Crítica de la deformación del internacionalismo

07 Junio 2011
Por Pedro José Madrigal Reyes. El desarrollo de las ideas es indivisible con la observación y corrección del error, el mismo debe de ser necesariamente criticado desde la objetividad por aquellos que militamos en las ideas, de lo contrario se corre el riesgo de que los mismos no sean atendidos y/o rectificados debidamente, y con ello se reproduzcan convirtiéndose en antivalores plenamente integrados en el pensamiento colectivo… Sin olvidar aquella terrible tendencia a sesudos análisis, de hecho encaminados a comprender las causas de un determinado fenómeno o circunstancia desde los escombros de un desastre que debió de haberse previsto desde el ejercicio mismo de la crítica…, desde la anticipación, el mejor ejemplo es quizá el caso de Gorbachov y su celebrada Perestroika… En ese sentido, es indudable que la revolución bolivariana dirigida por el compañero Chávez -por la que nos sentimos representados, dado que resulta en un elemento cohesionador fundamental-, no sólo ha permitido marchar en la dirección de la construcción de la “Patria Grande”, sino, que además resulta en el motor fundamental, en el motor constructor que ha permitido que Latinoamérica –especialmente los países integrados en el ALBA- den un salto de calidad en post de alcanzar una verdadera independencia efectiva de las metrópolis –EEUU y Europa-, siempre ligadas a la eterna dependencia político económica… dispensada desde los mercados; y especialmente efectiva en la reducción de la pobreza y exclusión social como elemento endémico de nuestras sociedades… Por cuanto, los logros de la revolución bolivariana y su importancia son incuestionables… Dicho esto, me preocupa sobre manera la celeridad con la que se están deportando a compañeros revolucionarios –rebeldes, dijo el Compañero Chávez en el caso de Conrado- a suelo colombiano donde previsiblemente serán torturados para obtener convenientes confesiones, me preocupa que se entregue a esos compañeros sin ninguna garantía de procesos justos, me preocupa que Bogotá este estudiando la posibilidad de deportar a Conrado a EEUU luego de haber recibido la colaboración de Venezuela, y que el operativo en que ha sido capturados, sea el resultado de procedimientos conjuntos entre los cuerpos de inteligencia colombianos y venezolanos… Me resulta indeseable, inadmisible, el que se trabaje por la unidad con un gobierno que lo que busca como objetivo es inversamente proporcional a los nuestros como revolucionarios; aún, cuando se apela a razones de estado, posible agresión militar, vecindad, etc.; pues el imperialismo –la Colombia de los Oligarcas es sólo un instrumento- no necesita de motivos para atacar o para aislar gobiernos y naciones…, por la simple y sencilla razón de que son capaces de crear realidades, de hecho, hoy empiezan sus guerras en los medios de comunicación de masas… De allí que me haga algunas preguntas: ¿En el hipotético caso de que EEUU agreda militarmente a Venezuela, cómo actuará Colombia (es previsible)? ¿Expulsarán a los marines de suelo colombiano? ¿Y qué ocurre con las bases militares, de hecho plataformas de agresión a Venezuela y Latinoamérica? ¿Colombia dejará de reprimir al pueblo revolucionario? ¿Se debe colaborar con el gobierno de un sujeto que inició la desaparición sistemática de activistas, periodistas, sindicalistas; y que aún hoy es una política activa? ¿Se debe colaborar con quien propició la aparición de los falsos positivos y fosas comunes desde el Ministerio de Defensa? ¿Y qué pasa con la violación de la soberanía de Ecuador en donde murió Reyes? ¿Se debe de colaborar con quien ha hecho de Colombia la puerta de entrada del ejército estadounidense a la región? Más allá de que se compartan o no los métodos -por otro lado criticables- de las FARC, son revolucionarios. En ese sentido, es observable un error sistemático derivado de la comprensión del internacionalismo –como socialistas-; el que es con los pueblos que trabajan por la emancipación de los oprimidos de sus propias naciones, y no con los estados que oprimen a sus propios pueblos… Recordemos que éste procedimiento sólo lleva en un sentido, a la fragmentación irreparable de la unidad por la que tanto se ha trabajado –especialmente el compañero Chávez-, esa unidad que ha sido cultivada desde la revolución bolivariana, como elemento fundamental del desarrollo latinoamericano… Por cuanto, urge una corrección de esa forma de entenderlo…, que de hecho, es extensible a lo ocurrido en Honduras… Pues la vuelta de Zelaya es sólo una de las múltiples exigencias que debían hacerse a un gobierno que está manejado por los golpistas… antes de cualquier reconocimiento político internacional… Comité de Solidaridad Sandinista. PLOMO.
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