Fallece la madre del legendario «Danto», Germán Pomares

El Viejo, Chinandega. Róger Olivas/END. | 30 de Abril de 2008 a las 00:00
Como consecuencia de una prolongada enfermedad, murió a las dos de la madrugada de este martes último en el Hospital Militar “Alejandro Dávila Bolaños”, de Managua, doña Celia Marcela Pomares, madre del legendario guerrillero sandinista Germán Pomares Ordóñez “El Danto”, caído el 24 de mayo de 1979 durante la toma de la ciudad de Jinotega. “La Celita”, como era conocida cariñosamente, había nacido el 20 de febrero de 1912 en el municipio de El Viejo, y procreó con su esposo, Ángel Ordóñez Picado, ya fallecido, cuatro hijos: Germán, Carmen, Luis y José Gregorio. Fue una mujer sacrificada, sufrió persecución de la extinta Guardia somocista, y jamás renunció a la causa de los oprimidos. Vivió y murió en la pobreza, sin lujos ni prebendas, en cumplimiento de los ideales de su hijo Germán. Su única hija, Carmen, la recuerda como una madre excepcional, que les inculcó honradez, amor a Dios, al prójimo y sencillez, entre otros principios. “Mi madre hacía tortillas, cajetas de zapoyol y de leche, que salíamos a vender a la calle junto a Germán, para la manutención del hogar”, recordó Pomares Ordóñez. Mientras muestra una foto de su madre con un nieto en brazos, Carmen dijo que su progenitora tuvo ideales conservadores, pero en una ocasión “El Danto” le habló de que el triunfo de la revolución sería realidad, de que terminaría la represión somocista, y de que las condiciones de los pobres cambiarían. Añadió que ese mensaje de “El Viejo Pancho”, otro seudónimo de Germán Pomares Ordóñez, transformó el pensamiento de su madre que, en varias ocasiones, fue encañonada por miembros de la desaparecida Guardia Nacional que le preguntaban por el paradero de uno de los míticos comandantes del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). “Desde la clandestinidad, a través de un correo, siempre recibíamos cartas de mi hermano. Una vez vino a las nueve de la noche a la casa de mi madre y dijo que no nos afligiéramos, que tuviéramos fe en el triunfo revolucionario”, expresó doña Carmen. Ella conserva una carta fechada el 29 de enero de 1978, enviada por “El Danto” a su madre, en la cual aseguraba que a su trabajo se le estaba viendo sus frutos, y esperaba que la cosecha (El triunfo) no tardaría mucho. El alcalde del municipio de El Viejo, el sandinista Germán Muñoz Moncada, anunció que a partir del martes decretaron tres días de duelo en memoria de doña Celia Marcela Pomares. La tarde de este miércoles, le rendirán guardia de honor en el Comité Municipal del Frente Sandinista, a las cuatro habrá misa de cuerpo presente en la Basílica Menor de El Viejo, y posteriormente se verificarán sus funerales.