Minutas a Camilo Ortega Saavedra

14 Agosto 2011
Por Raúl Venerio Querido Mundo: De la última vez que nos vimos y hablamos han pasado ya algunos años: ¿Cuántos? No lo sé en este momento. Pero en todo caso esto no creo que interese, ya que son los recuerdos lo más importante porque son los que perduran y nos unen de forma indeleble. Sí, estoy seguro que te importaría escuchar --y para mi es de mucha alegría decírtelo--, es el hecho que en el corazón y la mente de la mayoría de aquellos que sobrevivimos la gesta en la que participamos juntos, tus razonamientos y lógica revolucionaria prevalecen. Sin importar las deserciones de algunos que por su condición y genes materialistas te fue fácil identificar de previo, y de los que nos alertaste en tus reflexiones, pero que desgraciadamente se han unido como aliados del viejo egoísmo más allá del somocismo derrotado. Es la misma sierpe que un día conocimos y que hoy sigue reptando alevosamente. Siempre con su avaricia, su exclusión, egoísmo e ingratitud y que un día bautizaste como la personificación de "una actitud infame frente a la vida": Es esa derecha que no escarmiente ni aprende a pesar de la destrucción y los miles de muertos que han causado con su comportamiento alevoso. Siempre aprovechada y canaleteando en las aguas de un estero equivocado. En fin, cosas de esas por las que Cristo vino y murió para redimirlas, y los revolucionarios tratamos de erradicarlas sin éxito total por el momento, ya que no es una tarea fácil de cumplir pero que tenemos la obligación y bien vale la pena seguir intentándolo hasta el final. En eso estamos y con ahínco seguiremos. ¡Vos nos enseñaste! Otra cosa. Tu hermano Daniel como dirigente revolucionario sigue al frente con el Frente Sandinista hoy convertido en un pueblo organizado que es Presidente. Empujando entre otras cosas cerca de cuarenta programas sociales, que en verdad le están cambiando el rostro a nuestra heroica Nicaragua. Entre ellos como te imaginaras están los pilares del bienestar de la sociedad: Salud, Educación, Paz y Seguridad. Ya que si tenemos salud estaremos aptos para recibir educación. Si hay educación hay paz y con la paz encontraremos seguridad para trabajar y con este afán en mente producir riquezas. Pero como un complemente importantísimo a esto, Daniel tiene el desvelo perenne de cumplir con algo adicionalmente determinante: Que esa riqueza sea distribuida con equidad y con esto tener otra sociedad más justa y sostenible en todo. En este proyecto estamos la mayoría y vamos creciendo. Allí están los jóvenes, mujeres y hombres; viejos y viejas, pero sobre todo ahí están los nuevos "muchachos" con nuestra propuesta original a favor de las mayorías, pero hoy con nuevos brillos y remozada. Siempre ellos en primera fila para empujar el carro de la Revolución. Esa juventud en ramilletes de muchachas y muchachos que además son como un faro que alumbran el porvenir, caminando repletos de ideas y victorias para el pueblo, especialmente ahora que estamos en el trajín de otra etapa que tiene un rostro nuevo, como ya te dije. No solamente porque es avance y vanguardia con esa juventud de su lado, sino también porque ellos son militantes de un proyecto cristiano, socialista y solidario en todas sus manifestaciones de intereses que le son comunes, en su convicción de libertad, igualdad y fraternidad. La compañera y poeta Rosario Murillo, acompañada de los órganos del partido les enseña sobre las transformaciones que requiere un propósito revolucionario permanente. Les habla de la entrega y la ética, donde más que nada hay que perseverar en las mutaciones requeridas para alcanzar la calidad de un nuevo ser humano. El que dimensione como tarea principal el bien común, alejándose del egoísmo y el individualismo que aún prevalece, y a cambio sustenten una relación de pueblo que debe ser de comunidad fraterna, con la misión de trabajar para restituir nuevos y más derechos para el pueblo. En conclusión, los orienta en el significado del "crecimiento en Valores, en Ideales, en Vínculos Sociales Solidarios, desde el Frente Sandinista, desde las Familias, las Mujeres, la Juventud". Y nosotros allí, con nuestra experiencia pero sin egoísmos acompañándolos en esta importante tarea del relevo generacional, el que debe garantizarnos otras nuevas y más victorias para nuestra gente. Bueno, hermano Mundo, así andan más o menos las cosas y hasta aquí por hoy. Ya que no quiero aburrirte. Pero te seguiré escribiendo para ponerte al tanto de tu país y pueblo al que tanto quisiste y siempre te interesó. Prueba de esto es que por tu fe inquebrantable entregaste tu vida por salvarlo de la opresión que lo afligía y nos legaste para siempre tu coraje, humildad y tesón… Tu hermano y subordinado de siempre, Willy Agosto 2011
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