Quienes Somos Trayectoria Programación Escribenos

Escuche la radio en línea



Las mujeres mineras, otra forma de esclavitud

Por Iván Castro, agencia Reuters. Desde La Libertad, Chontales, Nicaragua. | 27 diciembre de 2006

Comentar    
Petrona Astorga baja atada con una cuerda por una oscura mina artesanal en Nicaragua sin mayor protección que un casco, arriesgando su vida para arrancar unos gramos de oro que le permitan sobrevivir. La mujer, una madre soltera de 49 años y con seis hijos, camina una hora desde el pueblo de La Libertad, en el departamento de Chontales, a unos 200 kilómetros al este de Managua, para probar suerte en los túneles. Como Astorga, unas 180 mineras artesanales trabajan codo a codo con hombres todo el año –a veces sin hallar oro en meses– y de enero a mayo el número se eleva a 300, según la Asociación de Mujeres Trabajadoras y Desempleadas Luisa Amanda Espinosa. Las mujeres –desde veinteañeras hasta de unos cincuenta– bajan a las sofocantes entrañas de la tierra con punzones y martillos y sin arneses, exponiéndose a accidentes y a contraer enfermedades como hongos de piel, afecciones renales y dolencias respiratorias debido a los gases tóxicos. "Lo hacemos porque no tenemos de dónde, a dónde ir a trabajar. Si nosotros vamos a trabajar a una cocina, trabajo doméstico, lo que vamos a ganar son 300–500 pesos (entre 16 y 27 dólares" al mes, dijo Cristina González, de 43 años y madre de nueve hijos que tiene la mayoría de sus dientes enchapados en oro y lleva unos 17 años en las minas. Las mujeres aprendieron el oficio de pequeños mineros de la zona y en su mayoría son madres solteras que se arriesgan en los túneles para escapar a la miseria de La Libertad, donde un 37 por ciento de sus 15,000 habitantes vive en la pobreza; una proporción mucho menor al nivel nacional, del 80 por ciento. "Debido al alto índice de desempleo, las mujeres han venido incursionando en diferentes espacios. Lamentablemente, uno de los espacios es en la minería, que es de los trabajos que creo más difícil, el más riesgoso", dijo la Procuradora especial para la mujer de Nicaragua, Deborah Grandinson. "Estas mujeres están bajando a distancias profundas sin ningún tipo de bioseguridad (...) Todo el trabajo que ellas han venido realizando lo hacen de manera empírica, sin ningún tipo de capacitación formal", agregó. Sin embargo, el gobierno hasta el momento no tiene un plan para darle a las mujeres otras opciones de subsistencia ni tampoco datos de cuántas mujeres trabajan en la minería en el país. La mayoría de túneles baja verticalmente unos 40 metros y las mineras descienden atadas a cuerdas con poleas empotradas en viejos maderos y siguen la veta horizontalmente. Tenues linternas atadas en sus cabezas dibujan figuras en la penumbra del hueco. El agua filtrada humedece el ambiente y el aire escasea entre sonidos de picos y rocas. Las mineras tienen suerte cuando pueden encontrar unos gramos del metal dorado después de triturar la broza con pedernal y de separar el polvillo de las pepitas con mercurio mezclado con agua. Por cada tonelada de broza pueden obtener hasta ocho gramos de oro. Cada gramo se paga a unos 11 dólares en joyerías locales. La minería artesanal en Nicaragua coexiste con la profesional llevada a cabo por grandes empresas internacionales. En un cerro vecino a los túneles donde se sumergen las mujeres funciona una mina a cielo abierto de la canadiense Glencairn Gold Corporation. Aunque el gobierno no tiene un plan de asistencia, la Asociación de Mujeres Trabajadoras y Desempleadas apoya con créditos y capacitación a las mineras, según su portavoz Daysi Reyes, y hasta ha conseguido algunos equipos de seguridad donados por Holanda. "Mi casita era de plástico, yo dormía con mis hijos en tuquitos de palos (tablas de madera)", dijo González, quien dice es analfabeta pero gracias a la minería consiguió una vivienda decente. "Ahora me ven y no me conocen cómo vivía antes yo", agregó.


Comentar     Arriba

PROGRAMAS EN AUDIO

Síguenos en

Facebook

Twitter

Blogs

Los Chamorro y el Gran Canal de Sandino

Publicado el 16 octubre de 2014

Notas para una sociología de la Autonomía Escolar

Publicado el 16 octubre de 2014

Pensamiento Crítico

Haití: «Martelly tenía su carnet de tonton macoute»

El periodista Mario Hernández entrevistó al dirigente del Comité Democrático Haitiano y recogió ...

EEUU/Ferguson: ¿El fin de la ilusión posracial?

Las protestas desatadas en Ferguson por el asesinato de Michael Brown vuelven a poner en el centro ...

Uruguay: La derecha sin escrúpulos por sus privilegios

Una vez más ultra derechistas blanquicolorados y pro militarización del Uruguay, unos días antes de ...