Tomás Borge aconseja a Ortega dejar en paz a Bolaños

Informe Pastrán. | 3 de Julio de 2007 a las 00:00
El embajador de Nicaragua en Perú, Tomás Borge Martínez, recomendó al presidente Daniel Ortega "dejar tranquilo" al ex mandatario Enrique Bolaños y no propiciar su desaforación para que responda ante los tribunales por numerosas acusaciones formuladas por el Ministerio Público. En declaraciones al canal 2 de Televisión, el dirigente sandinista cree que sería un "error" del gobierno "ceder" a las presiones del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y en particular, para satisfacer los ánimos revanchistas del expresidente Arnoldo Alemán. Lo deberían dejar tranquilo, "porque ese señor, que cometió errores, ese señor que talvez fue débil como dice usted (la periodista) ha sufrido mucho, por la pérdida de sus hijos". Borge dice que si a él le correspondiera decidir, "por razones humanitarias dejaría tranquilo al señor Bolaños. Él ya pasó a la historia en el sentido de que ya desempeñó un papel y a mi juicio, por razones de solidaridad humana, yo no tocaría para nada al ex presidente Bolaños, lo digo con absoluta franqueza". En otros temas, Borge habló sobre las contradicciones que siempre ha habido en el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). "En el Frente siempre ha habido contradicciones, no antagónicas; contradicciones sobre distintos aspectos, pero el FSLN es un partido en donde predomina la libertad para opinar, dentro del marco de lo homogéneo en la unidad de criterios estratégicos", explicó. Confirmó que no tiene una comunicación frecuente con Rosario Murillo, Secretaria del Consejo de Comunicación y Ciudadanía y esposa del presidente Ortega. Borge dijo que en Nicaragua actualmente hay plena libertad de expresión y eso es lo más importante, aunque reconoció que el gobierno debe hacer más publicidad. "Yo no he hablado con ella sobre este tema (de la publicidad estatal) ni de ningún otro tema últimamente, pero si tengo la oportunidad de hablar con ella yo le diría francamente lo que yo pienso", dijo para admitir que "sí, ha habido algunos roces con Rosario". Reveló que en algún momento escribió una carta de cosas que no le gustaban a él como dirigente del FSLN, en donde proponía dilucidar internamente algunos aspectos. Afirmó que sí se ha reunido con el presidente Ortega, con Lenín Cerna, con Bayardo Arce y otros "compañeros de partido", a quienes ha exhortado a establecer una relación más estrecha entre los dirigentes sandinistas. Borge defendió al ex director de la desaparecida seguridad del estado, Lenín Cerna de los señalamientos que le han hecho sus adversarios de estar involucrado en extorsiones y chantajes contra inversionistas en Tola, Rivas. "Lenín Cerna, lo digo con toda franqueza, yo lo conozco muy bien, fue mi subordinado y todo lo que hizo Lenín Cerna cuando fue mi subordinado no fue cosa de él, fue cosa mía porque yo era su jefe y él jefe de él era Luis Carrión y nada hacía sino se lo ordenaba Luis Carrión ¡el arcángel ahora, el impoluto, el no sé qué diablos Luis Carrión!", expresó. Incluso, aseguró que la operación "Diciembre Rojo", cuando sacaron a miles de miskitos de sus comunidades en el Caribe Norte, fue una operación jefeada por Carrión, hoy alto dirigente del Movimiento de Renovación Sandinista (MRS) y enconado adversario del FSLN. En este sentido, se quejó que de Carrión nadie dice nada y "eso es una injusticia". Borge justificó la destrucción de la fuente luminosa en la Plaza de la República porque se pretendió destruir una plaza histórica, pero al mismo tiempo criticó el Monumento al Soldado Desconocido, en la esquina opuesta al antiguo Teatro González diciendo que es de mal gusto y no valdría la pena ni quitarlo.