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Vuelven los temores a candidatura presidencial de primera dama de Perú

Lima. Agencia PL. | 1 de Enero de 2014 a las 11:16

La designación de la primera dama peruana, Nadine Heredia, como presidenta del partido gobernante, genera reacciones diversas de quienes afirman que el hecho reflota las ya negadas aspiraciones electorales de la carismática dirigente.

Desde la oposición furibunda, el parlamentario Mauricio Mulder, del Partido Aprista, del expresidente Alan García, la designación de Heredia al frente del Partido Nacionalista, pedida a la dirección de este por el titular, Ollanta Humala, significa la retoma del proyecto de que ella sea candidata presidencial en los comicios de 2016.

El aprismo sostiene que las investigaciones parlamentarias a su líder, García, por posible corrupción, son manejadas por el gobierno para impedirle ser candidato en esas elecciones, a fin de allanarle el camino a Heredia, versión que el Ejecutivo niega.

Mulder coincidió con el legislador socialcristiano conservador Javier Bedoya en que Heredia no pueda viajar al interior en medios del Estado, con fines partidarios, pues en tal caso la primera dama deja de serlo para ser presidenta de un partido.

Bedoya consideró inconveniente la designación partidaria de Heredia porque usará sus giras al interior para promover e impulsar candidaturas de su partido para las elecciones regionales y municipales de noviembre próximo.

Antes del previsible vendaval de ataques conservadores, Heredia difundió por Internet un mensaje en el que agradece su designación como presidenta interina, a propuesta de Humala, quien invocó sus obligaciones como gobernante para que ella, fundadora y dirigente del partido, se haga cargo.

En el texto, asegura que llevará el cargo "con lealtad y disciplina, sin confundir ni mezclarlo con mis labores de Primera Dama en apoyo a los más humildes".

Sin embargo, el político conservador peruano-norteamericano Pedro Pablo Kuczynski y el centrista parlamentario Luis Thaís, del grupo Perú Posible, aliado del gobierno, consideraron que no son compatibles los cargos de primera dama y presidenta del partido gobernante, aunque ninguna ley lo prohíbe.

"Yo siempre he sostenido que no debe descartarse que Nadine sea una de las cartas que juega el Partido Nacionalista", afirmó sin más detalles el ex primer ministro Salomón Lerner Ghitis, quien trabajó muy cercanamente a Heredia y a Humala como coordinador de la campaña electoral de éste.

Las reacciones adversas a cualquier forma de activismo político de la primera dama invocan la prohibición legal de que los familiares del presidente sean candidatos, lo que se neutraliza con el derecho constitucional de elegir y ser elegido, según diversos juristas.

También son consideradas por varios analistas como actitudes no exentas de machismo y motivadas por el carisma y la popularidad de la primera dama que, pese a haber visto mermada su popularidad por las campañas en su contra, mantiene altos índices de aprobación en las encuestas.


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