Costa Rica en vilo: reaparece el «descuartizador»

San José. diarioextra.com | 15 de Julio de 2010 a las 00:00
El temible “Descuartizador” que en los primeros años de esta década asesinó a más de una docena de personas podría haber regresado y reiniciado su macabra labor. Ayer en la mañana aparecieron la cabeza, una mano y un pie de un hombre joven en el cauce del río Chirripó, en Finca 2 de Río Frío, Sarapiquí. El macabro hallazgo puede ser el primero de una nueva temporada de ese asesino en serie que dejó de operar en 2007, cuando sumaba una larguísima lista de crueles crímenes. A todos, como el encontrado ayer, los asesinaba y después les cercenaba las manos, los pies y la cabeza con una sierra de carnicería o una motosierra, por cuanto los cortes son perfectos. El operador de maquinaria Jordani Vargas explicó que ayer a las 10.30 a. m. construía un dique en el Tajo Orosi, en el río Chirripó, y cuando metió la pala de la retroexcavadora (back hoe) una pierna salió flotando. De inmediato volvió la vista y observó a la orilla del río una mano y una cabeza; parecían humanas. Vargas avisó a sus jefes y ellos se encargaron de llamar a la policía de Río Frío, que llegó una hora después y verificó que se trataba de partes humanas. Elder Monge, jefe de la Fuerza Pública de Río Frío, agregó que se trata de partes humanas, mutiladas aparentemente con una sierra porque los cortes son perfectos. Comentó que se hallaban muy bien conservadas y podrían tener unos tres o cuatro días de haber sido mutiladas porque estaban en estado de putrefacción. De inmediato se encargaron del caso agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el fiscal y la jueza Patricia Cubero, quienes realizaron el levantamiento de las piezas para ser enviadas al Complejo de Ciencias Forenses del Poder Judicial y para ser analizadas e identificadas. También solicitaron a Vargas que metiera la pala mecánica varias veces y removiera el fondo para descartar la existencia de más piezas humanas, el tronco, la mano y el pie que hacían falta. Sin embargo no se encontró el resto del cuerpo. Al principio se creía que se trataba de Jesús Mora Solano, de 32 años, quien desapareció en Finca 5 desde hace varios días, cuando salió de su casa y nunca más se ha sabido de él. Lo último que se supo fue que un reconocido ganadero de la zona lo amenazó de muerte por haberle robado un ternero. Sin embargo su esposa, Marcela Mora, llegó al lugar y al ver fotos de la cabeza descartó que fuera su marido. Ante esto se da por un hecho que el asesinado no es un lugareño sino alguien de la Zona Atlántica, donde son comunes los crueles asesinatos, ya sea por drogas o pandillas. La historia del “Descuartizador” comenzó en 2001, cuando asesinó a jóvenes drogadictas que acostumbraban deambular por Lomas de Ocloro, Cañada del Sur, Sagrada Familia y Curridabat. Una joven de apellidos Rodríguez, de 17 años, y otra Badilla, de 14, fueron las primeras víctimas del “Descuartizador”. Las mujeres fueron descuartizadas y algunas de sus partes lanzadas a quebradas y ríos en distintos puntos de la capital, por eso costó mucho identificarlas. En 2005 volvió el “Descuartizador”, terminó asesinando a media docena de mujeres. Les cortaba las manos, los brazos y las piernas. En todos los homicidios hubo crueldad y salvajismo, y por más que los acuciosos investigadores del OIJ trataron de identificar al descuartizador, no fue posible en esos años. En 2007 volvió a atacar con el mismo modo de operar y el mismo perfil, después se volvió a tomar unas “vacaciones”. Ahora, en 2010, podría haber regresado. La semana pasada aparecieron partes de un hombre descuartizado. En La Carpio, La Uruca y León XIII aparecieron partes del indigente Juan Carlos Saborío Romero. Ante esto surgen las preguntas: ¿Será el mismo descuartizador? ¿Ahora atacará a hombres? Por la forma cruel de operar y por la escasez de evidencias tal vez nunca lo sabremos.