El «Plan Púpiro» de Báez

08 Septiembre 2011
Por Mario Fulvio Espinosa. El crimen cometido contra el cura Marlon Púpiro ha servido a la jerarquía católica, mangoneada por don Silvio Báez, para tratar de alcanzar los siguientes objetivos: 1 -- En base a múltiples especulaciones, tratar de poner en tela de juicio la efectividad y rapidez con que la Policía capturó al matador confeso de Púpiro. Si esta institución hubiera tardado en resolver el crimen la maledicencia sería igual o peor. La trama de la alta curia no entiende de razones ni límites en su guerra contra el presidente Ortega y los sandinistas. 2 -- Sembrar dudas en lo concerniente a la visita de Pupiro a La Borgoña. Un cura “tan santo” –según Báez- no puede hacer lo que otros mortales suelen hacer sin causar escándalo, esto es, ingerir dos cervezas y fumarse un cigarro. Para las beatas y los beatos de la Concha, que se diga que el cura tomó cerveza es herejía digna de lapidación seguida de hoguera. En verdad Cristo tomó vino en diversas ocasiones y muchos sacerdotes del catolicismo son capaces de tomarse, no una cerveza sino una garrafa entera de licor, además de cometer con sus ovejas cualquier otra pillería. Este argumento es dundo y traído de los cabellos. 3 -- Tratar de convertir un delito común en un crimen político “cometido tras bambalinas por el sandinismo”. Esta canallada serviría para lograr más réditos a las ambiciones políticas de los pontífices y a los corruptos partidos políticos que ellos apoyan. 4 -- Subir el volumen a la alharaca pontificia de una “iglesia mártir”, perseguida y amenazada por todos lados, convirtiendo a Púpiro en el primer mártir de tan falsa aseveración con el propósito de redoblar las protestas callejeras de los “rejodines” y otros grupos que juntos alcanzan en un sillón. Los jerarcas de la Conferencia Episcopal “jochan” pero se quedan cómodos en sus poltronas, 5 - Tratar el mutismo del criminal confeso como un misterio de Agatha Cristi, y especular descaradamente sobre ese “buen hombre” llamado Yasker, a quien ya consideran “chivo expiatorio” del sonado caso. Esta treta se vino abajo con las declaraciones de la esposa del matador de Púpiro que dice que su marido le confesó ser el autor del crimen. 6 -- Apoyarse en las levantinas de los periodistas de lo medios de comunicación de la derecha que ahora se creen tan detectives como el “X-Cero”. Los arzobispos investigan a pura lengua y les encanta figurar a diario en los periódicos, especulando, desfigurando y diciendo cualquier barbaridad contra la policía. 7 -- El objetivo principal se ha logrado. Las especulaciones sinuosas de Báez y su falta de entereza han generado una histeria colectiva entre las creyentes de La Concha que, después de ser sumisos y amansados corderos han transformado al pueblo en una caldera del diablo, violenta, absurda, cristera y fundamentalista. 8 -- Los jerarcas han multiplicado por doquier las rogativas y actos litúrgicos pidiendo a sus ovejas que exijan “aclaraciones” de un asunto más que claro. Se trata de crear en La Concha un estado de histeria colectiva en la que la grey católica se dirige a la violencia, siendo capaz para ello de llorar, gesticular, hablar en lenguas, regurgitar, sufrir ataques catalépticos, e incluso posesión diabólica, todo para lograr sus propósitos. Ya hubo quienes dijeron que “van hasta las últimas consecuencias”, amenaza de puro corte fundamentalista. ********************************** Los objetivos de la Curia y del obispo Báez, se cumplieron si consideramos que de la maledicencia algo queda, sin embargo pusieron en evidencia su torpeza y sus maldades, que otros obispos con más sensatez y sentido de justicia, criticaron. La policía saco de jonrón la bola de los sumos pontífices de la hipocresía. Hizo lo que tenia que hacer con eficiencia, profesionalismo y decoro. El pueblo nicaragüense, que nos es fanático, ni se deja apantallar ni manipular y mucho menos alienar por fariseos, ha rechazado con serenidad y tolerancia el proyecto salvífico político de Báez y de sus compinches.
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