De Marcio Vargas a doña Gioco

30 Abril 2011
Por Marcio Vargas Mientras la Princesa Catalina se casaba con el Príncipe Guillermo en Londres (los ingleses gastaron una cantidad equivalente a unos diez misiles de los que lanzan diario contra Libia), por estos lados del trópico bananero olvidado del mundo, la escritora Giconda Belli me dijo algo que me dejó sumamente preocupado. Aparentemente fue en defensa de Carlos F. Chamorro (apodado "Chamorrín", no por mí, sino por un extraño terrorista argentino amigo suyo en la década de 1980, que se hacía pasar por médico y periodista, y que siendo tuerto de un ojo y bizco del otro, escribía una columna llamada "Punto de Vista"), por lo que Gioconda me dijo lo siguiente: Marcio (...), no quiero seguir leyendo la manera en que malversás a personas íntegras desde la ideología del oportunismo y de la manipulación -que es la moneda de cambio de este régimen populista que, a punta de retórica, intenta usurpar hasta la memoria de lo que una vez fuera una hermosa revolución. Te agradezco tu atención a mi solicitud. Gioconda Belli Además de preocupado me sentí hasta angustiado con esta extraña censura no sólo previa, sino pre-previa. Pues me la anuncia, me dice que no quiere leer lo que to escribo, como si yo alguna vez le hubiese pedido que lo hiciera. Me preocupación y angustia no es porque la "Gioco", como le decíamos sus amigos de antaño cuando ella pasó por ser sandinista un tiempo y hasta estudió marxismo leninismo junto conmigo en una escuela de cuadros con profesores cubanos de alto nivel, no quiera leer mis postalitas..., pues simplemente para dejar de leerlas lo que debe hacer es eso nada más: no leerlas ¿verdad? Sino que mi angustia es porque hasta me prohibió que le escriba por correo electrónico, como si pudiese ponerle una bomba por esa vía. Sabrá Dios qué diablos le pasa a la pobre Gioconda. Me preocupa -debo decirlo con sinceridad, no con ironía- la sanidad mental de esta poeta que infructuosamente ha intentado incursionar con calidad en la narrativa cuando estaba bastante bien en la poesía con su grama y no pasarán y etc. Yo le he dicho en público y en privado a la Gioco o Lady Gi (Lady Yi, si respetamos la fonética italiana de su nombre) que debería insistir en mejorar su poesía en vez de hacer el papel de alguien tipo Corín Tellado en una versión bananera de Isabel Allende, quien a su vez tampoco es una gran escritora que digamos. Pero nunca se ha molestado o arrechado con mis opiniones, sólo se había sonreído hasta ahora, porque ella ha dicho que si se salió del FSLN es porque busca tolerancia y no acepta la intolerancia. Mas lo que me ha dicho ahora refleja más que intolereacia, creo que hay algo de insania en eso. Si la Gioconda está enferma de la mente no debería sentir vergüenza por ello. De hecho todos los seres humanos tenemos problemas sicológicos. Y no es nuestra culpa. Son enfermedades más allá de nuestra voluntad. Como el terrible y mortal alcoholismo de Darío y Martínez Rivas, únicos dos grandes poetas mundiales de Nicaragua. Pero si es puro servilismo con Chamorrín -quien siempre se ha reído de la Gioco y la ha visto como un personaje de circo, eso lo puedo contar en detalles en una próxima postalita si ustedes quieren-, y con los demás agentes a sueldo de los imperios europeos y los yqnques, pues no se trata de enfermedad, sino de maldad. Aunque insisto, me parece tan absurdo lo que me pide Lady Yi (no quiere leerme y ¿yo qué puedo hacer para que no me lea?) e intenta insultarme con lo de oportunista cuando sabe bien que yo podría contar tantas cosas suyas que... Mejor dejemos eso ahí por el momento. Creo que debí empezar a preocuparme de la salud mental de la Gioco desde que escribió en un librejo que ella era tan bonita de joven que hasta Fidel Castro se deslumbró y estuvo muy cerca de violarla en Cuba. Tal vez algún amigo de ella le cuenta que escribí esto, pues ella dice que no quiere leerme. Pero me preocupa. ¿Será la edad?. Muchas veces la inevitable entrada a la vejez provoca problemas mentales. Espero que no. Aunque ella me llame oportunista, yo no la llamaré igual, que sí lo es. Pues me parece, repito, que su problema es de enfermedad. Lástima. Era buena poeta Lady Gi. Un abrazo y un beso por los viejos tiempos, mi querida Gioconda. Patria y Libertad Marcio Vargas Aguilar Periodista nicaragüense Orden de la Independencia Cultural "Rubén Darío". PLOMO PD: Le sugiero a Lady Gi que asista a terapia grupal con los otros enfermos del MRS. El resentimiento o el rencor no es más que la locura de beberse el veneno uno y esperar que muera el otro. Amor, paz y vida es la solución.
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