Kerry, ¡ojo con derecha que reclama victorias ajenas!

07 Febrero 2013

Por Edwin Sánchez.

El Secretario de Estado de los Estados Unidos, John Kerry, debe ponerse al día con Nicaragua, donde las elecciones de 2011 y 2012 significaron la debacle de una derecha aún prisionera de la vieja guardia.

La consolidación del FSLN es una realidad verificable en plazas y urnas llenas. Lejos de desgastarse, los registros de opinión confirman, como diría la escritora Rosario Murillo, una querencia con la organización rojinegra.

Al ex senador Kerry, sus funcionarios de la Embajada le deberían informar que la derecha local sigue encuevada en el último museo partidario y mediático de la Guerra Fría que queda en el mundo. Un museo donde la bocanada de aire más "fresco" es la de su curadora oficial, Ileana Ros-Lehtinen.

También le deberían advertir del papel de víctima de quienes ocultan su ruina electoral, acusando al Frente de despojarlos de sus laureles ficticios. Para empezar, fraude es proclamarse ganador, siendo no uno, sino tres facciones incurables del PLI y un solo FSLN.

Ahí están los PLI de Venancio Berríos, Indalecio Rodríguez y Pedro Vallejos, más la bancarrota parlamentaria.

Leyendo a sus simpatizantes y militantes, se puede saber realmente qué partido es el rotundo triunfador y cuál es el que, disfrazándose de mayoría, siendo apenas una fracción, trata por medios fraudulentos de engañar a los Estados Unidos, porque la CELAC, la UE, Taiwan, Japón y Corea están claros.

"Partidarios PLI no fueron a las urnas"

Ricardo Sandoval Cruz, correligionario de un PLI, revela por dónde viene el cacareado fraude: "las últimas elecciones dejaron fisuras a lo interno de esta organización, pues algunos puestos en las alcaldías fueron impuestos por dedazos y amiguismos, motivo por el cual los partidarios del PLI no asistieron a las urnas electorales".

Sandoval, además, da un consejo tardío: "Hay que democratizar el PLI".

El vicepresidente de un PLI en Managua, Moisés Ruiz Romero, reforzó en un escrito en La Prensa, la clase de "democracia" que practican: "Para tener el control del partido, Indalecio Rodríguez y Eduardo Montealegre designan a quienes ellos quieren en esos cargos (de dirección), de manera similar a como (el ex presidente Arnoldo) Alemán nombra a los convencionales del PLC".

Gabriel Álvarez, jurista, cuestiona a los partidos que asegurando haber "apaleado" al FSLN en los sufragios, usan una "retórica gastada y desacreditada", a veces "hasta con un tono de arrogancia". En los hechos, sostiene, "han mostrado una enorme incapacidad a la hora de mostrar resultados tangibles". ¿Cómo justifica la pretendida "montaña de votos" de don Fabio Gadea en 2011?

Uno que estrena la verdad

Roberto Bendaña, ex "Hagamos Democracia", y de los que denunció que le "sangraron" el triunfo a los liberales, recién empieza a estrenar la verdad: "La estructura del PLI debe renovarse para adquirir verdadera credibilidad".

Si el PLI nunca resultó creíble a los votantes, ¿por qué razón no dijo que ahí está la raíz de sus continuos desastres electorales?

El señor Julio Icaza Gallard, expuso que "las fuerzas políticas ´democráticas´ en el país no han sido capaces de unificarse y de constituirse en una opción de poder. Lógicamente, si uno suma esos dos aspectos, se va a tener resultados a como se reflejan en las encuestas".

El diputado Enrique Sáenz ha salido con que "se requiere de una nueva generación de líderes que se gane la confianza y le de alternativas al pueblo". De nuevo, otro aliado de uno de los PLI acepta que el pueblo desconfía de estos dirigentes y por eso, propone buscar jóvenes. ¿Cómo es que, sin vergüenza, reclama victorias ajenas?

El editorialista de La Prensa tilda a los PLI y similares de "desconcertadas fuerzas ´democráticas´ del país". ¿En qué lugar del planeta unos "políticos desconcertados" pueden constituir a la vez una aplastante maquinaria electoral para apachurrar adversarios? ¡Solo en "El Galope"!

Subrayando "el desprecio que la gran mayoría de los ciudadanos siente hacia ellos, según lo que se deduce de las encuestas", días antes debió lamentar que estos políticos: "se dedican más a pelear entre ellos mismos".

Todos esos amargos desahogos, la CID Gallup los convirtió en estadísticas: El PLC y el PLI sufrieron una caída en barrena en la preferencia ciudadana: un 4% y un 3%, es su saldo respectivo.

"A lo mejor es que somos un montón de gente vieja los que estamos en estos partidos", pensó en voz alta el diputado de uno de los PLI, Mauricio Montealegre.

El legislador admitió algo que ninguno de los restos del PLI lo dice abiertamente y que el Secretario de Estado debería tomar en cuenta para no ser víctima del cuento de "Pancho Madrigal" de las multitudes burladas en las urnas: "Los políticos hemos sido un montón de hipócritas, porque todos hemos cometido errores".

A confesión de parte, relevo de pruebas.

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