¿Conocés la música norteña del esteliano Felipe Urrutia?

Managua. Radio La Primerísima. | 17 de Abril de 2008 a las 00:00
Esteliano de pura cepa, músico de los buenos. Toda una leyenda. No sólo ha compuesto docenas de valses, polkas y mazurcas nicaragüenses, sino que también ha rescatado montones de canciones del norte segoviano, para impedir que las devoren los tiempos. A sus 91 años, don Felipe sigue tocando la música de Las Segovias. Ha formado a toda una marimba de sus hijos y nietos para que le acompañen y con su familia como grupo, ha viajado a Cuba, Estados Unidos y otros países. En su homenaje, y para perennizar su música en la memoria de ustedes, hemos incluido en la sección de Canciones los 22 temas que grabó con sus cachorros bajo la dirección de Wilmor López, el doctor en Folklore Nicaragüense. Reproducimos una entrevista de hace ya casi tres años, para que conozcás un poco más a don Felipe Urrutia.

Felipe Urrutia: «Yo no soy músico, soy remedón»

Por Auxiliadora Rosales, diario La Prensa, 3 de agosto de 2005

Cobijado por la fresca sombra de un inmenso laurel de la India y sentado en una banca en su humilde finca en la comarca El Limón, Estelí, encontramos a Felipe Urrutia Delgadillo (88), un campesino cuyo nombre ocupa espacios en los periódicos y que el jueves 4 de agosto de 2005 recibió un homenaje en el Teatro Nacional Rubén Darío. Su gran mérito es haber rescatado la música norteña. Urrutia, de hablar pausado, está totalmente lúcido, su memoria no le juega bromas para recordar fechas, nombres y detalles de su vida, todo lo cuenta con precisión, pero sobre todo con mucha picardía y algunas cosas (amores de juventud) las dice "calladito" para que no lo escuche la Juanita, su esposa de toda la vida. Dice sentirse satisfecho por el rescate musical que ha hecho y desea estar saludable para el día de su homenaje. "Últimamente me siento desrabadillado, todo maluco, pero por supuesto que iré". Otro de nuestros grandes talentos musicales, Carlos Mejía Godoy, señala que Urrutia "es un personaje maravilloso, que ha tenido guardado en el cofrecito de su memoria las polkas, jamaquellos, valses norteños, zapateado norteño". Añade que "él pudo haber sido cualquier cosa en la vida, porque es muy trabajador, pero sobre todo es un creador. Son contados los hombres que a pesar del bombardeo de la música comercial lograron resistir y divulgar su música". Para Mejía Godoy, Urrutia es un verdadero héroe de la Patria. "Un héroe sin fusil" como diría Jorge Eduardo Arellano, que sin ánimos de notoriedad se dio a la tarea de rescatar la música norteña y sólo es comparable con "Tata Beto" en El Viejo; el "Indio Pan de Rosa", en Malpaisillo y Manuel Sandoval, en Somoto, "quienes nacieron diseñados genéticamente para ser creadores". ¿Desde cuándo se interesó por la música? Desde pequeñito, de 12 años empecé a agarrar guitarras prestadas porque yo no tenía, a los 13 ya alegraba a los bolos y me fui haciendo popular en las fiestas, casamientos, comuniones. Como en esos tiempos todo se celebraba hasta a los que morían chiquitos se les bailaba. ¿Usted recopila o también compone? He enredado unas dos piececitas: La café amargo y Mi polkita, pero la gran mayoría ha sido recopilación. Yo le oía la música a los viejos de antes cuando yo estaba pichoncito y se me quedaba grabada en la memoria y yo la iba buscando con la guitarra, sin que nadie me enseñara, porque yo no soy músico, ¡soy remedón no más! Los nombres de las canciones se los pongo por el nombre del lugar o de la persona a quien se la escuché. Muchos dicen que usted rescató la famosa pieza de El grito del bolo, ¿cuénteme un poco sobre eso? Primeramente se la oí a un muchacho del lado de Achuapa y se me quedó grabado y luego un sobrino mío, Mercedes Delgadillo, la tocó una vez en violín, porque esa pieza es de violín y le digo esa pieza yo ya la he oído y empezamos a hablar de ella, que le decían El grito del bolo y así fue como la fuimos descubriendo, porque yo no sabía ni cómo se llamaba. ¿Qué le parece la versión que hace La Nueva Compañía de El grito del bolo? Ahora toda la han arruinado, porque la hicieron cumbia. Polka-cumbia dicen ellos y usan otros instrumentos que no dan lo mismo. ¿Usted siempre ha tocado? Antes no había la publicidad que hay ahora y no era reconocido en todos lados como ahora. Fue con la venida de la radio y las roconolas que me había olvidado la música porque no valía nada, al venir los radios y las roconolas botaron nuestra música. Por eso dejé de tocar durante 12 años. ¿Y cómo es que vuelve a tocar? Fue en 1964 cuando Ulises González (odontólogo, estudioso de la música nacional, ex Alcalde de Estelí y ex diputado sandinista), me fue a buscar a La Tunosa donde vivía antes para recordar esa música y él se puso a grabar las tonteras que yo tocaba. Así han venido Carlos Mejía, Irene López, Bayardo Ortiz, Blanca Guardado, del grupo Tepenáhuatl; unos vienen a oír mi música y otros querían que les enseñara a bailar. Y así se le fue dando publicidad a la música de aquí. De esa manera Felipe Urrutia se ha ido conociendo a nivel nacional y hasta internacionalmente ya que he llevado nuestra música a Cuba, Estados Unidos y Alemania. He escuchado que fue Carlos Mejía quien le puso nombre a su grupo. Sí, eso es cierto. Una vez que vino a grabar un programa para televisión. Mis muchachos estaban celeques y me presentó con el nombre de Don Felipe Urrutia y sus Cachorros. ¿Y le gustó el nombre? Pues de todos modos (ríe). Me guste o no me guste. Sobre esta anécdota del nombre el propio Carlos Mejía Godoy recuerda que "en 1981 llegué a Estelí a grabar un programa televisivo de La Tapisca. Felipe y yo nos tomamos un cafecito y a la orilla de un cerco le pregunté cómo se llama el grupo y él respondió: ‘No tenemos nombre, nosotros somos los tunuseños’. Por un momento pensé nombrarlo así, pero él me siguió diciendo que todos los integrantes eran sus hijos, entonces se me ocurrió presentarlo como Felipe Urrutia y sus Cachorros. Pero lo más divertido es que en otra ocasión, hace pocos años le dije y quién le puso el nombre a su grupo y me respondió: ‘Ideay jodido ya no te acordás que fuiste vos’". Dicen que ahora sus cachorros ya no son sólo sus hijos, sino que también sus nietos. ¿Cuántos hijos son en realidad? Acaso me acuerdo (ríe). Con la Juanita son ocho (dice en voz baja)... pero en realidad fueron 4 familias, pero callémonos para que no oiga (ríe). Me late que usted era muy enamorado de jovencito. ¿Cómo enamoraba a las muchachas? A pura guitarra, pero la verdad es que yo he sido torcido, ellas eran las que hacían ojitos.