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Virgen «Caridad de Cobre» es venerada en la Plaza de la Revolución de La Habana

La Habana. Agencia PL. | 3 de Diciembre de 2011 a las 00:00
Con velas y antorchas, dando vivas a la virgen y a Cuba, cientos de cubanos amanecieron este sábado en la Plaza de la Revolución venerando a la Caridad del Cobre, Patrona Nacional, muy cerca de la sede del Partido Comunista, en una suerte de milagro político. En ese mismo lugar, el 25 de enero de 1998, Juan Pablo II pidió a Cuba que se abra al mundo y al mundo que se abra a Cuba, en una multitudinaria misa campal con la que selló la primera visita papal a la isla, escoltado por el monumento al héroe nacional José Martí y un enorme rostro sonriente del Che Guevara erigido sobre la fachada del Ministerio del Interior. La Plaza de la Revolución, donde Fidel Castro habló cientos de veces a multitudes de sus seguidores, es el sitio simbólico de la revolución, que algunos opositores han intentado alcanzar infructuosamente para sus demostraciones anticastristas. Sosteniendo una vela, Dacy Arnao, de 58 años, recuerda la misa del Papa en este sitio y opina que "entronizar" a la virgen en la Plaza de la Revolución "es muy importante desde el punto de vista de la civilidad cubana". La imagen de la virgen comenzó su peregrinaje en agosto de 2010 y llegó a La Habana el mes de noviembre pasado, donde permanecerá por 56 días tras recorrer 28.000 kilómetros por toda la isla, siendo venerada por más de cinco millones de personas, según participantes del recorrido. Este ha sido el primer peregrinaje después del triunfo de la Revolución en 1959, y es resultado de un diálogo de aproximación entre la Iglesia y el Gobierno, iniciado en mayo de 2010, tras décadas de enfrentamiento y distancia. "No estamos en cualquier lugar, estamos en un lugar muy significativo, es el momento de orar por todo y por todos", dijo el Obispo Auxiliar de La Habana, Juan de Dios Hernández, a los congregados en la Plaza de la Revolución. Según la Iglesia, que apoya las reformas del presidente Raúl Castro para actualizar el modelo económico de corte soviético en la isla, el peregrinaje tiene un sentido de reconciliación, tolerancia y paz entre todos los cubanos. "A ti clamamos Virgen Mambisa para que todos seamos hermanos", cantaron los presentes, en referencia a la imagen venerada por los mambises, como se denominaron los soldados independentistas de Cuba en el siglo XIX. "Estamos muy contentos, todo el que está aquí es el que la quiere", dijo a la AFP Rolando Pérez, de 65 años, quien entonó con igual pasión los cánticos religiosos y el himno nacional. Un automóvil con altavoz reprodujo fragmentos de la homilía pronunciada en La Habana por el Papa Juan Pablo II, que fueron acogidos con aplausos. Autoridades de la Oficina de Asuntos Religiosos del Partido Comunista (PCC, único) asistieron a la ceremonia, que comenzó a las 05H55 locales (10H55 GMT) y duró 45 minutos, hasta los primeros albores del día. "La virgen está ligada indisolublemente a la patria (...) a la casa Cuba, donde cabemos todos", dijo el sacerdote Jorge. Muchos cubanos identifican la imagen cristiana de la virgen con Oshún, deidad del panteón yoruba, diosa del amor, la belleza y las aguas. Durante su recorrido por La Habana, la imagen visitó no sólo templos, sino también escuelas, hospitales, prisiones, universidades y otros centros estatales, hasta culminar el día 30 de diciembre próximo en una misa campal en la avenida del Puerto, a orillas del mar. La ceremonia de la Plaza tuvo un final también simbólico, decenas de palomas blancas fueron liberadas y volaron con igual vigor por encima de la imagen católica y de los íconos revolucionarios.

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