El día que Zoilamérica pidió perdón a Rosario Murillo

Managua. El Nuevo Diario y diario La Prensa. | 19 de Agosto de 2008 a las 00:00
El ocho de marzo de 2004, Día Internacional de la Mujer, ocurrió un suceso inesperado: Zoilamérica Narváez anunció a través de Radio Mujer, que se había reencontrado con su madre, Rosario Murillo, después que ella había sido manipulada por los adversarios del FSLN para que denunciara a su padre adoptivo Daniel Ortega. En esa oportunidad, El Nuevo Diario tituló: "Reencuentro con Zoilamérica", y el diario La Prensa: "Zoilamérica dispuesta a perdonar". Esta es una síntesis de las informaciones publicadas el 9 de marzo de 2004. Rosario Murillo, esposa del comandante Daniel Ortega, se reconcilió ayer públicamente con su hija Zoilamérica Narváez, después que la última generó un escándalo político, al acusar a Ortega por violación y acoso sexual. Zoilamérica sorprendió ayer al reconocer mediante una llamada telefónica a un programa radial, donde compareció su progenitora Rosario Murillo, que los motivos que las enfrentaron durante años, se han disipado. La reconciliación ocurrió en Radio Mujer, durante una entrevista a Murillo en conmemoración al Día Internacional de la Mujer, donde Zoilamérica se comunicó vía telefónica con su madre. Tanto madre como hija, protagonizaron una ruptura cuando Zoilamérica Narváez denunció y acusó al Secretario General del Frente Sandinista (FSLN), Daniel Ortega, de haber abusado de ella desde que era una menor. Entonces Murillo la acusó de mitómana y tomó distancia de ella, respaldando a su cónyuge. Narváez intervino en el programa radial, cuando Murillo comentaba sobre una proclama que emitió basada en el "poder del amor", o "la revolución del amor", tema que viene impulsando desde hace algún tiempo, cuya campaña es visible ya en varios puntos de Managua, por la ubicación de mantas relativas al tema. Después de conocer que su hija estaba comunicándose con Radio Mujer (donde se encontraba), Murillo dijo que era una sorpresa que se integrara a celebrar con ella el Día Internacional de la Mujer, pero no el acercamiento entre ambas. Expresó que desde hace algún tiempo han tenido la oportunidad de intercambiar escritos, experiencias, aprendizajes, entre otras cosas, que les ha permitido reencontrarse como mujeres adultas y deponer los problemas que causaron la ruptura familiar. "Cuando escribí este manifiesto en enero, pensé que la mejor demostración que el amor volvía todo posible, sería el reencuentro público con mi hija y agradezco a Dios como expresión del universo, como expresión de la Divina Madre, me refiero a la Virgen María –al lado femenino de la divinidad–, que nos permite patentizar ante el pueblo que todo es posible con el poder del amor", comentó Murillo, un tanto emocionada. Tanto Murillo como Narváez agradecieron a Dios y la Virgen María, la posibilidad de permitirles compartir nuevamente la cercanía de la familia, ya que en determinado momento Murillo señaló que "las mujeres de mi casa y de su casa, viven ese reencuentro". Zoilamérica Narváez aseguró estar inspirada en esa propuesta de "revolución de amor", que su madre impulsa con el objetivo de crear una conciencia en la sociedad, de que los conflictos o problemas no necesariamente se resuelven a través de la confrontación. Durante su intervención, Narváez dejo entrever que ella, al igual que Murillo, superaron el tema que las separó en 1996 cuando decidió denunciar su caso, quedando en el pasado, e intentando superar ese trauma que afectó, sobre todo, a las personas de su entorno familiar, como sus hermanos. "Yo creo que es hora de sumar, es hora de dejar atrás aquellas cosas que en algún momento nos hayan impedido reconocer lo que somos, como mujeres y que ese poder, estoy segura va a sumar a muchos corazones y nos va a seguir contagiando", expresó Narváez. "Es hora de dejar atrás aquellas cosas que nos hayan impedido reconocer lo que somos como mujeres. Mi mamá, como madre, ha sido capaz de recibirme y de recibir ese nuevo espíritu que hay hoy en mí, creo que hay que dar un espacio y un momento para que Dios nos convoque a todos aquellos que antes podíamos haber tenido diferencias", dijo Narváez Según Murillo, su hija fue víctima de los adversarios del FSLN, quienes la manipularon para que denunciara a Ortega, "pero ahora estamos en un proceso de reconciliación", apuntó. Además, dijo confiar en que Daniel Ortega perdonará a su hijastra, porque su preocupación es conseguir el reencuentro familiar, "ya ni siquiera cabe hablar de perdón, sino de reencuentro, de construcción, de la capacidad del amor". Según Murillo, los adversarios políticos aprovecharon y manipularon la denuncia de su hija, hasta la muerte de Carlos Guadamuz para desprestigiar al partido rojinegro. Y es que considera que el Frente Sandinista debió defender su inocencia ante los señalamientos que hicieran miembros del partido liberal en relación al asesinato de Guadamuz. Murillo despotricó contra la clase política, la que según ella gasta millones de córdobas durante las elecciones, y su única función es avasallar y transmitir los anti valores al pueblo nicaragüense, porque tratan de restablecer "el reino de la vulgaridad y la patanería con un lenguaje permanentemente de chabacanería". Aunque se considera fiel al FSLN, dijo que espera superar y corregir algunas debilidades, entre ellas, dar apertura a propuestas de mujeres militantes y a los nuevos cuadros a lo interno del partido. "Hay que ser auto críticos con nosotros mismos, y no ser fanáticos, porque no conlleva a nada", reiteró. "Dios nos ha convocado a todos a renovarnos, yo siento que en primer lugar mi mamá, como madre, ha sido capaz nuevamente de recibirme, y en ese sentido, recibir también ese nuevo espíritu que lleva en mí, que hay hoy en mí y yo pienso precisamente que las madres y las hijas deben encontrar la oportunidad de reencontrarse", reiteró Zoilamérica Narváez. Al ser consultado Daniel Ortega sobre la reconciliación de su esposa con su hijastra, el dirigente sandinista no quiso adelantarse a sacar conclusiones, pero invitó a reflexionar en las palabras que ambas se dedicaron mutuamente. "Las palabras de ellas, las que ellas dijeron, las que expresaron es lo que hay que valorar y lo que hay que tomar en cuenta. Quisiera dejar ese tema en ese ámbito, ellas lo están abordando, ellas se han expresado y creo que hay que respetarlo", declaró.