La independencia energética es clave para liberarse del FMI, afirma Dionisio Marenco

Diario La Prensa, de Nicaragua. | 6 de Mayo de 2007 a las 00:00
El alcalde de Managua, Dionisio «Nicho Marenco» cree que hay tres factores fundamentales para lograr el desarrollo económico del país: energía, alimentos y recursos naturales. En una extensa entrevista realizada por Martha Solano Martínez y publicada este domingo por el diario La Prensa, Nicho Marenco afirma que "si el desarrollo del país se da por independencia energética, va bien. Y si añadís independencia alimentaria, manejo de recursos naturales para exportar madera, oro, y le añadís un poquito de valor agregado, ya resolviste. ¡Es una economía muy simple!". Esta es la entrevista completa:

«Si soy de una corriente sería de la orteguista»

Por Martha Solano MartínezEl Alcalde de Managua, ingeniero Dionisio ("Nicho") Marenco, aparenta ser un buen prospecto para postularse a Presidente, tal como lo han hecho otros alcaldes capitalinos. Sus 40 años en los caminos de la política, dentro del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), y su amistad con el presidente Daniel Ortega, lo mantienen al tanto de los problemas de Nicaragua. Y lo mejor de todo es que este prospecto parece saber la solución para cada cosa. Metafóricamente el alcalde Dionisio Marenco es como un catálogo. Maneja muy bien muchos temas, desde basura, energía, salud, educación, sistema pluvial, revolución y hasta petróleo. La agenda del alcalde se mantiene muy apretada. Incluso, la entrevista programada con LA PRENSA tuvo que ser pospuesta. Al principio pensamos que el "cambio" era parte del secretismo gubernamental, pero él dice que "no hay nada de eso", que tuvo que asistir a otra actividad. Nació en Granada, creció en la calle El Caimito y a los 19 años dejó su casa. Es el mayor de siete hermanos, de los cuales sólo le quedan tres hermanas. Tiene dos hijas. La mayor tiene 27 años, ya lo hizo abuelo, y la menor tiene cuatro años. "Quisiera tener más tiempo libre para poder jugar y disfrutar a mi hija", dice el alcalde. Le encantan el ajedrez, la lectura y el cine. Y cuando recuerda la última película que vio, aún sonríe: Borat. ¿Su salud? Pues, por lo que contó, no es envidiable. Tiene problemas en el corazón, pero están bajo control. Mientras, hace la lucha por bajar las cien libras que le recomendó el médico. Lleva cinco en este mes. ¿Qué tal ha sido la experiencia edilicia? Es una experiencia muy buena y difícil. Requiere paciencia, es un tipo de trabajo que no tiene fin. Aquí lidiás con la pobreza extrema de la mayor parte de la población de Managua y no tenés los recursos para resolverla. El alcalde tiene que estar muy cerca de la población. Yo no tengo personal que impida que la gente se acerque a mí. Y la gente quiere que le resuelva problemas de todo tipo, salud, vivienda, becas. Nosotros nos hemos metido en áreas de salud muy dramáticas como lo es la cuestión de la vista, con la Operación Milagro. Es una invasión, digamos, igual lo hemos hecho con el programa de alfabetización. La vivienda es uno de los problemas más críticos que hay en el país y no hay un programa masivo de construcción de viviendas. Hasta donde hemos podido, hemos hecho 500 ó 600 casitas con recursos que van saliendo de Naciones Unidas, del Invur o de Cosovi. Y eso te tensiona. La gente viene a pedir y no le podemos resolver. ¿Se considera un alcalde popular? Sí me considero popular en el sentido que no tengo barreras de comunicación con las personas. Yo vengo de una familia muy humilde. Me considero del pueblo. Dicen que usted es hombre de confianza para el presidente Daniel Ortega. Bueno, yo creo que sí. Somos amigos desde hace muchísimos años, y en un partido como el Frente Sandinista, la antigüedad y la relación personal tienen mucho peso. Es decir, yo le tengo confianza y él confía en mí. También dicen que usted lidera una corriente influyente dentro del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Eso es divertido, porque dicen que yo manejo una corriente y otros dicen que soy aliado de Daniel Ortega, que soy incondicional, entonces no sé si soy o no soy. Eso es mentira, no lidero ninguna corriente. Sí soy amigo de él (Daniel Ortega), pertenezco al Frente y somos muy cercanos. Si querés que sea de una corriente, sería orteguista. ¿Qué le parece el rol que está jugando la primera dama, Rosario Murillo? Mirá, todo gobernante escoge a las personas con las que trabaja. A algunos les gusta y a otros no. El presidente Ortega le ha entregado a su esposa, la compañera Rosario Murillo, un papel fuerte en lo que llaman la comisión esta de comunicación, ciudadanía, sociales y ese tipo de cosas (Consejo de Comunicación y Ciudadanía). La compañera Rosario Murillo es una persona muy competente y hay que ver si ella se va a desempeñar bien o no. Igual la señora Violeta Barrios nombró a su yerno Antonio Lacayo, ministro de Gobernación. Alemán tenía un staff de lujo, tenía a Byron Jerez, Jorge Solís, Esteban Duquestrada… eso es así. ¿Cómo califica el desempeño del gobierno de Daniel Ortega en sus primeros cien días? ¡Cómo lo voy a calificar si está comenzando! Dicen cien días, pero qué vas a evaluar en cien días. Tenés que dar tiempo a que el poder se consolide, que dé resultados. Yo tengo dos años de estar en la Alcaldía, me faltan dos, me estoy preparando para salir, es poquito tiempo, pero cuando empecé a trabajar aquí, en LA PRENSA decían "ese alcalde no sirve", que no sé qué, que no sé cuánto. Ahora dicen que voy mejorando. Eso es lo que hay que hacer con el presidente Ortega y sus funcionarios. Una vez que pasen seis meses y ves que no va funcionando, entonces ya podés evaluar. ¿Y qué opina de la propuesta presidencial de liberar al país de los programas del Fondo Monetario Internacional? Como intención la veo buena. Como posibilidad a corto plazo no la veo factible. Si nosotros logramos construir la refinería en tres años, el país daría un paso de independencia energética que no lo ha dado nadie en América Latina. Y cuando te digo nadie... bueno tal vez Venezuela nada más. Si vos te librás del problema energético petrolero, ahorrás ahí nomás 600 millones de dólares al año, porque el petróleo nos va quedar gratis. Con lo que vos maquilés pagás todas tus facturas. Si lográs independencia energética, le podés decir muchas gracias al Fondo Monetario. Si el desarrollo del país se da por independencia energética, va bien. Y si añadís independencia alimentaria, manejo de recursos naturales para exportar madera, oro, y le añadís un poquito de valor agregado, ya resolviste. ¡Es una economía muy simple! Entonces es muy importante que comencemos a actuar sumando y no restando. En el pasado los sandinistas atacábamos a quien fuera, pero de alguna manera el Frente ha ido madurando y convirtiéndose en una fuerza más en el juego político. Dionisio Marenco encabezó la extinta empresa mixta Albanic (Alba Petróleos de Nicaragua) y ahora, desde la presidencia de la junta directiva de la Empresa Nicaragüense de Petróleo (Petronic), ve cómo los negocios del oro negro que las alcaldías habían obtenido con Venezuela, pasan a las manos del Estado. Al hacer el traspaso a Petronic, las deudas de Albanic serían del Estado. Los activos y los pasivos que tiene Albanic se le pasan a Petronic, que está como comprando a Albanic en representación del Estado. Para que eso se necesitaría la aprobación de la Asamblea Nacional. ¿Por qué? Bueno, es una nueva deuda que adquiriría el Estado. No sé si tendría que pasar por la Asamblea. Es el petróleo que viene todos los días. ¿Usted dice que si (el Estado) la va a agarrar al crédito, tiene que ir a la Asamblea? No estoy seguro, pero si es así, pues que vaya, no creo que nadie lo quiera rechazar. Una deuda a 25 años de plazo ni el Banco Mundial te la da. Es el crédito más concesional que tiene Nicaragua. Además del traspaso de Albanic, el Estado también está en proceso de anulación del contrato de la empresa Glencore con Petronic. ¿Todo eso está ligado? No, no tiene nada que ver. Operación Albanic está ligada al nuevo gobierno y la Operación Petronic-Glencore está siento revisada porque entramos ahorita. El día que llegué a la reunión de junta directiva en Petronic, me encontré con el dictamen de la Contraloría y dije "esto hay que aclararlo". Si Glencore demuestra que no hubo irregularidad, pues a lo mejor terminan su contrato sin ningún problema. Pero creo que es obligación de las autoridades de Petronic aclarar eso, en el sentido que alquilaron una empresa del Estado sin autorización del Estado. Nadie puede vender un bien nacional sin permiso de la Asamblea Nacional. ¿Ese proceso de recuperación estaría relacionado con la nacionalización de los servicios básicos? Perfectamente se podría ver así. Yo soy partidario de que los servicios básicos sean del Estado, hay otros que dicen que no y hay otras personas que dicen que debe ser mixto. A mi juicio, la electricidad debería ser cien por ciento del Estado. Y la importación de combustible maestro, o sea, el mayorista de combustible debería ser estatal también, porque son bienes sumamente escasos y delicados. El agua, por ejemplo, nosotros tenemos una empresa de agua que se llama Enacal. A mi juicio esa empresa debería ser municipal, porque así vos manejás tus acueductos. El día que se va el agua en Managua, yo no puedo hacer nada, y la gente me reclama a mí y yo no puedo porque es de Enacal. Claro, es una empresa del Estado, pero yo creo que debería ser municipal. Lo que debería quedar en manos del Estado es la administración de las cuencas. Usted propone salidas a los problemas de energía, agua, pobreza. ¿Cree que el gobierno de Ortega podría hacer todas esas cosas en cinco años? Todo eso se puede hacer en menos de cinco años. Sacar al país de la pobreza tomará 20 ó 25 años, no creo que se pueda hacer en menos tiempo. Es muy grande el atraso y el desarrollo del resto del mundo es muy rápido. Ahí entra en juego la educación. Es inevitable que (el gobierno) meta la mayor cantidad de recursos que pueda en educación. Tenés que dar educación de nivel mundial para que podás competir. Si no hay grandes contradicciones a lo interno de la sociedad nicaragüense, las oportunidades que hay hoy, nadie las puede aprovechar mejor que el Frente Sandinista. Y cuando te digo nadie, es nadie, porque nadie quería firmar con Venezuela. Hay que sacarle ventaja al Alba y si podés aprovechar el ALCA, perfecto. La Alcaldía de Managua ha sido utilizada como un trampolín para postularse a la Presidencia. ¿Usted haría lo mismo luego de los buenos resultados que obtuvo en la última encuesta de M&R? Yo no tengo aspiraciones. Ni busqué ser alcalde ni busco ningún cargo, no me interesa. Yo entré a la política nicaragüense a través de una vocación revolucionaria. Mi generación entró en los momentos de la dictadura somocista y te puedo garantizar con precisión que nadie estaba pensando ni siquiera en salir vivo. Por lo tanto, me tiene totalmente sin cuidado. Yo lo que quiero es hacer mi trabajo y salir bien de aquí. Pero usted ha demostrado mucha disciplina. ¿Y si el partido lo decidiera? Tendría que pensarlo para ver si estoy en capacidad de resolverlo. Recuerden que ya soy una persona grande. Cuando triunfó la revolución ya tenía treinta años. A esa edad podía trabajar 24 horas al día y ni me daba sueño. Pero a estas alturas del juego tengo que ver si tengo capacidad física para enfrentar un reto de esa magnitud. ¿Cree que no podría dar la talla? No se trata de dar la talla. Se requiere medir con honestidad si estás físicamente preparado, porque desde el punto de vista profesional no tengo ningún problema. Ya los medios se encargaron de divulgar cuando el Presidente le llamó "zapatero a tu zapato". ¿Afectó eso su relación con el Presidente? Para nada. Tal vez a él no le gustó que yo haya dado mi opinión. Lo hice porque eso es lo que yo creía, además él fue el que dijo que se iba a ir a despachar en el Olof Palme. No podés borrar 40 años de tu vida con una palabra. Un día bromeamos por teléfono, pero nada más. Entonces si me pregunta cómo estás, yo contesto ‘estoy en la zapatería, tengo mi zapatería trabajando’.