Fabio Gadea debe pedir perdón al pueblo nicaragüense

09 Septiembre 2011
Por Juan Maltés. En estos momentos en que la ciudadanía le exige al candidato del MRS-PLI, Fabio Gadea, que se pronuncie sobre las graves acusaciones que pesan sobre Edmundo Jarquín y los miembros de su grupúsculo MRS, también sería bueno que Gadea le pida perdón al pueblo nicaragüense por haberse apropiado de dineros pertenecientes a las arcas de la Nación. Y Gadea no sólo debe pedirle perdón al pueblo nicaragüense por haberse apropiado de lo que no era de él, sino regresar a las arcas del Estado todo el dinero mal habido. Como bien ya conoce el pueblo nicaragüense, todos los miembros del MRS han salido salpicados en los últimos días por acusaciones de estar involucrados en hechos en que estaba de por medio la vida de seres humanos. En este caso han sido mencionados no sólo el mismísimo camaleónico Edmundo Jarquín, sino que Hugo Torres, Victor Hugo Tinoco, Enríque Sáenz y Víctor Tirado López, todos miembros del grupúsculo “partido de oposición” MRS. El silencio de Gadea ha llevado al pueblo nicaragüense, con su suspicacia natural, a pensar que Fabio Gadea no merece ser candidato a la Presidencia de la República, mientras no aclare esa situación y no pida perdón y regrese al Estado lo que no le pertenece. La desesperación en las filas “opositoras” a menos dos meses de las elecciones generales es tan grande que, según fuentes internas del MRS-PLI, ya dan por perdida la contienda electoral a favor del Presidente Daniel Ortega. A confesión de parte, relevo de pruebas Durante el desgobierno de Arnoldo Alemán (1997-2001), éste le hizo numerosos regalos a su consuegro Fabio Gadea, incluyendo una desmedida publicidad para Radio Corporación, boletos aéreos para él y su esposa para viajar a Guatemala, grandes cantidades de dinero en efectivo que recibía todos los meses en los sótanos de la antigua Casa Presidencial y otras regalías no menos importantes. En un principio, Fabio Gadea guardaba un silencio sepulcral cuando los periodistas le preguntaban sobre esos actos deshonestos y por qué no regresaba al Estado lo que no le pertenecía, puesto que era dinero del pueblo nicaragüense. Pero un día se “destapó” y Fabio Gadea reconoció públicamente que había recibido de su consuegro, Arnoldo Alemán, todas esas cantidades millonarias sin ninguna justificación. Pero la “justificación” del candidato del MRS-PLI que dirige el servil y camaleónico Edmundo Jarquín, es realmente increible y que si no fuera porque efectivamente es una verdadera tragedia, movería risa. Pues don Fabio Gadea, con la mayor desfachatez y sin ninguna pizca de arrepentimiento y mucho menos rubor, dijo que efectivamente había recibido esas millonarias sumas de dinero, pero que no lo regresaba PORQUE ERA DINERO DEL ESTADO. Esta respuesta emitida por un candidato presidencial, como lo es Fabio Gadea, conmovió a la mayoría del pueblo nicaragüense que se pregunta: ¿Si Fabio Gadea reconoce que le robó al Estado sin ser Presidente de la República, qué no hará con el dinero del pueblo en el remoto caso que ganara? Gracias a Dios Gadea no ganará. Como en derecho se estipula, todo delito debe ser investigado por la justicia, pero también en derecho se dice que “A CONFESION DE PARTE, RELEVO DE PRUEBAS”. Y Fabio Gadea confesó que recibió ilegalmente dinero perteneciente al Estado, por lo que, de oficio, las autoridades judiciales deben iniciarle inmediatamente un proceso. El pueblo nicaragüense también le exige a Fabio Gadea que pida perdón públicamente no sólo por rodearse de malandrines, sino por el dinero mal habido proveniente de las arcas del Estado. En estos momentos, el pueblo nicaragüense, que ha ido poco a poco conociendo la verdadera historia de Fabio Gadea, ha reflexionado sobre su escogencia como candidato presidencial. Ese mismo pueblo, que poco a poco ha ido abriendo los ojos, se pregunta hoy cómo es posible que Gadea hable de democracia, si él mismo la destruyó cuando aceptó su candidatura presidencial hecha a puro DEDAZO, en una conjura dirigida por los MRS de Edmundo Jarquín y Eduardo Montealegre. Este es Fabio Gadea, señores, el que se proclamó “impoluto”, hasta que comenzó a salir a flote su verdadera historia de miserias y un aprovechado que vivió una vida de lujos bajo la sombra de su consuegro Arnoldo Alemán. Este es Fabio Gadea, señores, el que, sin una pizca de vergüenza, dice que copiará todos los excelentes programa sociales implantados en favor de la mayoría de nicaragüenses, por el gobierno del Presidente Daniel Ortega y la Primera Dama, Rosario Murillo. El pueblo nicaragüense le ha dado la espalda a Fabio Gadea, y sólo espera el próximo seis de noviembre, para votar por la continuación de las obras a favor del pueblo llevadas a cabo por el binomio Ortega-Murillo.
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