Lo que no dice la carta pastoral

17 Junio 2011
Por Yamil Ríos Acuña, católico, apostólico y nicaragüense Los obispos en su última carta pastoral: ?El Magnificat: una oración para tiempos nuevos? (31 de Mayo del 2011) hacen una invitación a los católicos a reflexionar y profundizar con la Virgen María y la oración del Magnificat: ?deseamos ahora también exhortar a todos a orar siguiendo el ejemplo de la Virgen María, quien al visitar a Isabel ora en un modo excepcional, abriendo su espíritu en expresiones de glorificación a Dios, de humildad, de fe, de esperanza, en el cántico conocido como el Magnificat (Lc 1,46-55)?. Al leer el texto que nos presenta el evangelista de Lucas y releer la carta pastoral noto que la última deja algunos vacíos, cosas que los obispos no profundizan, o al menos no con el realce que creo yo es debido. Las y los Pobres saben cuando realmente son tomados en cuenta. El Magnificat es un canto de acción de gracias desde los pobres (Anawim) que pone Lucas en boca de María para dar a conocer una alegría; la de ser tomados en cuenta por Dios en sus planes de salvación. Este canto testimonia la certeza de que llega el cambio decisivo en la historia. La hora de Dios ha llegado. Los que habían sido humillados por la sociedad son los elegidos por Dios. Esto les da una identidad a los pobres y en este caso a María, la muchacha de Nazaret. María, no es presentada por Lucas por ser modesta y sumisa. Sino por estar en una situación de exclusión: Mujer, Pobre y campesina. Ella se alegra porque es tomada en cuenta. María, rechazada por la sociedad, es la escogida por Dios. Con el sí, como respuesta a Dios, María se vuelve sujeto de su historia y se llena de gozo porque ha sido incluida en la historia salvífica para la humanidad. Podemos preguntarnos: ¿en Nicaragua los pobres, las mujeres, los campesinos y campesinas están siendo sujetos de su historia? Una nueva humanidad La presencia de Dios (en la persona de Jesús) sobre la tierra se tiene que notar luego en la transformación que cambia los fundamentos de la historia. Pues Jesús ayudará a crear una sociedad diferente desde la inclusión de los y las pobres. Con tres acciones Dios hará que cambie la lógica de la sociedad. 1. Los soberbios, intelectuales y manipuladores de este mundo, que creen tener la razón de todo y la verdad absoluta, serán confundidos. Ya no serán ellos quienes verán las cosas claras. Serán los pobres los que con hechos forjarán la historia y serán sujetos que la transformen en busca de un bien para todos y todas. 2. Los poderosos, los que invaden y ocupan países en nombre de la paz. Esos que tiene el control político y militar serán derribados de sus tronos. Y los pobres, los pueblos de Dios se podrán gobernar bajo la sombra de la justicia, la solidaridad y el cristianismo. 3. A los ricos, a esos que se enriquecen a costillas de los pobres, Dios les despedirá con las manos vacías. Ya no podrán saquear a los pueblos. En cambio, los empobrecidos y hambrientos por fin tendrán sus necesidades básicas satisfechas y sus derechos restituidos. En fin, el Magníficat es un canto de liberación que anima al cambio y promueve la participación en la construcción de un mundo más justo y solidario donde todos luchen por el bien común. Lo demás escrito es vanidad de vanidades. Pura soberbia.
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