Fundan Central Sindical unitaria para Latinoamérica

Ciudad Panamá. Varias agencias. | 27 de Marzo de 2008 a las 00:00
Dos grandes centrales de trabajadores de las Américas y sus 50 millones de afiliados de sus 32 países miembros, se fusionaron el jueves para luchar contra las políticas neoliberales y sus líderes plantearon preocupación por el menoscabo de derechos laborales de los trabajadores de la región. La Organización Regional Interamericana de Trabajadores (ORIT) y la Central Latinoamericana de Trabajadores se unificaron para conformar la Confederación Sindical de Trabajadores de las Américas (CSA). Una sola Federación, de tendencia de izquierda, la Federación Sindical Mundial (FSM), no se adhirió al pacto de creación de la CSI. La CSA tendrá su sede permanente en Panamá, luego de que así lo decidieran en conjunto la Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT) y la Organización Regional Interamericana de Trabajadores (ORIT) en su reunión de este miércoles en la capital panameña. "Uno de nuestros objetivos es construir un poder sindical frente a las corporaciones transnacionales que hoy son las que están decidiendo nuestros destinos", señaló el secretario de la Central, Eduardo García Moure. "Necesitamos sindicatos fuertes, empresariado fuerte y gobiernos fuertes para poder enfrentar la 'transnacionalización' de la economía en la globalización neoliberal que solo tiene como objetivo el lucro y concentrar poder trayendo como consecuencia miseria", planteó. La presidenta de la ORIT, Linda Chávez-Thompson, destacó que los sindicatos se oponen a los acuerdos de libre comercio porque evaden las conquistas elementales de los trabajadores y no incluyen sus derechos laborales. Enfatizó en que la nueva confederación sindical está llamada a constituirse en la "voz del trabajador de las Américas". Para Iván Toro, de delegación de trabajadores colombianos, la nueva organización sindical supone un paso importante para denunciar las especiales circunstancias de persecución y crímenes contra el movimiento sindical de su país. "El sindicalismo colombiano tiene renombre internacional por el número de muertos que ha puesto en los últimos 10 o 15 años. Se calcula que unos 2.500 sindicalistas han sido asesinados en Colombia en ese periodo", dijo Toro. "Ante esas circunstancias lo que nos servido de respiro es la solidaridad del movimiento sindical internacional, por eso es muy importante lo que se está desarrollando aquí: darle vida a una nueva organización internacional mucha más fuerte", señaló a la AP. La CSA planteó en un documento que la globalización ha tenido costos muy altos para las Américas y que desde la perspectiva del desarrollo sostenible, el modelo neoliberal ha fracasado. Dijo que desde el advenimiento del neoliberalismo los indicadores sociolaborales muestran un deterioro muy significativo: desempleo, persistencia de la pobreza, deterioro de la calidad de vida. García citó como ejemplo del deterioro el hecho de que la "clase trabajadora siempre ha luchado por ocho horas de trabajo, ocho horas de descanso y ocho horas de esparcimiento", pero ahora tiene que tener dos trabajos de 16 horas para poder sobrevivir. Como ese hay muchos derechos que se están perdiendo", señaló. Torrijos cree necesario fortalecimiento de unidad sindical (ACAN–EFE) El fortalecimiento de la unidad sindical del continente americano es fundamental en estos momentos, cuando existe un "gran debate político sobre modelos de desarrollo en el mundo", dijo a su vez el presidente panameño, Martín Torrijos, durante la inauguración del congreso fundador de la CSA. La CSA se creó con la fusión de la CLAT y la ORIT, entidades que reunieron a sus comités ejecutivos en esta capital desde el 24 de marzo pasado con ese propósito. El mandatario panameño destacó que "es fundamental el fortalecimiento de la unidad sindical, porque existe dentro de su movimiento una gran capacidad de aporte no solo para la solución de los problemas sino para el diseño de políticas que enrumben a nuestros países por senderos de democracia, libertad y progreso". Enfatizó que, en el caso específico de Panamá, "el aporte de las organizaciones sindicales ha sido fundamental, para lograr resolver problema de vieja data, pero sobre todo para diseñar el país de futuro que queremos todos los panameños". Por su parte, el secretario general de la Confederación Sindical Internacional (CSI), Guy Ryder, felicitó a las organizaciones sindicales americanas, porque la decisión de conformar la Confederación "fue histórica y difícil". Expresó que "han decidido dejar a un lado los muchos intereses particulares y sectoriales, porque comprenden que la unificación responde a intereses más importantes. "Responde al reto histórico que significa avanzar juntos hacia el nuevo sindicalismo internacional, necesario para la reivindicación de los intereses de los trabajadores en esta época de la democratización". También hablaron durante la inauguración del congreso otros representantes sindicales, entre ellos el colombiano Julio Roberto Gómez, la estadounidense Linda Chávez-Thompson y el cubano Eduardo García Moure, y los dirigentes panameños Mariano Mena, Guillermo Puga y Víctor Torres. Entre los participantes en el congreso están Arthur Da Silva, de Brasil; Hassan Yussuff, Canadá; Isaías González y Francisco Hernández, de México; Gerardo Martínez y Hugo Yasky, de Argentina; y John Sweeney y William Lucy, de Estados Unidos, entre otros. También están, como observadores e invitados, el director de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Jean Maninat; el ministro jefe de la Secretaría General de la Presidencia de Brasil, Luiz Dulci, y del Comité Obrero Español, Javier Doz y Manuel Banmati, de la Unión General de Trabajadores (UGT). También participan organizaciones independientes como la Central Unitaria de Colombia (CUT) y la Central de Trabajadores de Argentina. Según los organizadores, participan alrededor de 700 dirigentes sindicales de unas 188 organizaciones de 26 de los 32 países miembros.