Escúchenos en línea

Gobierno de Bolivia hará de la hidroelectricidad pilar del desarrollo energético

La Paz. Agencia PL. | 24 de Octubre de 2016 a las 15:02

El gobierno de Bolivia impulsa actualmente una ambiciosa estrategia que pretende convertir la generación hidroeléctrica en un factor fundamental dentro de los planes para transformar la matriz energética nacional y exportar grandes cantidades de electricidad.

La construcción de las plantas de Carrizal en Tarija, Misicuni en Cochabamba, El Bala-Chepete en La Paz y Rositas en Santa Cruz, entre otras, se inscriben en esta iniciativa.

Según el estudio de identificación, el proyecto El Bala dispondrá de dos componentes: El Chepete, ubicado 75 kilómetros aguas arriba de Rurrenabaque, con un embalse de aproximadamente 680 kilómetros cuadrados y una potencia instalada de tres mil 251 megawatts por horas (MW/h).

A ello se unirá El Bala que se emplazará sobre el río Beni, a menos de 14 kilómetros de las poblaciones de San Buenaventura y Rurrenabaque, todas en el departamento de La Paz y con un aporte de 425 MW/h.

Con una inversión estimada en seis mil millones de dólares, el megaproyecto debe generar para 2025 unos tres mil 700 megawatts por hora (MW/h), precisan informes oficiales.

Bolivia produce con todas sus plantas unos mil 900 MW/h y la demanda está entre mil 200 y mil 300 MW/h. El Bala-Chepete permitirá duplicar la capacidad instalada y exportar grandes cantidades de energía eléctrica, analizó la víspera el ministro de Hidrocarburos y Energía de Bolivia, Luis Alberto Sánchez.

Durante una comparecencia televisiva, explicó que las autoridades están socializando en varias comunidades del departamento de La Paz las potencialidades del proyecto hidroeléctrico.

Aseguró que como parte de la política del gobierno del presidente Evo Morales para el cuidado de la Madre Tierra, se hizo un estudio el cual evidencia que la afectación al ecosistema de El Bala será de apenas 0,79 por ciento.

Enumeró algunas de las ventajas que traerá la inversión, como la reducción de las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera al sustituir la generación eléctrica con gas y petróleo por la hidroelectricidad, lo que blindará los planes para lograr la seguridad energética.

También se refirió a la creación de unos 60 mil puestos de trabajos, entre directos e indirectos por la construcción de las obras, el desarrollo de actividades como el ecoturismo en los embalses artificiales que se crearán, el control de inundaciones y el desarrollo de programas de piscicultura y transferencia de peces.

Por último, Sánchez lamentó que organizaciones privadas y no gubernamentales (ONGs) se opongan a esos proyectos que tienen el propósito de consolidar una economía soberana, para una mayor inclusión de las personas.

En su opinión, quienes se oponen a tales iniciativas denotan intereses personales y económicos en las ONGs, mientras estimó que tales voces seguramente cambiarían de discurso si se tratara de proyectos rectorados por privados.

El presidente Evo Morales anunció que cuando se tengan todos los resultados será importante consultar a los paceños para saber si autorizan la ejecución de la planta.

En caso de avalarse el proyecto final, El Bala se convertirá en la cuarta hidroeléctrica más grande de Suramérica, aseguran informes oficiales.


Descarga la aplicación

en google play en google play