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Primer ministro haitiano anuncia reubicación de desplazados del terremoto

Puerto Príncipe. PL. | 19 de Diciembre de 2011 a las 00:00

El primer ministro de Haití, Garry Conille, anunció este lunes que en enero próximo se iniciará la reubicación de los damnificados del terremoto de enero de 2010 refugiados en el Campo de Marte, una de las principales plazas del país.

De acuerdo con el jefe de Gobierno, el plan de relocalización de los siniestrados de la uno de los lugares más céntricos de esta capital consistirá en la entrega de unos 500 dólares a cada familia para que busque nuevo albergue.

Organizaciones haitianas de derechos humanos señalan, por su parte, que la cantidad es insuficiente, pues no constituye una salida real, sino temporal, para los problemas de vivienda que dejó el sismo.

Más de 500 mil refugiados necesitan ayuda urgente, según reconoció la pasada semana la misión aquí de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA),

Según esa institución, el país caribeño necesita más de 231 millones de dólares en ayuda humanitaria para atender las necesidades básicas de esas personas, así como de las más de 500 mil haitianos que contrajeron cólera desde octubre de 2010.

La OCHA criticó además las condiciones en que viven los desplazados en los campamentos de tiendas de lona, donde abundan las violaciones, los gérmenes, las amenazas de expulsión por parte de los dueños de los terrenos y condiciones infrahumanas de vida.

Datos de la Red Haitiana de Derechos Humanos indican que en cada campamento un promedio de 112 personas se benefician de una sola letrina y solo 18 por ciento de esos lugares cuentan con lavatorios de manos y cara.

En otros campos, la situación es peor, como en Petit-Goave (sur), donde hay una letrina por cada 141 personas, una ducha por cada 185 y no existe ningún dispensario o centro de salud, afirma la institución civil.

Las cifras aseguran además que solo 48 por ciento de los desplazados accede al agua potable.

Las condiciones sanitarias también son críticas en el resto del país, señaló la OCHA, pues casi dos años después del sismo las calles siguen llenas de escombros, charcos y basura.

Pese a que Naciones Unidas anunció la limpieza de más de la mitad de esos desperdicios, aún quedan por remover más de cinco millones de metros cúbicos de desechos, una cantidad similar a la capacidad de dos mil piscinas olímpicas, según cifras oficiales.

Los escombros proceden de los más de 80 mil edificios destruidos con el temblor de enero de 2010, que dejó más de 300 mil muertos y dos millones de damnificados.

 


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