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Avanza proceso para extraditar al «Chapo Guzmán»

Ciudad de México. Por Orlando Oramas León */PL | 19 de Mayo de 2016 a las 13:13

La extradición del narcotraficante Joaquín "El Chapo" Guzmán a Estados Unidos consiguió otro paso en esa dirección, luego que la cancillería mexicana fuera notificada de fallos a favor de dos jueces federales respecto a reclamos de cortes judiciales norteamericanas.

En un comunicado, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) confirmó que recibió del Juez Octavo de Procesos Penales Federales en esta capital, respecto a lo actuado y probado en el procedimiento de extradición internacional del jefe del cartel de Sinaloa.

El juez considera procedente la entrega del capo al gobierno de Estados Unidos para que sea procesado ante la Corte Federal para el Distrito Oeste de Texas, por los delitos de asociación delictuosa, contra la salud, delincuencia organizada, posesión de armas, homicidio y lavado de dinero.

Previamente, otro magistrado mexicano dio su visto bueno a la solicitud para que El Chapo fuera procesado en una Corte de California, por el cargo de asociación delictiva para importar y poseer con la intención de distribuir cocaína.

Con ello, según el procedimiento establecido aquí, la SRE tiene 20 días para pronunciarse al respecto, lapso que comenzó a contar desde el 16 de mayo.

"Es importante señalar que el Gobierno de México no analizará la culpabilidad o inocencia del reclamado en los delitos que le son imputados en otro país, sino que únicamente verificará que se cumplan los requisitos del Tratado Bilateral aplicable para la procedencia o no de la petición, de conformidad con nuestro marco jurídico constitucional, con respeto a los derechos humanos y en seguimiento a los principios de política exterior", puntualizó la cancillería mexicana.

Sin embargo, el abogado de Guzmán, José Refugio Rodríguez, afirmó que la extradición de su cliente "no será inminente" y adelantó que la batalla legal será ahora contra la SRE.

Si la cancillería avala la extradición, la defensa del narcotraficante tendrá luego un plazo de 30 días, un proceso que se podría extender varios meses, aunque Estados Unidos ha dicho que espera tener en sus manos a Guzmán a finales de 2016.

En Estados Unidos otras cortes lo reclaman: en Nueva York, New Hampshire, Florida e Illinois, donde fue declarado enemigo público número uno.

El Chapo no sería el primero ni el último mexicano en ser entregado a la justicia estadounidense, en virtud de un tratado de extradición bilateral.

De hecho policías federales mexicanos pusieron el 16 de mayo pasado en manos de agentes del Servicio de Alguaciles y del Buró Federal de Investigaciones de EE.UU. a dos connacionales que serán enjuiciados por el homicidio de un agente especial del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos en 2011.

En prisiones del país norteño están recluidos varios de los narcotraficantes mexicanos de mayor peligrosidad y poder, incluidos exjefes y operadores de carteles de la droga y el tráfico de armas.

El reciente traslado del jefe del cartel de Sinaloa a una cárcel en las cercanías de Ciudad Juárez, en el norteño estado y fronterizo estado de Chihuahua, encendieron las alarmas sobre su pronta extradición a Estados Unidos.

Sobre todo porque Guzmán fue custodiado desde el penal de alta seguridad del Altiplano, en el estado de México, por un grupo especial combinado de agentes de seguridad mexicanos y estadounidenses.

La comitiva incluía agentes del Buró Federal de Investigaciones y de la agencia antidrogas de EE.UU.

El Chapo estrenó celda en el Centro Federal de Reinserción Social (Cefereso) número nueve, a apenas 40 kilómetros de la frontera estadounidense.

La cárcel que ahora lo acoge ha sido convertida en búnker, con más de 500 custodios y una valla metálica en el techo para impedir una fuga aérea mediante helicóptero.

Tales medidas de seguridad no parecen exageradas, dada su comprobada habilidad para escapar de penales diseñados para reos de alta peligrosidad.

Así ocurrió en la prisión del Altiplano, de la cual El Chapo huyó en el verano del año pasado por un túnel de kilómetro y medio de longitud, conectado milimétricamente a una esquina de su celda.

Su suerte duró hasta enero, cuando fue recapturado en la ciudad de Los Mochis, en su natal Sinaloa, luego de un operativo de la Marina Armada de México y Policías Federales.

Se trata de un narcotraficante confeso, y de ello se jactó en entrevista realizada por el actor estadounidense Sean Penn, poco antes de que fuera capturado por última vez.

"Soy el mayor proveedor de heroína, metanfetamina, cocaína y marihuana al mundo. Tengo una flota de submarinos, aviones, camiones y barcos", afirmó entonces.

Habló también sobre su infancia y cómo se inició en el mundo de la droga: "De la edad de 15 años en delante, de donde yo soy, que es el municipio de Badiraguato, yo me crié en un rancho que se llama La Tuna. Por allá, hasta la fecha no hay oportunidades de trabajo. La única manera de tener dinero para comprar comida, para sobrevivir, es cultivar amapola, marihuana, y a esa edad comencé a sembrarla, cultivarla y venderla".

Tal realidad se repite en otros puntos de la geografía mexicana. El cultivo de la amapola (base para la producción de heroína) es el sostén de casi mil 300 poblados en el estado de Guerrero, que incluso se han organizado en sus reclamos frente al gobierno, y de cara a grupos del crimen organizado.

Pero la historia de El Chapo es la de otros criminales mexicanos, aunque no se le puede negar al de Sinaloa que tiene simpatías en sectores poblacionales y que su imagen se vende bien en playeras y otras prendas en oferta en el popular mercado de Tepito, aledaño al centro histórico de esta capital.

No hay dudas de que resulta una espina para el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, que quizás preferiría entregarlo a Estados Unidos antes que el Houdini mexicano haga de las suyas y vuelva a escapar.

Pero también hay quienes dicen que Guzmán podría tener a mano información comprometedora para figuras políticas y empresariales del país, algo que, según analistas, pudo ser la razón de que antes no fuera entregado a Estados Unidos.

De cualquier manera, sus abogados afirman que seguirán dando batalla legal para alargar todo lo que puedan el proceso de extradición que, como van las cosas, le auguran a Joaquín Guzmán comparecencias ante cortes penales estadounidenses en fecha no muy lejana.

*Corresponsal de Prensa Latina en México.


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