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Compinches de Fujimori presionan por su indulto

Lima. Agencias. | 25 de Octubre de 2012 a las 12:54

Primero fue una impactante fotografía de una herida abierta en la lengua del ex gobernante Alberto Fujimori. Luego otra foto echado en una cama de hospital, pálido y convaleciente, con el cabello despeinado y un leve rictus de dolor.

La tercera imagen de Fujimori difundida recientemente y que corrió como un reguero de pólvora en Internet y las redes sociales es un supuesto autorretrato donde se lo ve vistiendo un poncho y sombrero, a la usanza andina, junto con una inscripción de su puño y letra que reza: "Perdón por lo que no llegué a hacer y por lo que no pude evitar".

Para sus quienes conocen de sus desaciertos, esta constante difusión de imágenes de Fujimori, de 74 años, es una campaña mediática para conmover a la opinión pública a favor del indulto que solicitaron sus hijos alegando que padece cáncer de lengua y que su reclusión pone en serio riesgo su salud.

El pasado 10 de octubre los hijos de Alberto Fujimori presentaron una solicitud de indulto alegando que no se trataba de un tema político sino "netamente humanitario" y señalaron que la reclusión que soporta su padre desde 2007 está mellando su salud. La solicitud no fue firmada por Fujimori, sino por sus cuatro hijos, lo que según sus críticos demuestra que no asume su culpa.

El ex presidente de Perú cumple una condena a 25 años de cárcel por la muerte de 25 personas en dos matanzas perpetradas por un escuadrón de aniquilamiento del ejército en 1991 y 1992 y otras cuatro condenas por delitos de corrupción.

Fujimori mantiene una sólida corte de aliados alrededor de su partido, que es la segunda fuerza en el Congreso.

"Aquí lo único que hay es una campaña de amedrentamiento contra quienes estamos tratando independientemente de ayudar al presidente Fujimori en este proceso de indulto", dijo Carlos Raffo, ex publicista de Fujimori y quien fue uno de sus más cercanos colaboradores y quizás socio.

Como suele ocurrir, Raffo rechazó la versión de que se habría conformado un grupo especial de operaciones para impulsar el perdón presidencial y sostuvo que "lo que hay es la buena voluntad de mucha gente en todo el país, en la que cada uno a su manera está tratando de colaborar con Alberto Fujimori en este momento tan difícil".

Sostuvo que la primera fotografía fue divulgada por el congresista Kenji Fujimori, el menor de los hijos de Fujimori, pero no mencionó quiénes divulgaron las otras tomas. No obstante, dijo que Fujimori autorizó la difusión de su supuesto autorretrato.

Alrededor de 1.500 personas vinculadas al gobierno de Alberto Fujimori (1990-2000) han sido procesadas por corrupción y más de 50 se encuentran prófugas, incluyendo cuatro hermanos del ex gobernante.

El mismo Alberto Fujimori se fue de Perú en noviembre de 2000 con destino a Japón, huyendo de un escándalo de corrupción que comprometió a su entonces jefe de inteligencia Vladimiro Montesinos. Luego renunció a la presidencia vía fax. Su gobierno fue señalado por Transparencia Internacional como el séptimo más corrupto de la historia moderna.

El ex mandatario ha sido sometido desde el año de 1997 a cinco operaciones para extirparle lesiones en la lengua. Las últimas cuatro operaciones fueron realizadas estando ya preso y la más reciente se efectuó en agosto.

Por su parte, el presidente del Consejo de Ministros Juan Jiménez comentó recientemente en una entrevista televisiva que aunque no ha leído el expediente de Fujimori, entiende que "no está en una situación terminal".

El doctor Juan Postigo, del Instituto de Enfermedades Neoplásicas, donde tuvieron lugar las operaciones de Fujimori y uno de los médicos convocados en 1997 para evaluar su salud, afirmó que su enfermedad está controlada.

Mientas tanto, Pedro Sánchez, cirujano de Fujimori, afirmó que de las cinco veces que fue operado sólo tuvo cáncer en 1997 y 2008, y que la última lesión de la que fue intervenido fue una displasia leve.

Pero la familia de Alberto Fujimori, insiste en que es un paciente de cáncer "de alto riesgo" y que la reclusión no favorece su estado de salud. Además del problema en la lengua padece depresión, hipertensión y gastritis crónica, sostienen.

El ex gobernante cumple su reclusión en condiciones relativamente confortables: ocupa un pequeño departamento dentro de una sede policial en el este de Lima, donde recibe frecuentemente las visitas de aliados y simpatizantes.


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