Y si la oposición derroca al gobierno ¿cuál es la alternativa?

02 Junio 2008
«Nicaragua no podrá ser salvada por los políticos que representan a las clases explotadoras, a los terratenientes, a los grandes comerciantes, a los magnates de la industria, a la prensa que los defiende. No es el hombre que hace al hombre una bestia de carga quien ha de crear el mundo nuevo». Carlos Fonseca Amador
Hace 18 meses nos alegramos y celebramos la victoria electoral del FSLN. Compartimos la alegría con toda esa gente de los barrios más pobres de Managua que se echaron a la calle a celebrar la vuelta del FSLN al gobierno. Y precisamente nos alegramos por todos ellos, por esos miles de compas que llevaban 16 años esperando ese momento, por todos los que después de entregar toda su vida por una causa, la Revolucionaria, se quedaron totalmente huérfanos, con un sentimiento de frustración, de engaño, de que la historia les había traicionado. Por ellos, por nosotros y por los que ya no están, brindamos en ese momento, aunque nuestra alegría tuviera que ver mas con sentimientos, emociones y recuerdos que con una identificación política con la dirigencia del FSLN. Durante dieciséis años habíamos sido testigos de como todas las conquistas revolucionarias por las que luchamos se habían desmontado (muchas veces con el consentimiento de los dirigentes del FSLN), por lo que esta victoria electoral suponía cancelar una parte (no toda) de deuda que la historia tenia con los sandinistas mas pobres, con los que nunca pidieron nada a cambio. En ese momento, en Noviembre de 2006, poco o nada coincidíamos con la dirigencia Sandinista. Desde que en 1998 en el Congreso Sandinista Daniel Ortega decidiera aliarse con el sector empresarial del Frente con el objetivo de llegar al gobierno a costa de lo que fuera, pensamos que el FSLN se había convirtiendo en otro partido mas del sistema. A partir de esa fecha, el Frente asume las posturas capitalistas de los empresarios Sandinistas ( entre ellos Henry Lewites que en paz descanse), apuesta por jugarse todo al sistema electoral y a pactar cuotas de poder político y económico con la oligarquía liberal nicaragüense a cambio de paralizar la movilización social y de no entorpecer las políticas impuestas por los organismos económicos internacionales ( FMI, Banco Mundial). Lo mismito que en cualquier país "civilizado y demócrata". Inversión, paz social y entre las fuerzas políticas mas importantes se reparten el Poder Judicial, el Constitucional, mantienen un sistema electoral donde las minorías (aunque sean muchos) desaparecen y se reparten las instituciones estatales en las que se manejan reales. Hoy por ti, mañana por mí. Esto sucede en cualquier país europeo, por supuesto en los EEUU y en todas las pseudodemocracias capitalistas de nuestro entorno. Es parte del sistema y del estado de derecho capitalista. Por cierto, todo esto ocurrió con el beneplácito y el apoyo del MRS desde el año 2000 hasta el 2005. Ante este precedente, pensábamos que la alegría nos duraría poco y que rápidamente tendríamos que criticar al gobierno de Daniel por seguir desarrollando las políticas neoliberales que habían llevado a la ruina al país. Con semejante herencia que habían dejado los anteriores gobiernos, aplaudimos las primeras medidas en educación y salud, felicitamos al gobierno por su decisión mas acertada tanto económica como políticamente como ha sido el ingreso de Nicaragua en el ALBA, y confiamos en que algunos de los programas sociales que se han ido anunciando y desarrollando pueden ir mejorando la situación de la gente mas necesitada. Aún así, hay cosas de este gobierno que ni compartimos, ni entendemos. Nos encachimba, nos indigna y nos parece un crimen que todavía siga en vigor la derogación del aborto terapéutico. Nos preocupa la posición gallo- gallina que se tiene en cuestiones como Unión FENOSA y los Cenis. No entendemos cómo no se ha presentado ya una nueva legislación tributaria que haga pagar más a los más ricos. Y nos aburre y arrecha toda la parafernalia "religiosa" del gobierno. Por cierto, también nos parece una gran torpeza y un grave error político, si al final se confirma, el despojar de personalidad jurídica al MRS para que no pueda presentarse a las próximas elecciones municipales. Pero eso esta todavía por ver, aunque algunos ya sentenciaron al gobierno por esta cuestión. Pero aún habiendo muchas cosas que no compartimos con este gobierno, nada tiene comparación con el asco y la repugnancia que nos provoca toda la estrategia de acoso y derribo al que está siendo sometido, incluso desde antes de que asumiera el poder. Nos produce rechazo la politiquería rencorosa, en muchos casos mentirosa y casi siempre manipuladora, oportunista, difamadora y vendepatria de la derecha, de los medios de comunicación reaccionarios y de los que se autodenominan progresistas, de algunas Ong,s y representantes de las "Sociedad Civil" (¡a saber que quiere decir eso y a quien representan!) y de tantos compañeros y compañeras sandinistas que están en otras organizaciones políticas y sociales, Pero ese rechazo no es porque tengan o no razón –en algunos casos la tienen– sino porque desde el primer minuto en que este gobierno llegó al poder no le han dado tregua, jamás han apoyado una decisión por mas que está pudiera beneficiar a los mas necesitados, y su única estrategia pareciera que es derrotar al gobierno a costa de lo que sea. Repiten mentiras machaconamente como el rollito de la "dictadura" o de la falta de libertad de expresión, inventan noticias falsas como la falta de confianza de cooperantes e inversores, se alían y se dejan sobornar por el mayor enemigo de la humanidad (los gringos), cualquier cosa con tal de tumbar al gobierno. La misma estrategia de la que se acusa al gobierno –el «todo sirve»– es la que están empleando todos estos sectores opositores. ¿Y todo para que? ¿Cual es la alternativa de todos ellos? Ninguna. Más neoliberalismo, más desigualdad, más corrupción, más maquilas esclavistas, más planes estratégicos y estudios sociológicos con medios de la cooperación para volver a sacar estadísticas sobre lo palmados que estamos y por supuesto un estado de derecho al servicio de los que tienen reales. Durante 17 años de gobiernos neoliberales se supone que se han abierto las puertas a los grandes inversionistas, se han privatizado sectores estratégicos en nombre de la libertad de mercado, de la democracia y de la eficiencia, ha surgido ese gran "maná" para los pobres desempleados que son las maquilas. Además, las Ong's, como consecuencia de su gran capacidad de gestión como "representantes" de los pobres, han recibido millonadas de reales para sus programas, sus estudios, sus planes estratégicos, sus proyectitos o proyectazos y se han aprobado leyes y abierto espacios para que participen y propongan. ¿Pero cual ha sido el resultado? Durante el gobierno de Doña Violeta el 5% de la población acaparó el 35% del ingreso nacional. Se liquidaron todas las empresas industriales y agropecuarias del Estado. La expectativa de vida paso de 66 años en 1989 a 59,6 en el 96’. El gasto anual de salud cayó de 35$ en 1989 a 14$ en 1995. En 1992 el 21% de la población escolar quedó sin matricula. En 1996 el crédito a los pequeños productores se había reducido un 87%. Se levantaron las protecciones arancelarias y fiscales internas para favorecer la producción del exterior. El gobierno de Arnoldo Alemán llega al poder por medio de unas elecciones fraudulentas. Amiguismo, corrupción, servilismo, violación sistemática del estado de derecho, de ese que tanto reclaman ahora algunos, fueron constantes de su gobierno. Su fortuna personal aumento en un 900%. Ochenta y seis por ciento de la población afectada por la pobreza, 57% en pobreza extrema y 29% en la indigencia. Puso las bases para que su sucesor vendiera a precios ridículos las empresas estatales de energía eléctrica y telefonía, y saqueó las finanzas públicas. Bolaños utilizando fondos robados por su antecesor para su campaña electoral llegó al gobierno. Fue con diferencia el gobierno más entregado a los intereses de los EEUU y a los organismos internacionales. La mejoría económica de la que tanto se vanagloriaba el y que aplaudieron algunos lideres renovadores, no fue producto de un crecimiento en la producción y en las exportaciones, sino que fue resultado de la ayuda exterior que llegó a Nicaragua como consecuencia del huracán Mitch y de las remesas de los emigrantes. Aún con toda esa ayuda, según informes del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en 2006, Nicaragua era el segundo país más pobre de América con 1,5 millones de hambrientos, un 27% de la población. ¿A esto es a lo que quieren que volvamos? ¿esta es la alternativa que quieren para los nicaragüenses? ¿de qué han servido todos esos millones de dólares de cooperación internacional que ahora según informaciones periodísticas ya no llegaran por culpa del "tiránico" gobierno de Daniel Ortega? ¿en qué ha mejorado la situación del pueblo durante 17 años? ¡En nada! Los pobres más cachimbeados y los ricos más ricos. ¡Ah! Y una nueva clase: la de los que trabajan para las agencias y organismos internacionales. Estamos convencidos que hay que criticar a este gobierno e incluso que hay que movilizarse para obligarle a cumplir con los sectores mas desfavorecidos. Pero aun con sus errores, torpezas y locura ideológica, esta mucho mas cerca de los problemas de la gente que cualquier gobierno anterior o que de las alternativas que nos proponen desde la oposición. Pero no solo contra el gobierno pensamos que halla que movilizarse. También contra los empresarios privados sean liberales, sandinistas o renovadores (que también los hay) que siguen pagando salarios de miseria, pero exigen estabilidad; contra las transnacionales que compraron por cuatro reales el patrimonio de todos los nicaragüenses y nos tratan como mercancía de tercera; contra los dueños de los bancos que siguen engordando sus cuentas corrientes, contra todos esos ricachones sean quién sean y que se pasean tranquilamente en sus camionetones haciendo ostentación y presumiendo de su riqueza. Ellos, los ricachones, los defensores del neoliberalismo, de su estado de derecho y de su libertad de mercado son la causa de tanta desigualdad social y pobreza. Desde ya nos sumamos a todas las movilizaciones populares que vayan contra los poderosos, sean del gobierno, de la oposición o cobren un supersalario de alguna Ong. Nos movilizamos junto a las mujeres no solo para que se restituya el derecho al aborto terapéutico, sino para que se legalice el derecho de la mujer a abortar libre y gratuitamente. Junto a los campesinos para exigir mejores servicios sociales en el campo, apoyo a la producción y porque no, para volver a realizar una Reforma Agraria que devuelva a muchos campesinos las tierras que fueron robadas durante estos años por banqueros y terratenientes. Junto a los trabajadores y trabajadoras de la salud, la educación, policías y otros funcionarios estatales para que por lo menos sus sueldos cubran la canasta básica, aunque reventemos el presupuesto del estado y no cumplamos con el fondo monetario internacional; junto a los costeños y costeñas para que por fin puedan ser los dueños de su destino y no marionetas de los intereses económicos y políticos del pacifico. Junto a los trabajadores y trabajadoras de las maquilas para que se cumplan sus derechos laborales y les paguen un sueldo digno, aunque los sagrados inversores tengan menos ganancias Y por supuesto, nos movilizamos desde ya junto a los NADIE, a los que no tienen nada, a los pobladores del basurero de Acahualinca que según sesudos analistas de medios de comunicación y Ong's, después de sus últimas movilizaciones pareciera que ni derecho tienen a protestar, su único futuro es seguir rebuscando en las basuras de los demás. ¿Participarán de todas estas reivindicaciones y movilizaciones los dueños de los medios de comunicación, los "lideres sociales" de algunas Ong's, los dirigentes renovadores? No lo creo. Para ellos toda la bulla solo tiene sentido si es para derrotar al gobierno, pero no parecen muy dispuestos a cambiar este sistema económico y social criminal y a perder los privilegios que muchos de ellos tienen.
Comentar     Arriba