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Orden de captura contra mandos mexicanos por encubrir muerte de agentes de la CIA

Ciudad de México. La Jornada. | 19 de Noviembre de 2012 a las 06:30

Un juez federal libró una orden de aprehensión contra cinco mandos de la División de Seguridad Regional de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal, debido a su presunta responsabilidad en el delito de encubrimiento relacionado con el caso Tres Marías, en el que elementos de la Policía Federal (PF) balearon una camioneta diplomática en la que viajaban dos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) y un marino mexicano.

Así lo informó Victoria Pacheco Jiménez, subprocuradora de Control Regional y Procedimientos Penales de la Procuraduría General de la República (PGR), quien agregó que los policías inculpados señalaron en una última declaración que en todo momento "cumplían órdenes de sus mandos".

De las cinco acciones judiciales contra los jefes policiacos sólo se ha cumplimentado la del inspector general Juan Manuel Pacheco Salgado –quien está libre bajo fianza–, pues los demás tramitaron un juicio de garantías y les fue concedida la suspensión provisional de la detención. La subprocuradora Pacheco Jiménez evitó dar los nombres de los mandos inculpados.

El pasado 24 de agosto, en las cercanías del poblado Tres Ma-rías, Morelos, en la carretera federal México-Cuernavaca, el vehículo con matrícula diplomática en el que viajaban dos agentes de la CIA y un elemento de la Armada de México fue alcanzado por varios automóviles desde los que se abrió fuego. Debido al blindaje de la camioneta, los estadunidenses y el marino no sufrieron lesiones.

La funcionaria agregó que los 14 policías federales relacionados con el ataque ya fueron internados en diversos centros federales de detención, al acreditarse los delitos de tentativa de homicidio calificado, daño en propiedad ajena, falsedad de declaraciones y portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército.

En conferencia de prensa, Pacheco Jiménez subrayó que el día de los hechos los agresores no portaban uniformes ni se transportaban en patrullas, como inicialmente declararon por recomendación de sus superiores; que la camioneta blindada recibió 152 impactos, 40 por ciento en las ventanillas de piloto y copiloto, "los puntos más vulnerables", y desmintió las versiones que señalan que el marino que viajaba con los estadunidenses disparó contra los federales, ya que todos los casquillos encontrados en el lugar del atentado corresponden a las armas que la Secretaría de Seguridad Pública federal entregó a la PGR para las indagatorias.

"La investigación está basada en pruebas científicas. Destaca el resultado de los dictámenes periciales en representación gráfica, fotografía, balística, video, dactiloscopía, medicina forense, química forense, espectroscopía de plasmas en masa, y también resalta en el de balística, en virtud que del estudio microcomparativo de los casquillos y balas levantadas en el lugar de los hechos se advierte que 15 de éstas (12 largas y tres cortas) fueron disparadas en ese sitio y corresponden a las 24 que presentó inicialmente la PF".

La subprocuradora aseveró que otro de los elementos considerados para el ejercicio de la acción penal contra los 19 acusados fue la versión de ellos mismos. "En un inicio declararon que iban en vehículos balizados oficiales y dispararon en respuesta a una agresión, que todos iban uniformados y se encontraban en el desarrollo de un operativo antiasalto y en la investigación de un secuestro.

"Sin embargo, ya casi para concluir la investigación, presentaron de manera libre y espontánea una declaración por escrito, ratificada ante el Ministerio Público en presencia de sus abogados, donde se desprende que reconocen que por órdenes de sus mandos vestían ropa de civil y se transportaban en vehículos no balizados, de lo cual ya tenían conocimiento sus superiores y la Unidad Morelos. En todo momento señalan que cumplían órdenes de sus mandos".

Agregó que el agente del Ministerio Público federal cuenta con material de video donde aparecen cuatro vehículos particulares, "todos propiedad de los policías inculpados", y no patrullas oficiales.

En torno a las versiones de que los policías federales indagaban un probable secuestro, acotó que si bien se suscitó un "evento" de esta naturaleza en la zona el 23 de agosto, no se había solicitado la colaboración de las instituciones federales para su esclarecimiento.

"Efectivamente existe el evento al que hacen referencia, pero objetivamente nada tiene que ver con la investigación. Es un asunto que era investigado por el fuero común, no corresponde al fuero federal y no estaba asignada la investigación; no había colaboración para que la autoridad federal realizara esa indagatoria, es decir, no tiene relación con los hechos que investigamos."

Otros dichos que echó abajo la funcionaria son los referentes a que los agentes de la CIA no habían declarado dentro de las investigaciones. Al respecto, Pacheco Jiménez señaló: "Se solicitó una asistencia jurídica internacional en la que se pidió la declaración de las víctimas –tienen esa calidad–, y se recabaron otros elementos de prueba gracias a esa asistencia jurídica".

Finalmente, refirió que en la subprocuraduría a su cargo no se sigue este hecho como un acto relacionado con el crimen organizado, y añadió que las investigaciones continuarán hasta el esclarecimiento de los sucesos.


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