Escúchenos en línea

Presión empresarial y resistencia social por proyecto aurífero en Perú

Lima. PL. | 28 de Abril de 2012 a las 00:00

La presión empresarial y las resistencias sociales mantienen en vilo al proyecto aurífero minero Conga y, según un diario local, colocan al gobierno entre dos fuegos.

Al mismo tiempo, el frente oficial registra contradicciones en el grado de decisión para hacer efectivas las exigencias sociales ambientales recientemente planteadas por el presidente Ollanta Humala como condiciones ineludibles para la ejecución del proyecto.

El tabloide conservador "La Razón" califica como chantaje declaraciones del presidente de la empresa norteamericana Newmont, Richard O'Brien, en el sentido que la compañía analiza las condiciones gubernamentales.

El estadounidense, cuya empresa es la principal accionista de Conga, dijo que la inversión prevista, de cuatro mil 800 millones de dólares, será destinada a proyectos en otros países si las nuevas exigencias determinan una rentabilidad empresarial insuficiente.

Aludió así al costo de las condiciones, que incluyen usar solo dos de cuatro lagunas andinas, cuadriplicar la capacidad de reservorios de agua compensatorios, crear un fondo de obras públicas para la región norandina de Cajamarca y generar diez mil empleos, entre otras

Entretanto, el ministro de Energía y Minas, Jorge Merino, declaró a la prensa extranjera que negocia con la empresa la firma de un acuerdo para el cumplimiento de las exigencias gubernamentales, nacidas de un peritaje al estudio de impacto ambiental del proyecto.

Tras anunciar Humala las nuevas condiciones y advertir que "el gobierno no aceptará actitudes de soberbia de ninguna empresa" ante la decisión del Estado, el ministro del Ambiente, Manuel Pulgar-Vidal, aseguró que no habrá negociación alguna.

Según Pulgar-Vidal, los inversionistas deben decidir entre acatar las exigencias o desistir de realizar el proyecto.

Entretatanto, un equipo de viceministros enviados a Cajamarca a exponer los resultados del peritaje al proyecto y las nuevas condiciones, encontró un clima de desconfianza entre autoridades y dirigentes.

Así lo señaló el viceministro de Agricultura, Juan Rheineck, quien protagonizó un incidente mostrado por la televisión, en el que una mujer lo increpó en duros términos por promover el proyecto Conga y transeúntes le lanzaron objetos, sin alcanzarlo.

Las principales organizaciones sociales de Cajamarca rechazan el proyecto por considerar que dañará los recursos hídricos y el entorno y han anunciado que a fines de mayo harán una huelga si no es declarado inviable.

Un paro general cajamarquino determinó en diciembre pasado el congelamiento del proyecto y el anuncio del peritaje ambiental, orientado a darle credibilidad y viabilidad social, objetivo que parece no haber conseguido.

 


Descarga la aplicación

en google play en google play