Mi alma duele mucho

01 Diciembre 2010
Mi alma duele mucho Por Yadira de Nicaragua. Hoy miércoles como a las 11 de la mañana, estaba oyendo La Primerísima y cuando anunciaron que Dña. Socorro había muerto, me entro una tristeza y como sucede en estos casos, me pareció que no podía ser. Dña. Socorro fue una gran amiga de la casa. Una viejecita que se sabía imponer de una forma muy dulce, nos deja recuerdos muy agradables. Me cuenta mi hermana que siempre preguntaba por mí. Un día nos "prestó" su jardinero y pasó todo el día en la casa para estar segura de que el jardinero hiciera lo que ella decía. Otro día, nos invitó a comer, y ella trajo la comida, unos yoltamales deliciosos con crema. Hasta los platos donde íbamos a comer trajo. Le encantaba el café y a mí me fascinaba verla bebiendo café con cuchara! La última vez que la vi fue en Agosto cuando Xiomara y yo la fuimos a ver a su casa muy hermosa y llena de recuerdos e historias como ella misma. Cada objeto en la casa, por muy pequeña que fuera, tenía su historia. Pasamos un rato agradable con ella. Me regaló unos corazoncitos tejidos, algo muy cute. Ahora se convierten en algo muy mío y de ella que se nos adelantó. También nos regaló una planta hermosa, ahora le vamos a sacer hijitos para tener la eterna presencia de Dña. Socorro en la casa. Estuvo con nosotros en momentos críticos de nuestras vidas, 1) cuando mami murió, 2) cuando a Xiomara le dio cáncer del seno, 3) en el nacimiento de los nietos de Fátima: Gillian & Abraham. Le encantaba la avena y una vez le envié una bolsa grande de avena. Quedo encantada con un regalo tan sencillo y nutritivo. Le gustaba que la visitaran y entretener a la gente. Xiomara y Fátima le regalaron un Tofu, hecho a la cuchara de Fátima, le encanto. Nos conto que unos amigos de ella llegaron a visitarla y ella les sirvió el Tofu, quedaron complacidos con el sabor del Tofu, de una comida tal vez nunca saboreado por ellos de esa manera. Le conté que quería vender plantas y me dio muchas ideas, pues parece que un tiempo de su vida, ella también vendió plantas, teníamos algo en común, pues a ambas nos encanta el jardín, con Xiomara, compartía su amor al teatro. Me regaló un cuaderno para que ahí yo llevara las cuentas de las plantas que yo vendía. Ahora ese cuaderno también de repente se convierte en otro objeto del recuerdo de la DIVA DEL TEATRO DE NICARAGUA: SOCORRO BONILLA CASTELLO. Dña. Socorro se nos adelantó y nos estará esperando con los brazos abiertos cuando se nos llegue nuestra hora de partir a ese sitio desconocido. Dña. Socorro vive en el Teatro de Nicaragua. Disculpen los escritores que me "robe" esta hermosa foto de Dña. Socorro. La informacion sobre el programa de los funerales, la saqué de La Primerisima. Yadira de Nicaragua, si así, como el Rio San Juan de Nicaragua!
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