Diminuta isla enciende controversia entre El Salvador y Honduras

Agencia AFP. Desde San Salvador. | 20 de Octubre de 2006 a las 00:00
La diminuta isla Conejo, enclavada en el Golfo de Fonseca (Pacífico), encendió esta semana un enconado debate entre gobernantes y políticos de El Salvador y Honduras que la reclaman como propia, reviviendo una vieja diferencia limítrofe que data de la llamada "Guerra del Fútbol" en 1969. De escasos 0,5 km2, la isla Conejo, que solo tiene como habitantes a una decena de soldados hondureños, acaparó los más grandes espacios en los medios de comunicación en Tegucigalpa y San Salvador. Lo que en un principio comenzó con posiciones radicales de funcionarios de gobierno y dirigentes políticos culminó con llamados a la "prudencia" para evitar exacerbar los ánimos en la población. La Asamblea Legislativa de El Salvador en un pronunciamiento aprobado la noche del jueves aseguró que Conejo es "propiedad salvadoreña" y recomendó al presidente Elías Antonio Saca solucionar diplomáticamente una controversia con Honduras por ese territorio insular. La controversia territorial entre Honduras y El Salvador salió a luz pública luego de una protesta del gobierno de Tegucigalpa ante San Salvador porque el llamado "Libro Blanco de la Defensa Nacional", un documento oficial de la Fuerza Armada Salvadoreña incluyó la isla Conejo como parte de su territorio en el golfo de Fonseca que comparten El Salvador, Honduras y Nicaragua. El jueves el presidente hondureño, Manuel Zelaya, pidió a sus connacionales no sonar tambores de guerra con El Salvador por el reclamo de ese país de la isla Conejo. "No debemos permitir que (la paz) se pierda con noticias de tambores bélicos, como están hablando en ambos países", demandó el mandatario hondureño. La disputa del territorio insular, provocó que el Congreso hondureño aprobara el martes una moción pidiendo al poder Ejecutivo detener los proyectos binacionales que emprende este país con El Salvador. En tanto en San Salvador, el comisionado presidencial para el Golfo de Fonseca, Mauricio Gutiérrez, aseguró que "El Salvador reclama la isla Conejo no porque ésta tenga en sí un valor por sus grandes riquezas, la reclama porque es nuestra, es una razón de moral, de respeto a la Constitución, no por negarle un derecho a Honduras". Durante la época de la guerra salvadoreña, El Salvador y Honduras de mutuo acuerdo se rotaron la vigilancia en la isla Conejo, como medida para evitar el ingreso de armas para la entonces guerrilla del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMNL) por las aguas del Golfo de Fonseca. Cuando la guerra salvadoreña terminó en 1992, los hondureños decidieron ya no abandonar el islote y desde entonces mantienen un puesto militar en el lugar. En Tegucigalpa ningún militar activo o en retiro desea hablar en la prensa sobre el tema. La Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) resolvió el 11 de setiembre de 1992 un diferendo entre Honduras y El Salvador sobre 446,5 km2 de territorio fronterizo y los espacios marítimos en el Pacífico, juicio al que Nicaragua asistió como observadora. El fallo otorgó a Honduras 311,6 y a El Salvador 134,9 km2 del total de territorio en disputa. El 10 de setiembre de 2002, El Salvador pidió a la CIJ revisar el fallo en la parte que corresponde al delta del río Goascorán (70,6 km2) en la zona del Golfo, pero el tribunal internacional refirmó su decisión y no dio curso a la petición salvadoreña. El Salvador y Honduras, libraron el 14 de julio de 1969 la llamada "guerra del fútbol" (debido a que se dio en el marco de las eliminatorias al Mundial México-70) con un saldo de más de 5.000 muertos entre civiles y militares de ambos países. Además provocó la ruptura del entonces floreciente Mercado Común Centroamericano.