Terminó su período y Bolaños no cumplió su promesa de empleos

Agencia Xinhua. Desde Managua. | 28 de Octubre de 2006 a las 00:00
A casi una semana de las elecciones, el presidente Enrique Bolaños prepara su equipaje para dejar el poder por la puerta pequeña, sin haber cumplido con su promesa de generar 100.000 empleos en sus cinco años de gestión. En el primer año de su gobierno, Bolaños, de 78 años, había logrado mantener los altos índices de popularidad en las encuestas, pero las promesas incumplidas promovieron el desencanto popular, y comenzó a caer paulatinamente. Bolaños tampoco cumplió sus promesas de construir viviendas en un país con un déficit habitacional anual de 600 mil casas, terminar con la inseguridad ciudadana y combatir la corrupción en las esferas del gobierno. En su equipaje, Bolaños cargará las promesas incumplidas como la falta de empleos, y con la promesa cumplida de poner en vigencia el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, Estados Unidos con República Dominicana (CAFTA-DR), en abril de este año. Pero distintos sectores populares se quejan de que el CAFTA-DR no los ha beneficiado en su economía familiar, y solamente está favoreciendo a los sectores empresariales, cercanos a Bolaños. Al inicio de su gobierno en 2001, Bolaños había anunciado a los nicaragüenses que deseaba pasar a la historia como el mejor mandatario de Nicaragua. Pero el ciudadano desencantado por los más de cinco años y 10 meses de gobierno, piensa que Bolaños ya perdió la oportunidad de demostrar que iba a transformar al país y a terminar con el desempleo. Los ciudadanos en la calles están a la espera de que en Nicaragua asuma un nuevo gobierno electo este 5 de noviembre, porque ya no aceptan al gobierno neoliberal de Bolaños, a quien han aplazado en el examen de su gestión. Bolaños dejará el cargo el 10 de enero de 2007, y al país sumido en su peor crisis energética, un desempleo abierto de 13 por ciento y un subempleo galopante de 45 por ciento, y sin poder contener la ola migratoria de nicaragüenses a Costa Rica o Estados Unidos. Sin embargo, entre los logros económicos, los especialistas independientes reconocen que Bolaños deja al nuevo gobierno electo una estabilidad macroeconómica, por la existencia de recursos concertados con proyectos de inversión. El director del Centro de Investigaciones y Asesoría Socio Económica (Cinase), Sergio Santamaría, dice que Bolaños habla de que deja al nuevo gobierno 1.700 millones de dólares en las "tuberías" de los organismos internacionales, en recursos ya contratados y en ejecución. Para Santamaría, economista independiente, este gobierno deja un nivel de reservas netas superior a 700 millones de dólares en el Banco Central de Nicaragua (BCN). Otro éxito de este gobierno es haber mantenido la tasa de crecimiento económico en 3 por ciento, aunque eso no le permitió a Bolaños superar la pobreza. El ingreso de Nicaragua a la Iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC en inglés), es otro de los pocos éxitos económicos de este gobierno. La HIPC ha significado el perdón de una deuda externa de unos 4. 361 millones de dólares hasta esta fecha, según el presidente del BCN, Mario Arana. Pero Arana sostiene que la actual deuda externa representa el 316 por ciento de las exportaciones de Nicaragua, y que la meta del nuevo gobierno será reducirla al 150 por ciento para 2009. Este gobierno hereda a la próxima administración una deuda interna de 4.200 millones de dólares con la banca privada del país, que le va a traer dificultades para superar la pobreza. Bolaños no ha tenido éxito en la microeconomía, al no cumplirle a los nicaragüenses sus promesas de crear más empleos y mejorarles el nivel de vida. Cuatro de cada cinco nicaragüenses perciben, según las encuestas, que la situación económica de sus familias está peor que hace un año. Uno de los retos del nuevo gobierno será negociar un nuevo programa económico con el Fondo Monetario Internacional (FMI), ya que el actual vence el 15 de diciembre, después que la Asamblea Nacional (parlamento) apruebe el Presupuesto General de la República de 2007. Además, el presidente electo tendrá dificultades para gobernar al entrar en vigencia las reformas parciales a la Constitución Política, el 20 de enero de 2007. Las reformas parciales constitucionales habían sido negociadas por Bolaños con los diputados sandinistas y liberales constitucionalistas, en un Acuerdo Marco para que entraran en vigencia 10 días después de que asumiera el presidente electo. Los diputados del opositor Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), y del derechista Partido Liberal Constitucionalista (PLC), habían aprobado en dos períodos legislativos las enmiendas parciales constitucionales, para limitar funciones a Bolaños. Pero Bolaños sorteó todas las estrategias de sus oponentes políticos, y llegó a denunciar que el líder sandinista, Daniel Ortega, y Arnoldo Alemán, máximo dirigente del PLC, querían quitarlo del poder con esas reformas constitucionales. En el plano político, Bolaños saldrá por la puerta mediana al haber logrado sortear las reformas parciales constitucionales y heredarlas al nuevo gobierno de Nicaragua. Las reformas parciales a la Constitución de Nicaragua limitaban facultades al Poder Ejecutivo y se las trasladaban al parlamento, para ratificar a ministros y embajadores, y crear nuevas dependencias en energía, agua, telecomunicaciones y de atención al consumidor. Bolaños superó la crisis política de las acusaciones que les hacía Ortega de haber cometido delitos electorales al no reportar al Consejo Supremo Electoral (CSE) el financiamiento obtenido para su campaña presidencial de 2001 en el PLC. Esta crisis política la superó Bolaños con el auxilio de los colegas de Centroamérica, el gobierno de Estados Unidos, la Unión Europea (UE), la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ). Mientras, la ciudadanía hacía correr el rumor de que Bolaños se había convertido en un "rehén" de Ortega, y no se portaba a la altura de un gobernante que un día dijo que deseaba ser el mejor mandatario de Nicaragua.