Mercado laboral, escolaridad, pobreza y reproduccion de las desigualdades

05 Junio 2008
En 2020, el 55.2% de la población en edad laboral lo constituirá la población que en ese ano tendrá entre 15 y 34 anos, y que en 2005 tenia entre 0 y19 anos La población que para entonces será mayor de 35 anos (o sea los que actualmente son mayores de 20 anos y que actualmente representan el 80.3% de la población en edad de trabajar), habrán pasado a representar solo el 45% de la población en edad de trabajar. Así como la calificación del 63% de la fuerza de trabajo en 2005 es resultado de la escolaridad que el sistema educativo nicaragüense proveyó a los niños y adolecentes que en 1990 tenían entre 0 y 19 años, la calificación del 55% de la fuerza de trabajo de 2020 dependerá también crucialmente del esfuerzo educativo que se haga HOY con la población entre 0 y 19 anos. Por los que hoy tienen entre 0 y 19 anos, y sencillamente, no se esta haciendo, ni de cerca, lo que se debería. Desde hoy, los estamos condenando a una suerte no muy distinta a la que fue condenada la mayor parte de la población que en 1990 tenia esos mismos rangos de edad. Desde hoy, los estamos condenando a una suerte similar a los que en 1990 tenían entre 0 y 19 anos, y que hoy representan el 63.4% de la población en edad de trabajar: a alcanzar un nivel de escolaridad bajísima, que los condenara, en una gran parte, a encontrar únicamente ocupaciones precarias e informales, que los mantendrán bajo el umbral de la pobreza absoluta. Como resultado, gran parte de los niños y adolescentes matriculados y de las cohortes de jóvenes que han pasado la edad de asistir a la educación primaria y secundaria, y que están, o estarán ingresando, a la fuerza laboral y formarán el grueso de la misma durante las próximas cinco décadas, han acumulado o se espera que acumularán un nivel de conocimientos y destrezas excesivamente bajo, en comparación con los umbrales mínimos que serían requeridos. El corolario es que si no se efectúa un esfuerzo de inversión extraordinario para mejorar significativamente tanto el acceso como la calidad y la pertinencia de la educación, no sólo un porcentaje demasiado elevado de la población se mantendrá inevitablemente bajo el umbral de la pobreza; sino que, a la vuelta de unas cuantas décadas, con el ulterior avance de la transición demográfica, al entrar en la fase del envejecimiento de la población, el país arribará a un verdadero callejón sin salida. La "ventana de oportunidad" que todavía queda para invertir en educación y contrarrestar estas tendencias es limitada en el tiempo. Más allá de cierto punto, no habrá punto de retorno. PUEDE LEER O BAJAR EL DOCUMENTO COMPLETO EN PDF
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