Escúchenos en línea

Incahuasi: megaproyecto gasífero para todos los bolivianos

La Paz. Agencia PL. | 17 de Septiembre de 2016 a las 09:58

Flanqueada por elevaciones se yergue entre páramos la moderna planta de producción gasífera Incahuasi, la cual respalda el desafío de convertir a Bolivia en un centro fundamental de producción de energía en Sudamérica.

A unos 250 kilómetros al sur de la oriental ciudad de Santa Cruz de la Sierra, y emplazada sobre 15 parcelas del bloque Ipati, en la comunidad Caraparicito, la instalación quedó oficialmente inaugurada este viernes por el presidente Evo Morales.

La colosal infraestructura que inició operaciones el 3 de agosto tiene una capacidad máxima de producción de 6,7 millones de metros cúbicos al día (MMmcd), con lo cual incrementa en un 11 por ciento la producción gasífera de esta nación andina, que ahora manufactura 65 MMmcd.

Construirla demandó una inversión cercana a los 800 millones de dólares y la contratación de mil 800 trabajadores. Entre 2016 y 2040 generará unos cinco mil 558 millones de dólares por concepto de renta petrolera, precisan datos oficiales.

Incahuasi agrupa los bloques Aquío e Ipati, operados por la empresa francesa Total E&P Bolivie (50 por ciento), la rusa Gazprom (20 por ciento), la ítalo-argentina Tecpetrol (20 por ciento) y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) Chaco (10 por ciento).

En la ceremonia inaugural se encontraban presentes el presidente de Gazprom, Alexey Miller, el vicepresidente de Total E&P Bolivie, Michel Hourcard, al igual que altos ejecutivos de Tecpetrol, junto a autoridades nacionales y departamentales bolivianas.

Durante su discurso, el jefe de Estado consideró una bendición contar con un yacimiento así, con reservas estimadas en casi dos trillones de pies cúbicos (TFC), lo que permite considerarlo como un megacampo.

Por ello, dijo, las regalías derivadas de su explotación no pueden ser motivo de discordia entre los departamentos, pues como mismo ocurre con la minería, 'ahora tenemos otro recurso natural para beneficio de todo el pueblo boliviano'.

Con la nacionalización de los hidrocarburos en mayo de 2006, el gobierno de Morales no solo sentó soberanía sobre las riquezas mineras nacionales -antes en manos de transnacionales-, sino que comenzó una política de distribución equitativa de las ganancias y un impulso a la industrialización del país.

Baste comparar que durante el periodo de gobiernos neoliberales (1985-2005) Bolivia acumuló apenas cuatro mil 500 millones de dólares por concepto de renta petrolera.

Sin embargo, en 10 años de gestión del Movimiento al Socialismo (MAS), esa cifra se elevó a 31 mil 500 millones de dólares.

Tales dividendos, según informes oficiales, fueron redistribuidos de manera equitativa para aminorar las desigualdades sociales; son la base de importantes programas sociales para beneficiar grupos vulnerables como niños (Bono Juancito Pinto), embarazadas (Bono Juana Azurduy) y ancianos (Renta Dignidad).

Aun así, el gobierno encabezado por el primer mandatario indígena del país aspira a más y proyecta con luz larga convertir a Bolivia en el corazón energético de Sudamérica.

Las autoridades prevén invertir en la próxima década más de 30 mil millones de dólares en el sector de los hidrocarburos y energía.

Entre los proyectos priorizados están las actividades de prospección de nuevas fuentes de hidrocarburos, a fin de elevar la producción de gas natural a alrededor de 80 MMmcd para 2020.

La víspera, el presidente de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Guillermo Achá, firmó con directivos de Total E&P Bolivie, Gazprom y Tecpetrol un convenio para ampliar a una segunda fase el proyecto Incahuasi.

Para dentro de cuatro años el yacimiento debe aportar otros 6,7 MMmcd.

En meses venideros se proyecta la entrada en operaciones del campo Caigua, en el sureño departamento de Tarija, con 0,4 MMmcd.

Para 2018 debe sumarse el yacimiento de Boyuy, con dos MMmcd y para 2020 estará operativo el Sistema de Compresión del campo Sábalo, el cual aportará otros 2,7 MMmcd.

Según el ministro de Hidrocarburos y Energía, Luis Alberto Sánchez, la cartera de programas de exploración contempla más de 60 proyectos, entre ellos, Río Grande, Boquerón, La Peña-Tundy, El Dorado, Carohuaicho, Yarará y Aguaragüe Norte.

Mientras Bolivia concreta tal estrategia, Incahuasi -voz quechua que significa casa del inca- desafía al tiempo con su torre llameante y busca hacer justicia a los sueños de paz, armonía y respeto a la Madre Tierra defendidos durante siglos por comunidades campesinas y originarias.

Sus incontables kilómetros de tuberías, afincados en un terreno agreste, extraen como savia el gas natural, combustible con el cual el pueblo boliviano busca construir un país más equitativo y próspero.


Descarga la aplicación

en google play en google play