Investigadora texana presenta trabajo sobre Mara Salvatrucha

Sara Inés Calderón, El Nuevo Heraldo. Desde Brownsville, Texas. | 9 de Septiembre de 2006 a las 00:00
La investigadora de Brownsville Susan Ritter espera que su trabajo sobre la pandilla Mara Salvatrucha ayude a la criminología a hacer mejor su trabajo. Ritter, presidenta del departamento de justicia criminal en la Universidad de Texas en Brownsville y Texas Southmost College, UTB-TSC por sus siglas en inglés, presentó este jueves su trabajo sobre la pandilla Mara Salvatrucha, o MS-13, en el primer seminario de investigación del cuerpo docente conmemorando el quinceavo aniversario de la universidad. Uno de los intereses principales de la investigación de Ritter es la actividad pandilleril, y afirmó que la actividad de los Maras en esta área –más notablemente aquellos que está deteniendo la Patrulla Fronteriza– y preguntas de sus estudiantes la impulsaron a indagar más sobre la MS-13. "Comenzó como una pandilla juvenil, pero lo que siento es que esta pandilla ha madurado, y ahora tenemos que lidiar con el elemento adulto de lo que antes era una pandilla juvenil", dijo Ritter de los Maras. La pandilla se originó en Los Angeles en los años 1980 después de una migración masiva como resultado de una guerra civil en El Salvador en la cual murieron más de 100 mil personas. El millón de personas que huyeron del país se dirigieron a Washington, D.C., Boston, Nueva York y Los Angeles, las áreas que actualmente tienen las poblaciones más grandes de la MS-13, dijo durante su presentación. Muchos de los refugiados originales habían participado en la guerra, ya sea como soldados o como guerrillas, y por lo tanto estuvieron expuestos a la violencia. "Se cree que los miembros de la pandilla MS-13 están operando en todos los cincuenta estados", dijo Ritter, agregando que aunque la mayoría residen en las ciudades principales, han surgido miembros en lugares aislados como Boise, Idaho. Generalmente los miembros son identificados por la criminología por los tatuajes con el nombre de la pandilla, el numero 13, lágrimas cerca de los ojos, dados, banderas piratas, dagas, o tatuajes especiales, como una granada para un especialista de explosivos. Al igual que muchas pandillas hispanas, la membresía es de por vida, y la iniciación es ya sea a través de cometer un delito, ser golpeado, o para las mujeres, se les acepta con "sexo", dijo Ritter. Hay "algunos indicios" de una cadena de comando en la pandilla, explicó, pero en su mayoría, las diferentes camarillas operan independientemente. Sin embargo, la violenta formación de la pandilla y su vasta dispersión es causa de preocupación internacional, dijo Ritter. "No creo que podamos identificar esto como una pandilla callejera juvenil", dijo. "Tenemos que ver más allá de eso". La pandilla podría haber comenzado como una pandilla callejera juvenil urbana, pero cuando California y las leyes federales se combinaron para ponerse más estrictas contra el delito y la inmigración ilegal, muchos miembros de la MS-13 fueron deportados a sus países de origen en Centroamérica, a gobiernos y culturas que no tenían absolutamente ninguna experiencia con la pandilla y sus actividades. Ya ahí, los pandilleros generalmente no tenían otra red social, dando como resultado la fuerza creciente de la pandilla, impulsando a varios gobiernos centroamericanos a aplicar una política de zero-tolerancia en contra de lo que Ritter caracterizó como un "enemigo público numero uno". La postura de los gobiernos es tan ruda que el solo hecho de pertenecer a la pandilla conlleva nueve años en prisión, y ser líder 12, dijo. Las duras penalizaciones y enérgicas medidas en vigor ocasionaron el retorno de miembros de la MS-13 de Centroamérica nuevamente hacia Estados Unidos, donde pueden operar con mucha menos oposición. Cuando la pandilla comenzó a ganar fuerza en Estados Unidos, se involucraron con los cárteles de drogas mexicanos y colombianos, convirtiéndose en transportadores y eran los que con violencia amenazaban y hacían cumplir los acuerdos para ellos, al igual que establecían bases de operación a lo largo de la frontera con México con Guatemala y los Estados Unidos. Ritter dice que actualmente, la pandilla Mara Salvatrucha está creciendo "a un ritmo alarmante" y que las camarillas más grandes se están comenzando a organizar conjuntamente, lo que significa delitos más fuertes y más enfocados. "La MS-13 es una de las pandillas más grandes y más violentas en el mundo", dijo. "Hay una presencia significativa en Houston, y Dallas y San Antonio, y la criminología esta comenzando a tener un contacto mayor con miembros de la pandilla MS-13". Alarmante como eso puede ser, Ritter espera que su investigación pueda ayudar a las autoridades a contener las actividades de la pandilla. "Estos sujetos ya migraron por aquí", afirmó. "En realidad han dado a conocer su presencia en México. Ahora, lo mejor que podemos hacer es asegurarnos que la criminología tenga los recursos que necesitan".