y a tres semanas para celebrar el mío. Tuvimos 50 años y ocho días para querernos como hermanos, como amigos, a veces como padre e hijo. Con tu muerte hiciste renacer en mi el orante que alguna vez fui y recé por vos con verdadero sentimiento. Actuaste, irredento, como la bala irredenta de un magazine defectuoso, te disparaste antes que cualquiera de las otras que te precedían. Te fuiste con los aguaceros de Julio, los mismos que alguna vez, siendo niño, te vieron jugar echando botecitos de papel en las corrientes que bajaban hasta el lago, gritando alborozado, descalzo, empapado, escondiéndote de mi mamá. Los mismos aguaceros que después te vieron chapalear por los caminos de la orografía de nuestro querido Río San Juan, montaña adentro, ayudando a sembrar cooperativas campesinas, organizando a la gente, defendiendo su biodiversidad, su ecología, haciendo patria. ¿Te acordás cuando, en agosto de 1979, junto con mi hermano Arturo me dijiste ¡aquí estamos de vuelta! (yo había llegado un poco antes a nuestro añorado pueblo)? Para nosotros fue especial ese regreso pues en 1975 nos habían corrido por sandino-comunistas, y estábamos dispuestos a vengarnos ¡y bien que lo hicimos! Yo me puse al frente de la Cruzada de Alfabetización, Arturo fue designado por el pueblo como alcalde, el más joven que ha tenido San Carlos, 23 años, –coordinador de JGR, le decíamos entonces- y vos, Gabriel, agarraste la montaña a organizar campesinos, en lo que se llamó PROCAMPO, con Harold Galo, otro que atendió el llamado del terruño. Tenías 19 años. Desde entonces no saliste de nuestra tierra natal. A los 24 años de edad fuiste su diputado, el más joven que ha tenido nuestro departamento, y ahí está tu firma en la Constitución Política de la República. 1990 nos agarró, a Arturo y a mí, en Managua, comprometidos siempre en cosas de la revolución, pero vos, impertérrito, siempre en el pueblo, haciendo de todo para ganarse los frijoles... ¿qué no fuiste? Vos: matarife, billarero, camionero, comentarista deportivo en la radio "13 de octubre", me ayudaste a vender pollos, ropa y, ¡qué sé yo cuántas cosas más! Pero siempre en el asunto: "gallina que come huevo ni que le quemen el pico". Cómo gozábamos nuestros encuentros, vos, Arturo y yo en los Congresos del Frente, nosotros delegados por Managua y vos, ¿por quién iba a ser, pues? Arturo regresó a San Carlos en 1994, pensábamos que yo también lo hiciera, pero me quedé para ser concejal de Managua. Naciste el año que yo me graduaba de maestro en Jinotepe. Cuando te conocí, tenías tres meses, sospeché que íbamos a ser grandes amigos; mientras sonreías me "pelaste los ojos", mismos que aún me acompañan en la memoria. Esos mismos que parecían sonreír cuando entonabas las canciones que te gustaban: la carta número tres, Minga Rosa Pineda, Laborando siempre laborando, con esa es que te recuerda tu cuñada Nydia, mi mujer. En cierta ocasión en que nos encontrábamos cada uno con su guitarra (qué raro ¿no?) se me ocurrió tocar aquella ranchera de aire quejumbroso "La palma" me preguntaste –¿a vos te gusta esa canción?... no jodás, a mi también. La verdad es que yo no supe cuánto te gustaba, hasta que moriste. Le habías pedido a "Los Miranda" que te la tocaran cuando murieras. Seguro que desde arriba ya te diste cuenta que te cumplieron, la tocaron en tu vela y en tu entierro. En el mar está una palma Con las ramas hasta el suelo Donde se van a llorar Los que no tienen consuelo ¡Pobrecita de la palma! Con el sol se marchitó Así se marchita mi alma Ahora que le dijiste adiós. Y, ¿el "Corrido a Río San Juan"? te lo apropiaste. Sentiste que yo lo compuse para ser cantado por vos y, aunque la grabó Diego, la mejor voz de los Aguirre, la versión que grabaste con tu recia voz, la impusiste. Y... es que amabas tanto al Río San Juan que no perdías ocasión para cantarlo: lo sentías, lo disfrutabas, lo vivías. Con tu voz ese corrido se ha paseado por Alemania, Holanda, España, Canadá y qué se yo en cuantos lugares más. No lo cantabas por cantarlo, era para dar a conocer nuestro departamento. Cuando ibas a entonarla siempre comenzabas diciendo "está canción la compuso mi hermano Carlos Aguirre..." y allá que te va. Así dijiste en el Teatro Rubén Darío" cuando con "Los Cachurinos" la cantaron en el concierto ecológico que organizó Salvador Cardenal. Siempre tuviste la costumbre de mencionarme con nombre y apellido, a mis otros hermanos sólo el nombre ¿?¿? Integrada con excelentes músicos de todo el continente americano, en el año 2008 se inauguró la Orquesta Río Infinito , y lo hizo con un concurrido y fabuloso concierto en nuestro San Carlos, frente al majestuoso Río San Juan. No podía ser otro. Te invitaron a cantar... ¿qué cantaste? Y qué, pues. Toda la orquesta de El Río Infinito terminó acompañándote el corrido, improvisando arpegios y cromatismos musicales- Dos años consecutivos, con motivo del onomástico del pueblo, montamos la presentación musical "Serenata a San Carlos": vos, Diego, Arturo y yo. ¡Qué alegre que tengo esos vídeos! Aunque verlos me conmueve hasta el sollozo. Y, ¿los festivales musicales campesinos que con Arturo y algunas veces con Ronmel organizaste año con año? Con qué alegría me contabas "llegaron grupos de un pijazo de comarcas" y los apuros que pasabas para conseguir los premios, la comida, el alojamiento, el transporte, pero lo conseguías con el apoyo de todos los amigos que ahora los vi llorar frente a tu féretro. Hacías tuya cualquier causa que significara bienestar, alegría, ayuda para el pueblo, sin miramiento alguno. Pero tu amor al terruño no se quedaba sólo en las canciones. Desde siempre estuviste comprometido con la flora y fauna de nuestro exuberante trópico húmedo y con sus distintos habitats. Teníamos planes ¿te acordás? Yo iba a terminar de escribir mi libro "Estampas de la flora y fauna riosanjuaneña" y vos ibas a conseguir fotografías y patrocinio para su publicación. Me pediste que no olvidara hacer las estampas del Pavón y del Gaspar... y las hice. Te gustaron. Desde la alcaldía, misma que recuperamos en 2000 en gran parte por tu capacidad de organizador y el tesón con que asumiste el cargo de jefe de campaña, continuaste tu cruzada ecológica. Fuiste gestor del Primer Foro ecoturístico de Río San Juan al que llegaron países de todas las Américas y Europa. Tenías tu ilusión en Indio-maíz, pluvioselva por antonomasia. En Los Guatusos, corazón de la legendaria Ukurrikutíkara. En nuestro maravilloso Ayagualo, Cocibolca. Con qué entusiasmo hablabas de "La ruta del agua", de la convención RAMSAR. Costa Rica y Nicaragua, principalmente los riosanjuaneños de ambos lados de la frontera te conocieron y te vieron defendiendo denodadamente los humedales, la selva, las cuencas y microcuencas, las especies faunísticas y florísticas: toda la biodiversidad. Me contaste que hay tipos quienes, aprovechándose de su influencia o posición política quisieran saquear nuestra pluvioselva, pulmón del mundo, en su propio beneficio. Ya estabas creando condiciones para actuar desde la institución en que últimamente trabajabas (Marena) y frenar ese anunciado ecologicidio. Señor, Dios Misericordioso, te pido lo admitás en tu reino. En su favor te digo que amó y protegió tu creación. Llevalo por los verdes campos y lugares donde brota agua fresca, como dice tu salmo 23. Por eso, junto con San Francisco de Asís, el santo ecologista, y porque están de duelo, digo estas letanías: Sábalos iridiscentes.................rueguen por él Elegantes garzas................. rueguen por él Zambullidores piches................ rueguen por él Zarcetas nadadoras................. rueguen por él Polícromos tucanes................. rueguen por él Estilizados patos aguja............... rueguen por él Patos chancho pescadores....... rueguen por él Emblemáticos pavones............. rueguen por él Alegres lapas verdes y rojas...... rueguen por él Misteriosos poponjoches.......... rueguen por él Guabos ribereños.................... rueguen por él Cantarinas quebradas............... rueguen por él Yolías palustrinas..................... rueguen por él Orondos cuajipales................... rueguen por él Impertérritas tortugas.............. rueguen por él Congos taciturnos................... rueguen por él Exuberantes cedros................. rueguen por él Hermosas caobas.................. rueguen por él Frondosos nancitones............ rueguen por él Esbeltos guayabones.................. rueguen por él Velocísimos venados.................. rueguen por él Robustísimos tapires................... rueguen por él Guapotes, y mojarras.................. rueguen por él Azules mariposas montañeras.... rueguen por él Alegres oropéndolas................... rueguen por él Palomitas posoleras................... rueguen por él Zompopos y hormiguitas............ rueguen por él Pensativas cocorocas................. rueguen por él Pleistocénicos gaspares............. rueguen por él Salvíneas y gamalotes................ rueguen por él Lago, mar, río y montaña............ rueguen por él Señor, en tus manos encomendamos el alma de nuestro hermano Gabriel, no tomes en cuenta sus faltas, sino su inmensa capacidad de amar, sobre todo, lo hemos dicho, a tu Creación y, por eso, a como le gusta decirlo a nuestra madre, la Machamana, te digo: Requiem aeternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis. Réquiescat in pace, amen. Dale Señor el descanso eterno Y brille para él la luz eterna. Descanse en paz, amen. Adiós querido hermanito, adiós Gabrielón. Sabana Grande, Managua, Nicaragua. Puesta de sol en San Carlos Quedamos pesarosos, como el sol cuando nos deja. Como cuando nos deja el sol.
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