Por una Cultura que prioriza la vida

11 Febrero 2013

Por Carlos Midence.

Alejada totalmente de los calificativos levantados  por  los rescoldos de la derecha en nuestro país, la Estrategia Nacional vivir limpio, vivir sano, vivir bonito, vivir bien  promovida por el gobierno revolucionario ha obtenido, no sólo una  aceptación nunca antes vista, sino,  un extraordinario impacto en el pueblo nicaragüense.  Como prueba de ello basta leer los sinnúmeros de comentarios positivos escritos por el pueblo  a las notas, entrevistas, artículos relacionados a la Estrategia escritos con saña y falsedad por algunos diarios. Un claro  ejemplo es  el titular del 07 de febrero del  2013 de un determinado periódico  en el que la población se desbordó,  de forma espontánea,  a contrarrestar en el blog del mismo,  las afirmaciones vertidas en la nota periodística. No obstante, el hecho que la  ciudadanía, de forma consciente, se haya movilizado para hacer efectiva la Estrategia, pues estamos claros  que su  cumplimiento  es trascendental para mejorar el país, el entorno, la vida y, no sólo las nuestras, sino la de las generaciones venideras a quienes heredaremos un país limpio, sano, bonito, un país bien, de igual forma nos demuestra la prestancia con que nuestro  pueblo ha hecho suya esta  Estrategia Nacional y, por lo tanto nos indica que no han calado, desde ningún punto de vista, las falacias esgrimidas por tales medios.   

De esto podemos derivar que el encono con que han salido estos medios y alguno que otro vocero desgastado de la derecha sectaria y desenfocada para  querer demeritar una Estrategia tan bien acertada iniciada por el Gobierno Sandinista, ha sido la prueba de su más rancia atrabilis y los ha hecho quedar en entredicho en la opinión del pueblo nicaragüense. 

Así que bajo la rúbrica total del pueblo, esta Estrategia Nacional  vivir limpio, vivir sano, vivir bonito, vivir bien ha sido de tan grande aceptación debido a que las dimensiones en las que se inscribe abordan en su conjunto  los ejes fundamentales de la vida de los pueblos. Es decir, la Estrategia persigue el encuentro de un vivir bien a través del camino de la armonía con la naturaleza, la comunidad, la limpieza,  todos los seres vivos  con el objetivo de salvar el planeta, cuidar la vida y de esta manera hacer posible la Felicidad en los Valores, en los lazos afec-tivos, en la Cultura, el Espíritu, la Ciencia y los Bienes Materiales compartidos, como man-data toda Filosofía Humanista, Idealista, Ética y Evolucionaria. Como mandatan, además, nuestras Creencias y Querencias, nuestra Alma de Pueblo Libre, Valiente, Noble, lleno de Fé, dice  el texto de la misma. Esta es la esencia de la Estrategia, una fundamentación que se encuentra en el mismo saber y sentir de la población, de ahí que la haya hecho suya de forma tan espontánea.

Entonces bajo el influjo de este momento histórico, el gobierno sandinista  promueve  esta Estrategia que viene a ser una Estrategia Revolucionaria, Evolucionaria  inmersa en tiempos de cambio, como una guía básica mediante la cual la ciudadanía nicaragüense en su conjunto se responsabilice en coadyuvar estos cambios, sustentados en nuevos enfoques y paradigmas de vida, dejando atrás los  modelos individualistas que tanto daño causaron en las relaciones interpersonales y sociales en nuestra Nicaragua y que bien sabemos fueron promovidos durante más de 16 años por el más despiadado  neoliberalismo, de los cuales forman parte los que ahora critican sin sentido y fundamento tan atinada Estrategia.

Priorizar la vida

Ahora bien, en lo relativo a las dimensiones de la Estrategia Nacional  vivir limpio, vivir sano, vivir bonito, vivir bien se encuentran concernidas a la búsqueda de la con-vivencia en comunidad, donde todos  se preocupan por todos y,  donde lo más importante es  el humano, la  vida y la complementariedad que se  debe tener con la naturaleza, su entorno y el espacio en el que se  habita. Así que tales dimensiones apuntan de forma concreta a que Nicaragua es hoy un país, una nación, un pueblo, una sociedad en movimiento, una nación en la que las políticas públicas de buen gobierno, los contenidos, formas y prácticas cotidianas concretas conllevan a un cambio de camino y por lo tanto a un cambio de modelo, pues con ello apuntamos hacia un modelo que promueve la vida en todas sus facetas,  la  convivencia sana con la naturaleza y,  en la que ambas se reproduzcan  en pleno equilibrio.

Esto supone trastocar la visión impuesta desde el capitalismo en la que los seres humanos se enfrentaban  la Naturaleza, por una en la que, siguiendo lo que los antropólogos llaman prácticas socioculturales cotidianas se vuelvan los insumos fundamentales en la toma de conciencia para vivir limpios, vivir sanos, vivir bonito, vivir  bien, todo como una cultura  en la que se  prioriza la vida en equilibrio con el entorno.

La doble  Dimensión  de la Estrategia

La Estrategia viene a conformarse en un hecho sin precedente en la historia estatal y gubernamental  de nuestro país y, por lo tanto,  re-afirma  que hoy el Estado nicaragüense ejerce su rol y función como un ente que garantiza, promueve, proporciona, redistribuye, acompaña, brinda, no sólo seguridad a la ciudadanía, sino que fomenta valores, principios, así como espacios en los que el pueblo pueda poner en práctica todas sus creatividades. La Estrategia es una política de buen gobierno para crear conciencia en la preservación de la vida, de lo social, de lo humano, de lo comunitario, de lo cultural cotidiano. Por lo tanto hay que  estar claros que la Estrategia es una convocatoria a la participación de  todos los sectores y actores sociales en nuestro país, es un llamado de atención relacionado a los preceptos de responsabilidad social compartida y complementaria  promovido también por el Gobierno Revolucionario y a la adhesión de nuestro país a la declaración de los Derechos de la Madre Tierra.

En este sentido podemos decir que  las dimensiones fundamentales en las que se sustenta la Estrategia son:

1)      una dimensión biológica, viva, orgánica  que apuesta por la vida, pero una vida limpia, sana, bonita  para que, desde esa tribuna  recrear la Vida en este Siglo XXI, dice la misma Estrategia  como postulado básico.

2) Una dimensión Cultural, formativa, didáctica que  se sustenta en el desarrollo   de  sencillas pautas de comportamiento, formas de organización social, visión del mundo y de sí mismo como nicaragüenses en las que, vivir armónicamente en comunidad, complementándose mutuamente entre los seres humanos y la naturaleza de la cual formamos parte vendría ser el eje rector  de una plataforma de pensamiento sentiente, es decir, con espíritu  en el  que se  mira hacia la construcción de  una Nueva Nicaragua.

 

Ese es el meollo del asunto, pues mientras los que hoy de forma desacertada tratan de depreciar la Estrategia Nacional vivir limpio, vivir sano, vivir bonito, vivir bien les incomoda en sobremanera que jamás pudieron promover ni siquiera campañas de limpieza y hoy que el Gobierno Revolucionario despliega y despierta tanta conciencia para la puesta en práctica de una Estrategia que nos invita a practicar una cultura  cotidiana de respeto, armonía y equilibrio, con nosotros mismos, con la naturaleza, con la comunidad y  con todo lo que existe, no les queda nada más que despotricar sin sentido y sin fundamento.

 

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