Desde Nepal para Gioconda

06 Julio 2011
Por Pedro José Madrigal Reyes.
“… la verdad es lo que es, y sigue siendo verdad aunque se piense al revés…” Antonio Machado.
La verdad es que no sé cómo nació el felicismo, o cómo fue concebida esa supuesta novedosa idea; sin embargo, al incursionar en los elementos que según Gioconda integran esa su “ideología”, pude percibir muchos componentes propios de planteamientos retardatarios, pues el felicismo –según comprendí- es ser feliz desde la aceptación de todas las carencias materiales impuestas por el sistema, incluidas las indispensables para la vida… Al encontrarme con esta conclusión, no puede sino que crear paralelismo con otras historias perpetuadas en el imaginario colectivo de los tiempos en que el pueblo estaba subyugado; tiempos en que se recurría a los anhelos más profundos de los individuos para mantenerlos sumisos… La escritora para dar fortaleza a “su idea”, se refirió en muchas ocasiones a países orientales en donde la felicidad era contabilizada, y que la misma estaba desprendida de los conceptos materiales… Entonces recurrí a investigar un poco más sobre esa forma de concebir la felicidad, pues cabía la posibilidad de que me hubiese equivocado, que las conclusiones a las que había llegado fueran erróneas. En el proceso supe de la absurda idea del monarca nepalí -rey Gyanendra- depuesto hace tres años por una asamblea constituyente, y que puso fin a 240 años de monarquía, de un rey parricida, y su régimen oprobioso, excluyente, generador de miseria, tiránico, feudal, etc. Su idea era que su país, con un PIB escueto y unos IDH bajísimos, no era un país pobre, pues los ciudadanos del Nepal en medio de la miseria eran absolutamente felices…, por cuanto, era un valor que debía de ser agregado a los índices referidos… pues la felicidad constituía la verdadera riqueza de la nación… Crear relaciones entre ambos conceptos fue sencillo… Pero ocurre que el pueblo nepalí, harto de “felicismo”, tres años después de convertirse en república ha tomado la decisión de encaminarse hacia el socialismo –precisamente la ideología que Gioconda Belli desprecia en cada una de sus tertulias- como única forma de alcanzar desarrollo y equidad para todos los ciudadanos; el hecho resulta en una lección definitiva, en un golpe mortal para la fantasiosa idea de la felicidad insípida ideada por aquellos que han querido confundir la felicidad con la resignación… Comité de Solidaridad Sandinista.
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