La disidencia sandinista conmemoró este sábado el 29 aniversario de la revolución con un modesto acto en un barrio de la ciudad de León, cuna de la revolución de 1979, con relevantes figuras de esa gesta y que están alejadas del gobernante Frente Sandinista.
"Basta ya", "Daniel no podés gobernar desde abajo ni desde arriba" se leía en pancartas de los asistentes a la celebración en el barrio indígena de Subtiava, en León, 100 km al noroeste de Managua, primera ciudad liberada durante la lucha contra la dictadura de la familia Somoza.
Los manifestantes acompañados de ruidosas bandas de guerra y gigantonas (muñeca que asemeja una mujer grande) desfilaron por las calles de Subtiava que acogió a los disidentes ante la negativa de las autoridades a permitirles espacio en otras plazas de la ciudad, según denunciaron sus organizadores.
La fiesta estuvo amenizada por grupos de rock y por los cantautores Carlos y Luis Enrique Mejía, que mantienen una disputa con el gobierno del presidente Daniel Ortega por el uso no autorizado de su música en actos oficiales.
El Movimiento de Renovación Sandinista (MRS) celebra la efémeride en contraposición al festejo oficial en Managua, cuya figura central será el presidente Daniel Ortega, junto a su par venezolano Hugo Chávez y con invitados de varios países.
"El significado de este acto no está en movilizar grandes cantidades de personas, ni para exaltar la figura de Daniel Ortega, sino para recordar a los caídos, a la gesta histórica del pueblo", dijo el general (r) Hugo Tórrez, uno de los destacados guerrilleros de la insurrección popular de 1979.
Estuvieron en el acto, Henry Ruíz y Víctor Tirado, dos de los nueve comandantes de la llamada Dirección Nacional, que se alejaron del FSLN por discrepancias con Ortega en la conducción del partido.
La celebración que congregó a unas tres mil personas de todo el país fue escenario para hacer críticas al gobierno de Ortega, a quien acusaron de "autocráta", "corrupto", y de hambrear al pueblo con sus políticas de "salvénse quien pueda".
El diputado del MRS, Víctor Hugo Tinoco, manifestó que "no estamos en competencia con el gobierno, estamos haciendo una fiesta patriótica, conmemorando el triunfo sobre la dictadura. Estamos aquí para impedir que se haga otra dictadura".
La también diputada del MRS, Mónica Baltodano, declaró que "Daniel Ortega está utilizando la efeméride para reafirmarse como un nuevo caudillo, reproduciendo muchas cosas que hizo el somocismo, gobernando con corrupción; Daniel tiene muy poco que ver con lo que fueron los valores e ideales del fundador del Frente Sandinista, Carlos Fonseca.
La presidenta del MRS, Dora María Téllez, oradora principal del acto, dijo que al gobierno "le molesta que critiquemos la corrupción y que digamos que el pueblo está hambreado".
Según Téllez, la cancelación de la personalidad jurídica al MRS por el tribunal electoral es porque "le tienen miedo a la libertad de elección (...) Si él (Ortega) no respeta las leyes, el MRS no lo hará", tras advertir que "si el gobierno no cambia se cae".
Téllez también cuestionó la inacción del gobierno para contener la carestía de la vida a causa de la inflación y adelantó que el MRS a través de sus diputados van a someter al Congreso iniciativas de ley para quitar los impuestos a la energía para los más pobres y reducir los tributos a los combustibles.
«Modesto» se confiesa asustado»
El ex comandante de la revolución sandinista Henry Ruiz dijo que Ortega está recolocando a Nicaragua "en los años de la dictadura de Somoza".
En declaraciones a Acan-Efe el sábado, Ruiz, conocido como "comandante Modesto" señaló que 29 años después del triunfo de la Revolución Popular se registra "un retroceso. Uno podría perfectamente no asustarse si el retroceso fuera simple, pero es un retroceso que equivale a una involución política y social", advirtió Ruiz
Modesto, uno de los nueve comandantes de la dirección histórica del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de los años 80, cree que Nicaragua, gobernada por Ortega, "se está recolocando allá en los años de la dictadura de Somoza".
Henry Ruiz, ahora miembro del Movimiento por el Rescate al Sandinismo, aliado del opositor Movimiento Renovador Sandinista (MRS), subrayó que dictadura no es solamente represión contra los ciudadanos.
"Dictadura es la coacción de los derechos de los ciudadanos y reducir sus espacios" democráticos, anotó. "De manera que cuando uno valora lo que había dado y heredado de la revolución (sandinista de los años 80) contra lo que tenemos en estos momentos, uno tiene que decir que ha habido un retroceso", ratificó.
Tres de los nueve "comandante históricos" del FSLN: Ruiz, Luis Carrión y Víctor Tirado desertaron de la organización por diferencias con Ortega en la forma en que ha conducido al frente, partido de Gobierno desde enero de 2007.
Tampoco están en el FSLN once miembros del histórico grupo de "Los Doce", de apoyo a la revolución sandinista; con el que solo se identifica todavía al ex canciller y sacerdote católico Miguel D'Escoto.
El ex guerrillero sandinista también criticó los discursos del presidente Ortega, que calificó como "demagógicos y falsarios de la historia". Según Ruiz, Ortega tergiversa la historia en sus discursos como un mecanismo de fuerza "para darle una especie de conciencia falsa a la población". Asimismo, indicó que el "internacionalismo" de Ortega "es pobre y falso".
A su entender, América Latina está viviendo, en estos momentos, la posibilidad "de construir una especie de asociación general", y reconoció el esfuerzo del gobernante venezolano, Hugo Chávez.
Chávez "tiene una estrategia y quiere unir a América Latina, pero este hombre (Ortega) está recibiendo los recursos (de Venezuela) en Nicaragua, de esa estrategia, y no sabemos para que lo usa", alertó.
Para Ruiz, ante los desmanes de Ortega y la posibilidad de entrar a una nueva dictadura, "es necesaria la unidad del pueblo, porque no podemos regresar a que esto se consolide como dictadura y por lo tanto no nos queden más camino que las armas y la violencia".
Los nicaragüenses, apuntó, tienen motivos tan fuertes como en el pasado, entre ellos "no repetir la historia", la carestía de la vida, el deterioro de los salarios, la falta de acceso a salud y educación, y la libertad "que es esencial".