Escúchenos en línea

Humala apuesta por exmilitar para encabezar nuevo gabinete

Lima. Agencias. | 11 de Diciembre de 2011 a las 00:00
El ala dura del gobierno del presidente peruano, Ollanta Humala, asoma como ganadora en la pugna con el sector favorable a concertar con la izquierda que lideraba el dimitente primer ministro, Salomón Lerner, tras la designación en su lugar del ministro del Interior, Óscar Valdés, un exmilitar como el mandatario. Una mayoría de analistas coincidió el domingo en que el gobierno de Humala, un ex militar nacionalista de izquierda, había perdido coherencia política y corría el riesgo de ser desbordado por la protesta social por proyectar una imagen de debilidad. La opción de Humala de elegir como primer ministro a su ministro del Interior, buscaría reforzar el lado pragmático que le quiere imprimir a su gestión, lejos del mensaje izquierdista que exhibió durante la campaña electoral de 2011. La designación de Valdés representa un "mensaje de endurecimiento frente a conflictos sociales", estimó Alfredo Torres, director de la encuestadora Ipsos Apoyo citado por el portal del diario El Comercio. "Valdés tiene una imagen de una persona bastante eficiente y manejó una cartera difícil -como Interior- con inteligencia. El hecho que venga del ejército quiere decir que el gobierno no va permitir más excesos", acotó Torres. El director de Ipsos-Apoyo aclaró que esta opción no significa que el presidente Humala haya virado completamente hacia la derecha. Durante la campaña electoral Humala, de 49 años, rehuyó las etiquetas políticas tradicionales de izquierda y derecha, y se definió a menudo como "de abajo". La renuncia irrevocable de Lerner, brazo derecho de Humala desde 2006, se produce en el marco de una práctica común en Perú, en la que el gabinete en pleno suele renunciar en el mes de diciembre de cada año, con el fin de dejar al mandatario con manos libres para eventuales reorganizaciones en el gobierno. El conflicto antiminero en Cajamarca (norte) sirvió de punto de quiebre para la renuncia de Lerner debido a que el gabinete apareció dividido sobre el proyecto Conga de la minera Yanacocha, que prevé invertir 4.800 millones de dólares y que Humala avaló. Los desacuerdos se agudizaron cuando el pasado cinco de diciembre el gobierno declaró el estado de emergencia en Cajamarca y envió tropas del ejército a patrullar esa ciudad norandina para poner fin a una huelga de más de 10 días en rechazo al proyecto que prevé el trasvase de cuatro lagunas naturales. "El terremoto generado por Conga ha sacado a la superficie las grietas que había en el gobierno y llevará al alejamiento del ala más radical", señaló el director del diario Perú21, Fritz Dubois. "No creemos que este remezón lleve a un viraje total de Humala. Lo que debería consolidar es a un gobierno de izquierda moderada", subrayó Perú21. La fórmula de "palo y zanahoria" (reprimir y dialogar al mismo tiempo), que propuso el ministro del interior Valdés fue respaldada por Humala pero no contó con el apoyo total del saliente primer ministro, según la prensa local. "El saliente primer ministro Salomón sintió que en el tema Cajamarca no tenía el respaldo para solucionar el conficto" privilegiando el diálogo, dijo a la prensa el congresista izquierdista Javier Diez Canseco, de la alianza oficialista Gana Perú. El historiador Antonio Zapata advierte en el diario La República que "al ser un militar (el designado primer ministro) se podría decir que tiene cierta capacidad autoritaria y que son válidas las sospechas de fuertes probabilidades de militarización de Ollanta Humala".

Descarga la aplicación

en google play en google play